El fenómeno Trump

EEUU es un país con 300 millones de habitantes, con la economía más grande del mundo, moviliza las fuerzas armadas más poderosas sobre la tierra y tiene la ‘máquina’ propagandística-cultural más rica en la historia de la humanidad. Para manejar este enorme poderío ha tejido a lo largo de décadas, más de dos siglos, un aparato político capaz de enfrentar retos y movilizar millones de personas. El sofisticado engranaje es la llamada democracia.

Estados Unidos y sus vecinos del sur en las Cumbres de las Américas

Luego de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos logró terminar de desplazar a las potencias europeas y erigirse como el poder hegemónico en América. Consiguió fortalecer el sistema interamericano, acordar en 1947 el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) y, un año más tarde, conformar la Organización de Estados Americanos (OEA). Esto lo logró con promesas de ayuda económica (mandatarios regionales reclamaban una suerte de Plan Marshall para América Latina), cuya concreción se fue postergando hasta que la Revolución Cubana instaló la Guerra Fría en la retaguardia estadounidense (aunque Washington ya había utilizado la excusa del peligro rojo para apoyar el golpe contra Jacobo Arbenz en Guatemala, en 1954).

Estados Unidos: el secreto del éxito de Donald Trump

Donald Trump va ganando las primarias presidenciales a un ritmo tal que parece probable que se convierta en el próximo candidato designado por los republicanos y acaso en el próximo presidente. Los demócratas escasamente llegan a comprender por qué va ganando, y ganando cómodamente, y hay incluso muchos republicanos que no pueden verle como republicano y tratan de pararle, pero no saben cómo.

La visita de Obama: la revancha imperial a diez años del No al ALCA

Hasta ahora, sólo cinco presidentes estadounidenses visitaron la Argentina durante el ejercicio de su mandato: Roosevelt (1936), Eisenhower (1960), Bush (1990), Clinton (1997) y Bush(h) (2005). Obama será el sexto, justo cuando Estados Unidos pretende reposicionarse en la región atacando al eje bolivariano. Cada una de estas visitas respondió a objetivos estratégicos y generó expectativas particulares en nuestro país, a la vez que debió enfrentar movilizaciones populares.

Dos notas sobre las elecciones presidenciales en EE.UU.

Lo que nos dicen las victorias de Bernie Sanders y Donald Trump en Nueva Hampshire

Oirán ustedes a los expertos analizar las primarias de New Hampshire y concluir que los “extremos” políticos ganan enteros en la política norteamericana, que los demócratas se han movido a la izquierda y los republicanos se han ido a la derecha, y que el “centro” no aguantará.

Esclavos blancos y esclavos negros

No hay nada peor que una guerra civil. Los coterráneos son los seres que más se odian cuando se entremeten en un conflicto armado. Estados Unidos puede dar testimonio de la veracidad de tal afirmación. El Norte y el Sur llevaron a cabo, entre 1860 y 1865, una guerra feroz, sanguinaria. La excusa fue la esclavitud. El Norte quería abolirla. El Sur conservarla. El Norte quería obreros libres para sus industrias. El Sur, esclavos para sus plantaciones de algodón y tabaco. El Norte sabía, siguiendo el ejemplo de Inglaterra, que sólo el valor agregado que la industria añadía a los productos del suelo establecía un valor superior. El monocultivo sureño conducía al atraso.

Los nuevos tratados de libre comercio que impulsa EEUU

En noviembre, América Latina cumplirá diez años del recordado “No al Alca”, donde los países de la región evitaron la consumación de un gigantesco acuerdo de libre comercio capitaneado por EEUU. En aquel entonces, nuestros países establecieron un principio anticíclico, en uno de los momentos de mayor auge del librecambismo a escala global. Hoy, diez años después, ¿cuáles son los nuevos tratados que impulsa actualmente EEUU? ¿Por qué van en contra de los BRICS, los países emergentes que han motorizado al economía a nivel mundial en los últimos años? ¿Cuál es la disputa abierta, en términos internacionales, entre EEUU y China a partir de esta situación?

El disruptivo que expone a los políticos cruzó el último límite

Estuve dudando de empezar a escribir sobre Donald Trump. Me preocupaba que pudiese escribir algo que lo pusiera loco y que mandara uno de sus cáusticos tuits de medianoche sobre mí, algo así como "Empezó siendo un 3. Ahora es un 1".

Eso me molestaría, por supuesto. Y también me aliviaría no haberme sacado un 0. Pero conozco a Trump desde hace mucho. Así es como él se refiere a las mujeres. Todavía recuerdo cuando dio la triste noticia de que Heidi Klum ya no era una mujer 10.