Plurinacional y con las disidencias: los reclamos que ya no esperan

Adriana Carrasco

 

El 36 Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, No Binaries, Bisexuales e Intersexuales 2023 se realizará en Bariloche. La nueva sede se eligió por aclamación en el acto de cierre del 35 Encuentro que finalizó en San Luis el lunes 10.

La sede no podía ser otra. El martes 4, 96 horas de iniciarse el encuentro, siete mujeres mapuche fueron detenidas en una serie de allanamientos en una serie de allanamientos que ordenó la jueza federal Silvina Domínguez en Villa Mascardi, en un operativo con traslados en los que se violaron los derechos humanos de mujeres y niñes.

Foto: Lara Otero

Las fuerzas que desde la antigua perspectiva “Encuentro Nacional de Mujeres” se oponían a contemplar la plurinacionalidad y las problemáticas de las comunidades indígenas desde la mirada que estas comunidades sostienen, para hacerlas encajar de manera forzada bajo una mirada “nacional”, tuvieron que ceder frente a la realidad de las situaciones de exclusión y de violencia estructural que padecen las poblaciones indígenas y que no pueden licuarse bajo la mirada del Estado nacional argentino, que como el Dios cristiano se niega a considerarlas iguales a las poblaciones blancas que “bajaron de los barcos” sin grilletes. La represión y los tormentos aplicados a las mujeres embarazadas, lactantes y parturientas mapuche de Mascardi marcaron un antes y un después en lo que respecta a la historia de los Encuentros.

Foto: Lara Otero

Como efecto lateral, la represión a las mujeres mapuche trajo la renuncia de la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, Elizabeth Gómez Alcorta. La gestión de la secretaria de Mujeres y Diversidad de San Luis, Ayelén Mazzina, para apoyar el Encuentro Plurinacional la puso en foco para reemplazarla. El Plurinacional venía muy difícil. El sector que insistía en sostener el antiguo “Encuentro Nacional de Mujeres” intentó por todos los medios impedir la ampliación de perspectiva y puso palos en la rueda para que el Plurinacional no tuviera fecha y que el encuentro se realizara bajo el viejo formato, en noviembre. Ayelén Mazzina, que además es lesbiana visible, cortó por lo sano y dio luz verde al Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, No Binaries, Bisexuales e Intersexuales, sin dejar de reunirse con la comisión organizadora del Nacional de noviembre.

Foto: Lara Otero

Todavía se escucharon en los talleres del 35 Encuentro algunas voces en reclamo de “la unidad de los dos encuentros”. Pero se trata de un reclamo imposible. Hay un solo encuentro. Porque la otra opción es un des-encuentro. Y es des-encuentro porque el Nacional contiene a sectores transodiantes (feministas radicales transexcluyentes), antiderechos (antiaborto y anti derechos civiles de la población lgtb, especialmente de la población trans y no binarie) y a sectores clericales y de derecha dentro del movimiento popular que llama “progres”, “radicalizados” e “ideología de género” a quienes defienden los derechos civiles de la población ltgb, derechos que no van en desmedro de los derechos sociales y económicos de la población sumergida en la pobreza que se organiza en los movimientos sociales. Porque la mayoría de la población lgtb también está bajo la línea de pobreza e integra los movimientos sociales.

 

Emergentes - 11 de octubre

 

 

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