¿Para qué ha servido rescatar a los bancos?

Cuando ya estamos en el quinto año de crisis los gobiernos llevan dedicados sumas verdaderamente impresionantes para ayudar a los bancos y siguen estando dispuestos a seguir gastando dinero público para rescatarlos, como si esa receta hubiera funcionado y fuese necesario seguir usándola.

En España se está negociando la forma de hacer efectivo el primero de los rescates y cómo se aplicará finalmente el definitivo porque, como ya señalé en otro lugar (Un mal rescate que nos empujará al abismo), el inicial de los 100.000 millones de euros no va a servir de mucho. Por eso, cuando se sigue estando dispuesto a actuar con la misma generosidad con la banca que al principio, sigue siendo obligado preguntarse para qué han servido esos rescates.

“El precio del rescate es el suicidio”

El Nobel de Economía del 2001 estuvo en Madrid promocionando su libro El precio de la desigualdad (Taurus) .

La oferta del Banco Central Europeo de una compra ilimitada de bonos a cambio de condiciones aún no especificadas “suena claramente a rescate” y a una oferta de ayuda “a cambio del suicidio”, dijo a la agencia de noticias EFE. La cuestión, según Stiglitz, es saber si lo que la autoridad monetaria pretende es ayudar a los ciudadanos o a los bancos .

Stiglitz: “La economía de un país no se parece a la de una familia”

Entrevistado en España, el Nobel de Economía del 2001 arremete contra algunos lugares comunes de la doxa económica. “Si una familia recorta su gasto, no hay efecto sobre la sociedad. Si un gobierno recorta, la demanda total caerá y el desempleo subirá”, dice. También asegura que “la austeridad aumenta la desigualdad y por lo tanto la ineficiencia económica”

Rajoy no logra frenar la fuga de capitales

En los primeros seis meses del año salieron de España capitales por 219.817 millones de euros. De los 18 millones de desempleados de la eurozona, 5,7 están en el país ibérico.

Mariano Rajoy intenta por todos los medios transmitir tranquilidad y sólo provoca desconfianza y temor. Los capitales huyen de España en busca de otros países de la eurozona más estables, o fuera de ella. Si 2011 terminó con un saldo favorable de 22.000 millones de euros en el intercambio con el exterior, este año todo se ha invertido; de enero a junio de 2012 ya habían salido del país casi 220.000 millones, 22% del PIB.Y la huida sigue.

La crítica situación económica de España y la desconfianza ante la gestión de Mariano Rajoy han hecho aumentar el temor a un inminente “corralito”, provocando la retirada de depósitos de los bancos por parte de miles de personas y la desinversión de capitales extranjeros.

Rescate bancario a España: la semana en la que "todo se dio la vuelta"

España acaba de vivir una semana de vértigo.

El lunes 9 de julio los ministros de economia y finanzas del Eurogrupo llegaron a un acuerdo político entorno al Memorandum de Entendimiento (ME) que contiene la condicionalidad que irá ligada al programa de rescate de la banca española. A pesar de que no se espera la aprobación de la versión definitiva del ME hasta el 20 de julio, un día después de la reunión del Eurogrupo ya se había filtrado a la prensa un borrador detalladísimo del mismo.

Los ministros del Eurogrupo también aprobaron el lunes la propuesta de la Comisión Europea de conceder a España un año más de plazo (hasta el 2014) para reducir su déficit público por debajo del 3%. A cambio de este año extra, el gobierno español se comprometió a realizar un ajuste fiscal adicional por valor de 65.000 millones de euros, en los próximos dos años y medio, a través de una bateria de medidas fiscales nuevas, que Rajoy anunció el miércoles 11 de julio al Congreso y que el gobierno aprobó el viernes.

España, aparta de mí este cáliz (César Vallejo - 1937)*

La situación financiera, económica y social de España ha empeorado notoriamente. Las proyecciones del FMI muestran para 2012 una caída del -1,8% del PIB y una desocupación superior al 24% (World Economic Outlook, abril de 2012). Esta semana aceptó un paquete de medidas que implica, primero una declinación de su soberanía nacional; segundo, el pago del salvataje de los bancos mediante un cuantioso préstamo al Estado español (que se lo cobrará a su pueblo a través del tiempo por la vía del ajuste); tercero, una enorme transferencia de poder y riquezas al sector financiero y a las empresas transnacionales que adquieran los bienes a privatizar; y cuarto, el comienzo de la liquidación del Estado de Bienestar.

A continuación se reproduce una recopilación especial.

- "Las opciones de España"
- "Liberalismo, reelección y modelos de democracia"
- "España, protectorado de la UE"
- "Españoles convertidos en griegos"
- "Krugman dice que el ajuste de Rajoy no tiene sentido"

*Cita del Portal IADE">www.iade.org.ar]IADE - Realidad Económica

La UE pone bajo tutela a España

Hasta 32 condiciones para el sistema financiero y alguna más, en paralelo, para la política fiscal: para el conjunto de la economía española. Hasta 32 condiciones en 20 páginas plagadas de exigencias que cambiarán de arriba abajo el mapa bancario español y, de paso, parte de la política económica de los próximos años, empezando por una nueva tanda de recortes que el Gobierno debe poner en marcha de inmediato y por una fiscalización constante de la troika —los hombres de negro de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional—, que visitarán Madrid constantemente: cada tres meses.

La UE subió este martes varios escalones el grado de intervención sobre la economía española con la firma de un duro contrato ">http://www.iade.org.ar/uploads/c87bbfe5-e54a-5e7e.pdf](el denominado memorándum de entendimiento) a cambio del rescate para la banca española de hasta 100.000 millones de euros para tapar las vergüenzas que ha dejado el reventón de la burbuja inmobiliaria. Terapia de choque: un vuelco para el sistema financiero, para la supervisión del Banco de España y el Ministerio de Economía, y recortes fiscales adicionales y a la manera de Berlín y Bruselas: en plena recesión, y con un ultimátum que obliga a España a aprobar dolorosas medidas en un máximo de tres meses.

La UE avanza solo para no ahogarse

Angela Merkel interrumpiendo las conversaciones para ver en su iPad cómo perdía la selección de fútbol alemana ante Italia. Puñetazos en las mesas. José Manuel Durão Barroso y Herman van Rompuy discutiendo si comparecían o no a medianoche para atender a la prensa... La interminable noche del jueves se saldó con un puñado de acuerdos que —al menos por ahora— aplacan el incendio de la zona euro y con una clara perdedora: la canciller alemana, que se vio obligada a transigir con medidas a las que antes se había opuesto rotundamente.

“Para garantizar que se controlan las ayudas está el Estado español, el único que puede decir a los bancos esto o lo otro”, había dicho Merkel tan solo una semana antes de la cumbre. En contra de estas palabras, al final será el BCE el que canalice las inyecciones de dinero y no el Gobierno, pero para ello habrá que esperar a que el organismo que encabeza Mario Draghi se haga cargo, previsiblemente a finales de este año, de la supervisión del sistema financiero europeo.

Bancos de España: ¿todos estaban ciegos?

Optimistas banqueros hispanos ocuparon altos roles en el FMI, sin alertar sobre la debacle que se estaba gestando en su país.

Mientras España marchaba hacia una crisis inmobiliaria y bancaria que llevó al salvataje de sus bancos, dirigentes financieros españoles que ocuparon altos cargos hicieron la vista gorda a las inquietudes de que algo podría estar poniéndose muy mal.

El optimismo de los banqueros centrales de España que pasaron a altos cargos en el FMI se parece a la actitud de los funcionarios de EE.UU. que subestimaron años atrás la fuerza de un colapso inmobiliario que iba a paralizar a la banca y a la economía. Y pone de relieve lo complicado de que funcionarios de países asuman roles de supervisión en organismos internacionales que deben evaluar las políticas que ellos previamente condujeron.

¿Llegaremos a tiempo?

España se encuentra en un momento determinante. Las malas noticias económicas y financieras de las últimas semanas, de los últimos días, de las últimas horas, nos sitúan en una encrucijada donde cualquier elección es difícil.

La ciudadanía y la opinión pública buscan a los economistas y encuentran economistas que vaticinan terribles consecuencias en un vano intento de engrandecer su valía haciendo predicciones más grandes que ellos mismos. Incansablemente nos repiten que los niveles de bienestar alcanzados no son sostenibles y que es necesario que recibamos menos prestaciones sociales, peor educación, peor salario, peor atención sanitaria. La austeridad forzada tiene un nombre: se llama pobreza. Alegan que, para ser competitivos, tenemos que ser más austeros, esto es, más pobres. Y proponen reformas que se concretan en reflotar la banca privada con fondos públicos, rebajar más si cabe la progresividad de nuestro sistema fiscal, reducir pensiones y prestaciones por desempleo, y privatizar ¡qué ridículo! lo poco que queda del sector público empresarial cuando realmente lo que pretenden es privatizar la sanidad, la enseñanza y las pensiones. Y presentan sus reformas como la única salida a la crisis. Mientras, la ciudadanía va perdiendo confianza en lo que la ciencia económica puede ofrecer si es eso solo lo que ofrece.