La inminente reapertura de paritarias 2018: análisis de los principales convenios en la negociación colectiva del período 2015-2019

La pérdida de poder adquisitivo derivada de la devaluación reciente ha impulsado a los principales sindicatos a rediscutir los acuerdos paritarios del año en curso. Asimismo, como resultado del cambio en la fórmula de la movilidad jubilatoria de diciembre de 2017, los haberes de jubilados y pensionados, asignaciones familiares y asignación universal por hijo han sufrido una sensible merma en su poder de compra.

Paritarias e inflación: seguir pulverizando el salario real de los trabajadores

La segunda mitad del gobierno de Mauricio Macri se inauguró el 28 de diciembre de 2017, cuando los Ministros de Hacienda y Finanzas -Dujovne y Caputo-, el Presidente del BCRA Sturzenegger y el Jefe de Gabinete Peña, anunciaron un avieso recrudecimiento de la política económica en contra del poder adquisitivo de las mayorías populares en la Argentina. Una temporada de aumentos que reduce con ritmo diario la capacidad de consumo de trabajadores y jubilados, arrinconando a los hogares y restándoles medios de vida.

Paritaria Nacional Docente: es legal y virtuosa

 

A fines de los 90' tras más de 40 años de medidas atomizantes impulsadas desde el nivel Federal, en el Sistema educativo argentino no universitario se produce un cambio como resultado de un prolongado conflicto liderado por los docentes en defensa de la educación pública, en el que la Nación vuelve a participar del financiamiento salarial a través del Fondo Nacional de Incentivo Docente, al principio muy fugaz ya que la crisis de 2001 lo interrumpió.

Unirse detrás de un proyecto transformador

 

Mauricio Macri lo acaba de decir sin rodeos: no piensa reabrir las paritarias porque, según su particular punto de vista, la inflación está bajando aceleradamente.

Si la movilización social, que alcanzó su punto más alto con la Marcha Federal y la llegada al centro de la ciudad de Buenos Aires de numerosas columnas de trabajadores de todo el país, no altera sus planes, este gobierno habrá cumplido su primer objetivo: la reducción del salario real de los trabajadores.

Francia: la clase obrera entra en acción

Mientras las tensiones sociales amenazan con bloquear el país y el gobierno sigue negándose al diálogo y la negociación, su propuesta de legislación laboral se revela cada vez más como lo que es: una metedura de pata terrible, uno más de un periodo presidencial perdido, y tal vez el más grave. El gobierno nos quiere hacer creer que paga el precio por ser reformador, y que tiene que luchar solo contra el conservadurismo. La verdad es muy diferente: en este tema, como en otros antes, quienes ostentan el poder multiplican sus improvisaciones, mentiras y chapuzas.

El fin del Estado de Bienestar

En el último cuarto de siglo, cuando el festivo 1º de mayo queda lo suficientemente alejado y enfriado, activistas, académicos y periodistas coinciden en un diagnóstico de retrocesos y en un pronóstico de malas perspectivas para los trabajadores del mundo cada vez más internacionalmente desunidos. En especial, en aquellos países del hemisferio norte cuya legislación laboral socialdemócrata o socialista había hecho de la dignidad del trabajador el fundamento de legitimidad de los regímenes y los gobiernos.

El eje París-Moscú

En Francia, el gobernante Partido Socialista ha propuesto a la Asamblea Nacional las leyes más neoliberales desde la Revolución Francesa: un nuevo código del trabajo, que dejará atrás para siempre los principios del Estado de Bienestar, si es votado y reglamentado.

Autoayuda

“Es el neoliberalismo, estúpido”, diría Bill Clinton a los que hablan de pesada herencia. Medido de año a año, pero en especial a partir de diciembre del año pasado y considerando la devaluación, el tarifazo y las paritarias, los sectores de menos ingresos perdieron un 25 por ciento de su capacidad adquisitiva. En la otra punta, los bancos ganaron un 65 por ciento más que el año pasado, en especial por la devaluación y el aumento de las tasas de interés, medidas que tomó el nuevo gobierno. Los cincuenta mil millones de pesos que hasta el año pasado pagaban las mineras, los exportadores de granos y la industria por retenciones a la exportación, ahora los pagan los hogares por consumo eléctrico sin subsidios.

¿Un acuerdo social para bajar salarios?

Hace meses advertimos en esta sección de la existencia de un proyecto de acuerdo social para “reducir salarios”, pergeñado por argentinos en Ginebra. Hoy el presidente Macri anuncia que convocará para alcanzar aquel acuerdo “pro capital puro”, pero las recientes subas de precios se lo dificultan. Se pretende que los sindicatos acepten pasivamente los incrementos y, además, que acuerden los nuevos sueldos de convenio “a la baja” (ajuste), conforme inflación futura.