La pobreza alcanza al 32,3% de las personas
Según informó el Instituto de Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), la pobreza llegó al 32,3% y la indigencia al 7,5% en el primer semestre.
Durante el primer semestre, la pobreza alcanzó al 32,3 por ciento de la población. Son 15 millones de personas, unas 2 millones más que a fines de 2025. En términos porcentuales, el indicador aumentó 4,1 puntos respecto del cierre del año pasado, revirtiendo la tendencia descendente de períodos previos. La aceleración de la inflación, particularmente durante el período analizado, aparece como uno de los factores detrás de este deterioro. La indigencia, en tanto, alcanzó al 7,5 por ciento de la población. Sin embargo, la medición oficial es cuestionada por especialistas que señalan limitaciones metodológicas y estiman que, con las correcciones propuestas, la pobreza habría alcanzado al 45 por ciento de la población en el primer semestre de 2026.
Según las estadísticas oficiales, la pobreza y la indigencia aumentaron en la primera mitad de este año. El porcentaje de personas por debajo de la línea de pobreza fue de 32,3 por ciento versus 28,2 por ciento a finales de 2025, lo que representa un incremento de 4,1 puntos porcentuales. En el caso de la indigencia, el 7,5 por ciento de las personas no alcanzó a cubrir con sus ingresos una canasta básica alimenticia; esto es un total de 3,5 millones de personas. El ratio contrasta con el 6,3 por ciento que arrojó la medición en el segundo semestre de 2025, marcando un incremento de 1,8 puntos porcentuales. Contra fines del año anterior, a la población indigente se sumó medio millón de personas.
El reporte también reveló que el 44,5 por ciento de las niñas y niños menores de 14 años viven en hogares que se encuentran por debajo de la línea de pobreza. El dato evidencia un sensible aumento respecto al 41,3 por ciento medido a fines de 2025, confirmando que la infancia continúa siendo la franja etaria más golpeada por la vulnerabilidad socioeconómica.
La aceleración de la inflación durante el primer trimestre del año, que promedió el 3 por ciento mensual, elevó el umbral necesario para no caer en la pobreza. Según el informe del Indec, una familia tipo necesitó 1.440.395 pesos durante el primer semestre para superar la línea de pobreza y 669.098 pesos para no caer en la indigencia. A este efecto se suma el retroceso de los ingresos que atraviesan buena parte de los hogares, en un contexto de dificultades para lograr una inserción laboral adecuada y de persistente destrucción de puestos de trabajo, asociado al cierre de empresas. La combinación de ambos factores explica el empeoramiento de los indicadores sociales.

