La última obsesión de Trump
El ultra millonario Donald Trump, convertido en presidente de la más poderosa fuerza de destrucción que ha conocido la humanidad en toda su historia, ha decretado medidas adicionales contra Venezuela. Ha dicho que “…con el propósito de tomar medidas adicionales a la emergencia nacional declarada mediante la Orden Ejecutiva No. 13692, del 8 de marzo de 2015…”, aplica nuevas sanciones económicas y financieras contra la República Bolivariana de Venezuela. Ya el Decreto Ley de Obama, había establecido un rosario de sanciones, ahora ratificadas y ampliadas.
Contra la amenaza de intervención militar estadounidense en Venezuela, en defensa de la soberanía latinoamericana y caribeña
Desde 1823, Estados Unidos ha intervenido, invadido, ocupado, vulnerado y avasallado la soberanía de casi todos los países de América Latina y el Caribe. Lo ha hecho mediante decenas y decenas de operaciones militares directas o de operaciones de inteligencia, con la complicidad de grupos de poder local, la derecha y la ultra derecha de nuestros países, que han provocado golpes de Estado, el derrumbe de gobiernos constitucionales y una permanente fragilidad democrática en una región que ha sido tratada siempre como el patio trasero de un imperio prepotente y autoritario.
Once tesis sobre Venezuela y una conclusión escarmentada
Estudioso y antiguo conocedor de los procesos de cambio latinoamericanos, Monedero responde a las inquietudes más comunes desatadas por el proceso encabezado por Maduro en Venezuela, Asamblea Constituyente incluida.
¿Guerra civil en Venezuela?
Las guerras del Siglo XXI tienen la particularidad de parecerse a las movilizaciones por derechos ciudadanos. La larga experiencia del Pentágono en intervenciones y políticas de disciplinamiento en todos los continentes y en todo tipo de situaciones, ha llevado a concebir las guerras de maneras muy distintas a las empleadas, con mayor o menor éxito, en épocas pasadas (tan cercanas como las del último Siglo XX).
Venezuela sumida en la guerra civil
Siguiendo el guión pautado por los expertos y estrategos de la CIA especializados en desestabilizar y demoler gobiernos, en Venezuela la contrarrevolución produjo un “salto de calidad”: del calentamiento de la calle, fase inicial del proceso, se pasó a una guerra civil no declarada como tal pero desatada con inusual ferocidad.
Resistir gobernando
En el actual ciclo corto de arremetida restauradora, en países como Venezuela, Bolivia o Ecuador, nace una prioridad estratégica: aprender a resistir desde la responsabilidad de tener que gobernar. En Argentina, no se logró a tiempo. En Brasil, por otras razones, tampoco. No se supo resistir desde la condición de gobierno a todos los embistes que vinieron: económicos, judiciales, mediáticos.
El espurio ataque a la Venezuela Bolivariana
La iniciativa de expulsar, o suspender, a Venezuela del Mercosur viola la normativa de esa institución. No hay nada en el Tratado Constitutivo del Mercosur ni en los Protocolos de Ushuaia y de Montevideo (Ushuaia II) que contienen la así llamada “cláusula democrática” que justifique semejante medida.
DECLARACIÓN DE CARACAS
El Comité Directivo y la Secretaría Ejecutiva del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, CLACSO, reunidos en Caracas, los días 6 y 7 de noviembre de 2016, expresan su más enfático y expresivo apoyo al pueblo venezolano y al diálogo democrático que se ha iniciado en el país.
Contra Venezuela, contra Mercosur
En el caso de la adecuación normativa, la República Bolivariana de Venezuela ha incorporado alrededor del 85,0% de las normas que debe y puede incorporar. Esto es un desempeño importante, si se considera que Venezuela tenía que hacer en 4 años lo que el resto de los miembros del Mercosur han incorporado durante los 25 años que tiene de existencia el bloque de integración. ¡25 años contra 4 años!
Mercosur a la sombra de la ilegalidad y la intolerancia
Todo es ilegal. Las reuniones realizadas por miembros del Mercosur, sin la presencia de Venezuela; la imposición de la categoría “Estados Fundadores” ahora matizada con el eufemismo “Estados Parte signatarios del Tratado de Asunción”; el mecanismo colegiado para el funcionamiento del Mercosur; la calificación de “vacancia” de la Presidencia Pro Témpore (PPT); las decisiones que incluyen un ultimátum a Venezuela, al imponerle un plazo (1º de diciembre) para que adecúe la normativa, basada en la amenaza de despojarla de su condición de Estado Parte; la repartición de las negociaciones del Relacionamiento Externo (Unión Europea, Alianza del Pacífico, entre otros).
