Contra Venezuela, contra Mercosur

 

En el caso de la adecuación normativa, la República Bolivariana de Venezuela ha incorporado alrededor del 85,0% de las normas que debe y puede incorporar. Esto es un desempeño importante, si se considera que Venezuela tenía que hacer en 4 años lo que el resto de los miembros del Mercosur han incorporado durante los 25 años que tiene de existencia el bloque de integración. ¡25 años contra 4 años!

Mercosur a la sombra de la ilegalidad y la intolerancia

 

Todo es ilegal. Las reuniones realizadas por miembros del Mercosur, sin la presencia de Venezuela; la imposición de la categoría “Estados Fundadores” ahora matizada con el eufemismo “Estados Parte signatarios del Tratado de Asunción”; el mecanismo colegiado para el funcionamiento del Mercosur; la calificación de “vacancia” de la Presidencia Pro Témpore (PPT);  las decisiones que incluyen un ultimátum a Venezuela, al imponerle un plazo (1º de diciembre) para que adecúe la normativa, basada en la amenaza de despojarla de su condición de Estado Parte; la repartición de las negociaciones del Relacionamiento Externo (Unión Europea, Alianza del Pacífico, entre otros).

Integración a la Macri

Los realineamientos geopolíticos, e incluso la posibilidad de una reformulación profunda de la integración regional, han dejado de ser un fantasma invocado por antiimperialistas alucinados para convertirse en una alternativa cierta. Sobriamente pero sin dudarlo, el gobierno macrista decidió reconocer al nuevo presidente brasilero, Michel Temer, descartando en el camino otras opciones posibles: podría haberse sumado a Venezuela, Ecuador y Bolivia, que calificaron de “golpe de Estado” el impeachment a Dilma y se negaron a aceptar al nuevo presidente.

El Mercosur en tiempos de cólera

En sus orígenes, el Mercosur (Ms) se propuso construir una zona de libre comercio que derivara hacia un espacio aduanero común. Pero, en los hechos, subsisten varios espacios aduaneros y no hay evidencias de que esta situación se supere, al menos en el corto plazo. Las razones son, sin duda, varias y remiten, en última instancia, al debilitamiento de la affectio societatis entre las partes.

En esta nota se priorizan tres razones para explicar el debilitamiento del Ms: el primero es el cambio en la economía internacional, la emergencia de China y su impacto sobre la región; el segundo refiere a la incapacidad de los socios del Ms para elaborar y presentar una respuesta coordinada a ese reto; el tercero se detiene en las diferencias entre los socios en un contexto de beneficios comerciales asimétricos y en la ausencia de disciplina sobre la cual montar la construcción de confianza en el proyecto común.

Condiciones para un acuerdo Mercosur-UE

En su primera intervención diplomática, durante la Cumbre del Mercosur de Asunción, el presidente Mauricio Macri se ofreció a destrabar en diciembre el acuerdo que la Unión Europea (UE) y el Mercosur llevan negociando más de quince años, al que definió como una “prioridad”.

El Presidente fue incluso más allá, alentando con fuerza una futura apertura al otro gran bloque comercial latinoamericano, la Alianza del Pacífico (Chile, Perú, Colombia y México).

“Duele ver el panorama político del Mercosur”

Evo Morales estuvo en la despedida de Cristina Fernández el miércoles por la tarde: junto a la presidenta saliente descubrieron un busto de Néstor Kirchner en la Casa Rosada, idéntico al ex mandatario, según dice con una sonrisa el líder de Bolivia. Morales resalta la confianza única que tuvo con ambos políticos.

Más tarde, el popular presidente del vecino país hizo lo que tanto le gusta: junto a su equipo de gobierno jugó al fútbol con residentes bolivianos en Argentina. Mauricio Macri también se dio cita en las instalaciones de Boca y participó del partido. En política, los gestos hablan por sí solos.

Contra los que pronostican el fin del Mercosur

Quedó aprobado en la cumbre del 17 de julio en Brasilia. Resta el paso formal de la aprobación de los Parlamentos. Cristina Kirchner aseguró que la región mantendrá el crecimiento económico y se solidarizó con los gobiernos a los que buscan desestabilizar.

El presidente Evo Morales se puso de pie. El resto de los mandatarios que integran el Mercosur lo aplaudió. Fue la forma de celebrar el ingreso del Estado Plurinacional de Bolivia como miembro pleno del bloque. “Es un fracaso para quienes pronosticaron con profecías que el Mercosur no iba a servir.

Un Mercosur para cholos y cholas

CUMBRE EN BRASILIA | Un Mercosur para cholos y cholas
El Mercosur ya es un guión geopolítico de seis actores estatales. La línea fundadora del bloque de la Cuenca del Plata había sumado unos años atrás a Venezuela como su quinto elemento. Ahora, tras la Cumbre de Jefes de Estado de Brasilia, la mesa del proceso de integración regional incorpora oficialmente una sexta silla, aunque falte formalmente la aprobación parlamentaria de Brasil y Paraguay, un hecho legislativo que se descuenta acontecerá en el corto plazo. Seguramente, el ingreso de Bolivia al primer espacio de convergencia comercial de Argentina hubiera sido menospreciado una década atrás, cuando la vilipendiada economía del Altiplano hacía equiparar en el imaginario social al vecino país como el Haití de Sudamérica, el más pobre entre los pobres.

Sin embargo, en la actualidad, el país presidido por Evo Morales, si bien lidera un mercado pequeño y mediterráneo, es un socio nada despreciable para el Mercosur tras recuperar sus recursos energéticos y estabilizar una economía que cuenta con el nivel de reservas monetarias, en relación con su PBI, más alto de América latina. En concreto, con la entrada de Bolivia, la alianza sudamericana capitaliza en su mapa de convergencia la segunda reserva gasífera del subcontinente y a una de las plazas más ricas en litio, el mineral del futuro según los especialistas porque alimenta las baterías de nichos premium del consumo: desde autos híbridos hasta smartphones.

Tetris globales

La economía global está ingresando en la era de los acuerdos megarregionales. El Trans Pacific Partnership (TPP), que vincula a Estados Unidos con la región asiática menos China, o el Transatlantic Trade and Investment Partnership (TTIP), que podría conectar a Washington con Bruselas, son los emprendimientos más significativos. Se trata de pactos de libre comercio gigantescos, transcontinentales, áreas comerciales exentas de impuestos y protección estatal donde las mercaderías correrán tan libres como el viento sobre el océano, como proclaman los técnicos que defienden las mencionadas iniciativas. Concretamente, el TPP o el TTIP concretarían en la realidad la utopía librecambista de la escuela económica ortodoxa. En ese contexto, se inscribe la negociación de otro pacto comercial transoceánico, el que involucra a la Unión Europea y al Mercosur. La firma de un Tratado de Libre Comercio entre la eurozona y el bloque sudamericano viene negociándose sin suerte desde hace años. El proteccionismo agrícola europeo y la resistencia de los sectores industriales sudamericanos más consolidados son los actores que imposibilitan, a ambos lados del charco atlántico, la concreción del acuerdo. Pero, en los últimos meses, el ala pro libre comercio del Mercosur se fortaleció con el giro aperturista registrado en los gobiernos de Uruguay y Brasil, hoy tan en sintonía con el deshielo proteccionista como el Paraguay del magnate colorado Horacio Cartes. Por lo tanto, el ingreso de Bolivia reequilibra el diálogo interno del bloque y hace más simétrico la puja entre el eje Argentina-Venezuela con la tríada Brasilia-Asunción-Montevideo.

El canciller uruguayo Rodolfo Nin Novoa dio a entender en la capital brasileña que el Mercosur dejó de ser una prioridad en la política exterior del frenteamplista Tabaré Vásquez. “Necesitamos eliminar las barreras paraarancelarias que nos están impidiendo el libre tránsito de nuestros bienes comerciales y servicios entre los países de la región. Esperamos que la presidencia pro témpore paraguaya permita cumplir con aquello que soñamos: el proceso de integración de libre comercio”, advirtió Nin Novoa que, evidentemente, mal leyó el tratado constitutivo de un bloque que no otorga a su presidencia semestral rotativa ningún tipo de competencia exclusiva, a diferencia de lo que ocurre en la Unión Europea donde su proceso de convergencia institucional, financiero y parlamentario es mucho más vinculante. Otro referente de la mesa frenteamplista, su presidente Mónica Xavier, también criticó el rumbo del Mercosur, aunque con un tono moderado, en una entrevista otorgada a la revista Nueva Sociedad. “La participación de la región en el producto global se mantiene estable en torno a un magro 5% desde 1980. A esto se suman procesos ambivalentes. Si bien en materia de captación de inversión extranjera directa (IED) la región ha presentado un gran dinamismo, se concentran fuertemente en actividades vinculadas con los recursos naturales, que son de menor capacidad de generación de empleo.

Adicionalmente, la rentabilidad de esas inversiones recibidas ha crecido fuertemente pero los egresos por repatriación de utilidades a las matrices alcanzaron el 92% de los ingresos de IED, con lo cual el efecto positivo en la balanza de pagos se neutraliza”, indica Xavier, quien sin embargo no resalta que es la Alianza del Pacífico, y no el Mercosur, el bloque que más promueve esas IED fugaces, primarizantes, noventistas.

Cumbre social: preocupación por medios y Grecia

Bajo la consigna “Avanzar en el Mercosur con más integración, más derechos, más participación” se realizó en Brasilia, con participación de cientos de delegados de Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia, la 18ª edición de la Cumbre Social del organismo regional, en la que se instó a los gobiernos a una inmediata democratización de la comunicación y a la solidaridad activa con el pueblo griego.

El Foro social entendió que la libertad de expresión y la construcción de un Mercosur verdaderamente democrático y participativo implica necesariamente la democratización de los medios de comunicación, y enfatizó en la necesidad de participación activa y fomentada por los Estados y organizaciones sociales en la discusión, elaboración y/o implementación de las nuevas leyes de comunicación que refleje la democratización de la palabra, la pluralidad de voces y la extinción de los monopolios. “La comunicación es un derecho, no una mercancía”, señalaron.

Asimismo, las organizaciones sociales expresaron su repudio a las políticas neoliberales que se presentan nuevamente como receta para resolver la crisis generada por un sistema financiero desregulado en busca de lucros cada vez mayores. “Los pueblos del Mercosur han luchado contra tales políticas, contra las deudas ilegítimas y con la continuidad del colonialismo a través de las instituciones financieras (… ya conocemos tristemente el efecto de esas políticas que hoy se imponen al pueblo griego”, indicaron.

El foro apeló a los gobiernos de la región no solo a condenar las imposiciones hegemónicas sobre Grecia que recuerdan el pasado colonial, sino a realizar un gesto de solidaridad para con Grecia, a discutir opciones alternativas de financiamiento y prácticas que promuevan la justicia social y signifiquen una ayuda concreta para el pueblo griego.

Analizaron los avances y límites del proceso actual y el desafío del modelo que se desea, que incluye el Estatuto de la Ciudadanía en el Mercosur y la participación popular; la nueva declaración sociolaboral, las directrices de la educación y cultura en derechos humanos, e igualdades, derechos y participación de las mujeres en el proceso de integración.

Declaración de la XVII Cumbre Social del Mercosur

Los representantes de las organizaciones sociales y movimientos populares del MERCOSUR, reunidos en la ciudad de Paraná, Provincia de Entre Ríos, los días 11 y 12 de diciembre de 2014, en la XVII Cumbre Social del MERCOSUR bajo el lema “Más participación social para profundizar la integración”, a fin de continuar profundizando la construcción de nuestra integración, elevamos la siguiente Declaración:

América del Sur ya votó

El año que corre adquirió suma importancia en la región. Si bien la agenda de los comicios presidenciales no coincide en los diferentes países, 2014 marca la impronta de una seguidilla que permite realizar un esbozo de análisis de situación. Porque si en poco más de una década se fue produciendo un arribo casi masivo de fuerzas progresistas a los gobiernos regionales, hoy pareciera que se estuviese dando una especie de amesetamiento, y que el entusiasmo original por la integración hubiera entrado en cierto grado de inercia. Bien vale en tal sentido, una reflexión al respecto.

Este año se realizaron elecciones generales en Bolivia, Brasil, Colombia, Uruguay, El Salvador, Costa Rica y Panamá. También hubo elecciones locales o de medio término en Ecuador y Perú. Y aunque las presidenciales en Chile fueron el año pasado, la presidenta Michelle Bachelet asumió el 11 de marzo de este año. En este marco cobran mayor relevancia las presidenciales que el próximo año tendrán lugar en la Argentina.