Aportes desde el Sur

En las últimas semanas autoridades y referentes de la derecha neoliberal y las socialdemocracias adocenadas de los países europeos en crisis, incluidos los hegemónicos, realizan esfuerzos por recuperar la iniciativa de su discurso para garantizar la continuidad y profundización de políticas de ajuste como estrategia para una supuesta solución a la hecatombe a la que fueron conducidos por la financiarización los países de la periferia de la Zona Euro.

Stiglitz: “La economía de un país no se parece a la de una familia”

Entrevistado en España, el Nobel de Economía del 2001 arremete contra algunos lugares comunes de la doxa económica. “Si una familia recorta su gasto, no hay efecto sobre la sociedad. Si un gobierno recorta, la demanda total caerá y el desempleo subirá”, dice. También asegura que “la austeridad aumenta la desigualdad y por lo tanto la ineficiencia económica”

“El euro es un polvorín que va a explotar”

El líder de la segunda fuerza política de Grecia afirma que el problema no es la moneda única, sino las políticas que la acompañan. En este reportaje destaca el modelo argentino y se interroga sobre los desaparecidos griegos en nuestro país.

–Euro o no euro. Esa ha sido la gran disyuntiva a través de la cual se le presentó a Grecia y, particularmente, al movimiento Syriza que usted dirige. ¿Cómo analiza el momento de crisis que atraviesa Europa y que parece poner en tela de juicio mucho más que la sacrosanta estabilidad del euro?

Crisis mundial

Desde comienzos de la década del los 70, se desarrolla en el sistema capitalista una crisis estructural que afecta severamente el régimen de acumulación de capital iniciado en la posguerra. En 1971 se dio por terminada la relación existente entre el oro y el dólar, se resquebrajaron los acuerdos de Bretton Woods y dio comienzo la inestabilidad cambiaria y financiera que han caracterizado estas cuatro décadas.

“El mundo camina al desastre”

Es el cofundador del Foro Social Mundial y asesor de Wikileaks por pedido de Assange. Analiza la actualidad y afirma que sólo la sociedad civil puede evitar la crisis.

Francisco “Chico” Whitaker Ferreira es un activista social y tenaz combatiente de la desigualdad y la injusticia desde su juventud, cuando se acercó a los postulados que profesa la Teología de la Liberación. Perseguido por la dictadura en su país natal, Brasil, a mediados de la década del ’60 debió exiliarse: vivió en Francia y en Chile durante 15 años. A su regreso, no dejó de luchar contra las inequidades sociales y se convirtió en concejal por el Partido de los Trabajadores en la Cámara Municipal de San Pablo. Actualmente, a los 80 años, es miembro de la comisión brasileña de Justicia y Paz del Consejo Internacional e integra el Consejo Asesor de Wikileaks a pedido de Julian Assange. Reflejo de su obstinada militancia social, en el 2001 cofundó el Foro Social Mundial, “un espacio de encuentro donde se discute todo lo que hay que hacer para que se cambien las cosas, para que otro mundo sea posible porque este en el que estamos, camina al desastre –explicó Whitaker a Veintitrés–.

La batalla del neoliberalismo

Europa atraviesa una crisis no sólo financiera, sino que evidencia un lento pero sostenido proceso de decadencia relativa en el sistema mundial. Francia, una de sus potencias y todavía entre la liga mayor de las economías, cambió de gobierno en mayo y ya encara un ajuste presupuestario, en el cual irá la suerte del presidente socialdemócrata François Hollande. La frágil situación económica europea, aun con su menor influencia internacional, impacta directa o indirectamente al resto del mundo vía comercial.

En el frente fiscal es donde resulta de interés comparar aristas con medidas que toma Argentina cuando se trata de “elegir” a ganadores o perdedores de políticas públicas y de intervenir en el reparto de la renta.

Un plan que no logrará revertir la crisis del euro

El plan del BCE es técnicamente sólido, pero económicamente desacertado. Más destrucción de la demanda no salvará a la moneda única.

Mario Draghi cumplió con su parte. El Banco Central Europeo (BCE) irá a los mercados financieros, en un intento por mantener unida la moneda única hasta tanto los políticos avancen hacia una mayor unión política.

Esa es la buena noticia. La mala es que el proyecto de Draghi no bastará. La impresión que deja el anuncio del jueves de una compra ilimitada de bonos en los mercados secundarios es que técnicamente es sólido, pero económicamente es un error .

Tres mitos que sustentan la crisis económica

El verano de 2007 fue cosa común y corriente. Tony Blair había dejado de ser primer ministro a finales de junio y su sucesor, Gordon Brown, disfrutaba de un período de luna de miel. Era un año sin Mundial de fútbol ni Olimpiadas.

Luego, el 9 de agosto, llegaron informes de que los bancos centrales se habían mostrado activos en los mercados. The Guardian afirmó que su actuación implicaba bombear miles de millones de libras en el sistema financiero para calmar los nervios en medio de los temores de una contracción del crédito. Lo que desencadenó el pánico fue la decisión del BNP Paribas de bloquear la retirada de tres hedge funds, debido a lo que denominó una completa evaporación de la liquidez. Un portavoz del banco describió la medida como una cuestión técnica temporal.

Base y punto de partida

“Al mismo tiempo que procuraría una tasa de inversión controlada socialmente con vista a la baja progresiva de la eficiencia marginal del capital, abogaría por toda clase de medidas para aumentar la propensión a consumir, porque es improbable que pueda sostenerse la ocupación plena, con la propensión marginal existente, sea lo que fuera lo que hiciéramos respecto a la inversión. Cabe, por tanto, que ambas políticas funcionen juntas – promover la inversión y al mismo tiempo, el consumo, no simplemente hasta el nivel que correspondería al aumento de la inversión con la propensión existente del consumo, sino a una altura todavía mayor” John M. Keynes – “La Teoría General de la Ocupación, el Interés, y el Dinero” Fondo de Cultura Económica. Ed.2008

La frase pertenece al libro citado que se publicó en enero de 1936 como respuesta a la crisis del año 1929. El mérito innegable del autor es que, en lugar de analizar la economía desde la tasa de ganancia de las empresas, volvió al origen de la ciencia que consiste en ver la economía como un todo, y con ello, John M. Keynes se da cuenta de la imperiosa necesidad de la intervención estatal que permita igualar la demanda con el producto.

La periferia europea podría mirar a Latinoamérica

Los procesos progresistas de América latina observan estupefactos los acontecimientos que vive la periferia europea. América latina sabe muy bien lo que es ser periferia en plena gestión neoliberal del sistema capitalista y conoce en sus propias venas el padecimiento de todas las políticas de ajustes y programas estructurales. Los años ochenta y noventa fueron décadas muy sufridas para las grandes mayorías. La democracia, la soberanía y la justicia social fueron suplantadas por el riesgo país, la confianza de los mercados y la seguridad jurídica.

El punto final llegó, poco a poco, con tensiones y contradicciones, y no sin esfuerzos, después de muchas protestas y demandas, después de mucha interpelación a una legalidad ilegítima, después de haberse perdido elecciones en las urnas de democracias pactadas por la minoría, y después de haberlo intentando una y mil veces, teniendo en cuenta que los de Abajo eran las verdaderas mayorías. Fue primero Chávez en 1998; Lula en Brasil y Kirchner en Argentina; Evo Morales en Bolivia en 2005; Rafael Correa en Ecuador en 2006. Hoy, la América latina progresista va convirtiéndose en otro polo mundial, con mayorías representadas en democracias dinámicas, siendo una región cada vez menos dependiente, con nuevas relaciones geopolíticas, y con un desafío pendiente: integrarse bajo un principio básico de la justicia, tratamiento desigual de los desiguales para una convivencia más equitativa.