El valor del miedo y el coraje

Se habla en los medios de comunicación hegemónicos, de una supuesta campaña del miedo armada para atemorizar sobre los riesgos de un posible triunfo de Mauricio Macri en el ballotage del próximo 22 de noviembre. Son los mismos medios que nos convocaron a no temer e incluso valorar el golpe de 1976 y las políticas neoliberales de endeudamiento, privatizaciones y destrucción del aparato productivo en los noventa. Su complicidad «tranquilizadora» allanó el camino de quienes arrasaron los derechos humanos, sociales y políticos de los argentinos.

El TLC mexicano que Macri quiere para la Argentina

¿Crónica de una devastación anunciada? Mauricio Macri prometió abrir las importaciones. Y sin dudas que así lo hará. Pero el menemismo del siglo XXI se propone muchísimo más: la implementación de un tratado de libre comercio (TLC) entre EE.UU. y la Argentina. Súmese a esto el acuerdo entre el ex alcalde porteño y Paul Singer (fondos buitre) por Vaca Muerta y todo listo para la devastación del país.

Para tomar verdadera conciencia del significado de "abrir las importaciones" un sucinto repaso al TLC suscripto entre México y EE.UU.

Comunicado de los CURASOPP ante la segunda vuelta electoral

En los próximos días los argentinos volveremos a participar de las elecciones nacionales.

Celebramos una vez más el ejercicio del acto democrático sostenido durante 32 años, años que no nos fueron fáciles. Aquí se juega la convivencia de los argentinos que alguna vez perdimos viendo cómo se llevaron a muchos hermanos y hermanas injustamente.

Por primera vez en nuestra historia tendremos segunda vuelta electoral para elegir presidente de la República. En ella se elegirán dos modelos de país claramente contrapuestos. Por eso expresamos:

*- No entendemos a aquellos, especialmente del sector progresista, que afirman que los dos candidatos "son lo mismo”. No podemos coincidir con ellos. Son unos los que votaron las leyes que promovieron la industria nacional, los DDHH y centenares de leyes de inclusión social; y son otros los que las rechazaron. Ciertamente no son lo mismo.

*- No entendemos a quienes afirman “nadie me dio nada, yo me lo gané trabajando”. Eso puede ser cierto, pero parcial, porque en esta elección se confrontan un modelo generador de empleo con un modelo que sistemáticamente ha destruido el empleo genuino. Es imposible ganar nada trabajando cuando el modelo socioeconómico destruye el empleo y la dignidad.

*- No entendemos que en una instancia tan decisiva algún candidato omita expresar públicamente las políticas concretas que marcarán el rumbo de su gobierno y las camufle o distorsione con generalidades. Tenemos derecho a conocer, con la mayor claridad, las propuestas políticas y económicas que sustentan ambos proyectos para elegir con la adultez que la hora reclama.

*- También queremos expresar nuestra preocupación por quienes, aletargados por el desinterés de la elección, se plantean simplemente “me gusta” o “no me gusta” sin analizar políticas y proyectos.

La decisión se debate entre los que se reconocen parte de una Patria grande latinoamericana y los que eligen dar la espalda a sus hermanos para mirar embelesados el Norte; los que entienden que la economía esté al servicio de la política en un País inclusivo y los que aceptan sumisos la teoría del derrame que hace de la economía, elucubrada en los centros de poder económico, la que imponga las reglas, sometiendo y bastardeando a la política, expresión de nuestra democracia.

Como Curas en Opción por los Pobres no podemos sino estar en favor de la vida. Sabemos que no hay modelos perfectos ni ideales. La realidad siempre es compleja, llena de luces y sombras, virtudes y pecados. Pero apostamos a la construcción de un país con "Justicia Social, Tierra, Techo y Trabajo para todos". Y decimos con toda nuestra convicción que el sistema económico del capitalismo deshumaniza y ¡mata! Así de sencillo lo grita al mundo el Papa Francisco.

Alentamos a los ciudadanos de nuestro país para que puedan distinguir al elegir. Con la memoria siempre despierta, puesto nuestro anhelo en el proyecto que mejor genere las condiciones de igualdad de oportunidades y de dignificación, en especial para quienes por su situación necesitan ser mejor cuidados.

Rofman y Ferrer coincidieron en que los temas económicos se resuelven a través de la producción, el trabajo y la competitividad

El economista Aldo Ferrer y el investigador Alejandro Rofman señalaron que en este momento electoral confrontan dos visiones de país, la que pretende volver a imponer políticas neoliberales muy rigurosas y la inspirada en una posición nacional.

En una charla debate organizada por el Instituto Argentino para el Desarrollo Económico, los economistas Aldo Ferrer y Alejandro Rofman, coincidieron en que “los temas económicos se resuelven por la vía real, a través de la producción, del trabajo, de la competitividad”.

«La visión neoliberal dice: salgamos por el lado del crédito. Arreglemos con Griesa, vayamos a Nueva York, pidamos disculpas, le decimos a los buitres que pasen por caja, vamos al FMI, le pedimos una misión y créditos, les damos las llaves del Banco Central y del ministerio de economía, y entonces, van a entrar dólares. Pero esa no es la forma, porque no resuelve el problema estructural, que es el subdesarrollo y se agrega el tema de la deuda», sostuvo Ferrer en la charla-debate Segunda vuelta. Dos modelos en pugna, organizada por el Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE) en su sede.

Rofman, por su parte, tras diagnosticar y reflexionar acerca del estado actual del proceso productivo, analizó los efectos previsibles de la aplicación de una política de ajuste, pregonada por los economistas de la oposición. Para el investigador del Conicet, el neoliberalismo en nuestro país siempre pretendió dar solución a los desajustes de la economía, «solo trabajando sobre los síntomas, intentando remediar las dificultades de tipo financiero, sin hacer nada en términos estructurales». Agrego, “que la devaluación que sugieren Prat Gay y Melconian (sumada a la eliminación de retenciones) traerá importantes aumentos de precios en alimentos de consumo popular, causando baja del salario y de las jubilaciones reales, menor consumo, caída de la producción, cierre de empresas y aumento singular del desempleo, haciendo recaer sobre los sectores de menores ingresos un ajuste despiadado y favoreciendo a los financistas que acaparan cereales y oleaginosas”.

Las próximas elecciones e intentos de restaurar el neoliberalismo

Es tiempo de necesarias definiciones para confrontar con la enorme ola de la derecha que se expande por nuestro continente y ahora especialmente en la Argentina. En el marco de la estrategia impulsada desde los sectores económico-financieros concentrados el objetivo es restaurar el neoliberalismo, utilizando para ello conocidos personajes de la política, del sector empresarial y sindical; como también desde ámbitos culturales y consuetudinarias concepciones de la ultraizquierda en su función de bisagra que coadyuva a instalar dicha política. Tiene como objetivo inmediato y manifiesto de intentar frustrar el Proyecto Nacional y Popular que estamos implementando para alcanzar la felicidad plena del Pueblo y la meta de la Patria Grande.

Nos encontramos sometidos a una de las mayores acciones psicológicas tendientes a deformar la verdad sobre la realidad nacional y sus necesidades, en la que participan tanto los medios de comunicación masiva como los principales voceros del neoliberalismo acompañados por grupos sectoriales transnacionales. Manipulan conceptos, ocultan logros y disimulan consecuencias. Con globos de colores y slogans, tratan de lograr el allanamiento de la sociedad a las políticas del neoliberalismo. Así se abre nuevamente la puerta para imponer en el país una política de desnacionalizaciones y distribución regresiva del ingreso, en beneficio del sector empresario más concentrado como agente impulsor del desarrollo. Es un intento de frustrar el tiempo sociopolítico iniciado en mayo de 2003, y de tal forma colocar al país dentro de los marcos del nuevo neocolonialismo; pues liberalizar la economía como proponen implica tanto como debilitar el país frente a los grandes consorcios internacionales y los grupos económicos concentrados ligados a ellos, que serán en definitiva los únicos que gozarán la libertad que con tanto énfasis se promociona.

La memoria histórica de lo ocurrido en el país nos advierte las graves consecuencias dejaron políticas similares. Consecuente con el período de facto que comienza en 1955 y la derogación de la Constitución Nacional de 1949 mediante la “Proclama” del 27 de abril de 1956, se inicia la política de insertar a nuestro país en los organismos internacionales de crédito, la extranjerización de la economía y marginar al Estado en el proceso económico. Así fue que la intromisión económica a través de teorías y recetas ajenas a nuestra realidad, como también la imposición hegemónica de la teórica del liberalismo económico, llevaron a nuestro país a suscribir “cartas de intención” y otros documentos con organismos financieros internacionales que implicaban la renuncia al manejo de nuestra economía y que constituyeron un intervencionismo neocolonial dentro de ella y adquirieron un lugar de predominio en la Constitución real del país. Estos documentos se transformaron así en un soporte de máximo rango en la conformación de la Constitución real del país, que somete y condiciona a la Constitución jurídica. La dependencia se concretó en la transferencia de la decisión nacional en la confección de los programas económicos.

En los discursos y prácticas actuales de lo que se denomina neoliberalismo, se observa el intento de alcanzar otra vez un rol dominante en las instituciones políticas, como también en las estructuras administrativas y educacionales, de manera que estas puedan someterse al ídolo del mercado. Sabemos que estas políticas tomaron impulso durante la década del '70 del siglo XX, se acentúan en los '90 y ocasionan una reorganización drástica de las relaciones de poder. Quieren volver a restaurarlas, lo cual se aprecia al acentuar el predominio de organizaciones trasnacionales como la OMC, el FMI, el Banco Mundial, la OCDE, que fueron notorias usinas que postularon las políticas de los programas de austeridad, de los "programas de ajuste estructural", e implementaron las reformas de políticas económicas consiguientes; pero también de reformas educacionales. La liberación de los mercados financieros incrementó la dependencia pues los Estados nacionales quedaron inermes y sometidos a las decisiones del "mercado" en esa etapa del capitalismo global.

El intento de afianzar políticas de restauración neocolonial se observa actualmente en las tratativas para celebrar Tratados de Libre Comercio entre países del Pacífico y EE.UU, como también de éste con países de Europa. Significan el ALCA revivido y aumentado. Como señala Joseph Vogl la denominada desregulación de los mercados financieros, no sólo creó nuevas condiciones y oportunidades para la acumulación de capital; también produjo un nuevo orden de gobierno y nuevas estructuras en la coordinación de la economía y el poder del Estado. Esto queda particularmente claro cuando se observa la función que se le adjudicó el Banco Central durante los tiempos del pasado neoliberalismo, marginando su presencia en el ámbito de políticas monetarias y cambiarias, que sin duda es factor esencial para el logro de la independencia y soberanía nacional.

Parece ocioso insistir en la íntima vinculación que existe entre el desarrollo económico de los países y la defensa del principio de independencia económica. Esta no es una entelequia, es un objetivo esencial. Los problemas que crea la dependencia no pueden atribuirse a errores o deficiencias en la aplicación de la política neoliberal, sino a factores estructurales muy conocidos que esta no puede resolver; razón por la cual confrontamos con ellas porque frenan el progreso económico y el bienestar social de las naciones. Por ello, no se pueden dejar de realizar todas las actividades y esfuerzos para que en estos prolegómenos del tiempo electoral que se avecina se precisen cuáles son los dos modelos que van a lidiar el 22 de noviembre próximo.

Desde el “Instituto Arturo Enrique Sampay” sostenemos que no será ésta una elección más, sino que su resultado afectará los intereses y derechos de los ciudadanos que integran el campo popular. No es lo mismo que el Estado regule el tipo de cambio (Frente para la victoria), que lo libere con la consecuente degradación de los salarios, jubilaciones y sueldos (Cambiemos-PRO). No es lo mismo que el Estado acuerde con los “fondos buitre” con quitas y esperas, equitativas y sustanciales (FPV), que pague incondicionalmente las acreencias de los bonistas depredadores (PRO). No es lo mismo que el Estado reafirme los convenios colectivos de trabajo (FPV), que deje a los trabajadores inermes frente a la desigual negociación con el empleador (PRO). No es lo mismo mantener los subsidios a los servicios de primera necesidad en favor del pueblo (FPV), que suprimirlos o degradarlos en su sustancia (PRO). No es lo mismo el desarrollo económico autónomo, con la participación de las pequeñas y medianas empresas nacionales en expansión (FPV), que el enfriamiento económico subordinado al bloque oligárquico y de los grupos económicos concentrados y trasnacionales (PRO). No es lo mismo independencia económica y soberanía política (FPV), que dependencia colonial (PRO). No es lo mismo la justicia social (FPV) que injusticia, desigualdad y exclusión social (PRO). No es lo mismo la integración de la Patria Grande (FPV), que las relaciones carnales con EEUU (PRO). No es lo mismo Estado activo y república popular (FPV), que Estado mínimo y república oligárquica con primacía del mercado (PRO).

Por ello, continuar y profundizar el Proyecto Nacional y Popular con políticas activas de Estado para defender la riqueza nacional e impedir su fuga, aumentar el poder de capitalización de la economía en su conjunto, intensificar la explotación racional de los recursos naturales, apoyar el acceso a la tierra a quienes desean trabajar en el campo, expandir el mercado interno, impulsar el proceso de industrialización, posibilitar a los sectores trabajadores una mayor participación en la renta nacional. Un país que aspira a desarrollarse integralmente no puede someterse al neoliberalismo redivivo y dejar en manos ajenas el manejo de ciertos engranajes de su mecanismo productivo, si es que no quiere que su economía sea un acoplado de la economía extraña que le manipula esas piezas esenciales. Con la historia, los valores y los sueños que nos nutren y comprometen, nosotros ya decidimos: SCIOLI PRESIDENTE - ZANNINI VICEPRESIDENTE.

Carta abierta del Dr Golluscio

Envío esta nota a título estrictamente personal, no como Decano. De hecho, mi opinión no es compartida por todo el equipo de gestión de la Facultad. Me hago cargo de lo que opino. He firmado dos notas en apoyo a la candidatura presidencial de Daniel Scioli en el próximo ballotage y soy consciente de que mi actitud puede generar polémica en el seno de la Facultad. Numerosos Rectores de Universidades Nacionales, el Rector y varios decanos de la UBA estamos firmando una solicitada en apoyo a la candidatura de Scioli. En el mismo sentido, un grupo de docentes está haciendo circular una nota al interior de la Facultad. En ambos casos, los firmantes diferimos en nuestra valoración personal del candidato, nuestras preferencias político-partidarias o la crudeza de las críticas al gobierno saliente. Pero coincidimos en un aspecto principal: el 22 no se juega un River-Boca, se decide el futuro de nuestro país y con ello el del sistema de ciencia y técnica. Todos tenemos diferencias, más o menos profundas, con los candidatos que se presentan. Pero no nos da lo mismo quién gane. Estamos convencidos de que el futuro de la Ciencia y la Educación en nuestro país está garantizado por los compromisos explícitamente asumidos por Daniel Scioli y en cambio se vería seriamente amenazado en caso de ganar su contrincante, de acuerdo a las posiciones explícitamente vertidas por sus voceros. Yendo a los hechos concretos, los diputados de Cambiemos votaron hace unos días en contra de incluir la prohibición del arancelamiento de la Universidad pública en la Ley de Educación Superior.

Me costó mucho tomar esta decisión porque conozco -y valoro- la diversidad política que caracteriza a nuestra Facultad y sé que muchos están sinceramente convencidos de que el ballotage es una oportunidad para que un gobierno con otra orientación política destierre muchos de los aspectos negativos del saliente (muchos de los cuales yo también considero negativos). Respeto profundamente esa opinión pero necesito dar la mía y no creo justo que, por ser circunstancialmente decano, tenga que perder mi libertad individual de opinar en temas cruciales para la historia de nuestro país y el futuro de la educación. La educación pública y gratuita es la llave del desarrollo de “todas” las personas, independientemente de su cuna o condición. Es la que permitió que mi abuelo calabrés, pintor de brocha gorda, tuviera un hijo y cuatro nietos profesionales.

No quiero no haber hecho nada para detener el avance neoliberal en Argentina y en América latina. Porque volver al neoliberalismo implicaría un serio retroceso en las condiciones de vida del pueblo, en particular de los más necesitados (los anuncios de eliminación de los subsidios al transporte y a los servicios domiciliarios son hechos concretos). Pero además, la devaluación explícitamente postulada por el espacio político liderado por Mauricio Macri implicará un retroceso en el nivel de actividad industrial, que traerá como consecuencia una caída en el nivel del empleo, deprimiendo el mercado interno. Esto a su vez deprimirá aún más la actividad industrial, generando un círculo vicioso de consecuencias negativas para nuestro país, del cual sólo podremos "salir".... pidiéndole respaldo al FMI. Esa historia ya la vivimos, ya sabemos cuáles son las condiciones que el FMI impone a los países. No quiero que mis hijos, cuando no consigan trabajo ni puedan acceder a la vivienda, me recriminen no haber dicho nada. Nosotros ya lo vivimos, quiero evitárselos a ellos. Hoy no le debemos ni un dólar al FMI!

Es verdad que la devaluación tendrá efectos muy positivos sobre importantes sectores de la economía. De hecho, favorecerá a los exportadores y a los productores agropecuarios y cadenas industriales y comerciales ligadas al mercado externo. Pero en una elección nacional creo que tenemos que pensar en todos los productores y todos los habitantes del país y no buscar el beneficio de un sector en particular. Por supuesto que el gobierno electo deberá corregir las situaciones injustas que aquejan a las cadenas de producción vinculadas a la exportación, pero no en el marco de desangrar al país.

Estoy seguro de que quienes votan por Macri lo hacen pensando que generarán mejores condiciones para todos los argentinos. No es mi intención generar una polémica entre dos bandos sino simplemente explicar mi decisión personal a quienes pueda interesarle. Las elecciones pasarán y todos seguiremos trabajando juntos por la Facultad como lo estamos haciendo y como lo hemos hecho siempre.

Saludos cordiales,

Rodolfo Golluscio
Profesor Asociado Forrajicultura
Investigador Independiente CONICET

“Son dos modelos...”

Desde la perspectiva del desarrollo de la estructura productiva, Invap es una empresa modelo en múltiples sentidos. Nació del sueño industrial de un grupo de científicos dentro de estructuras predominantemente académicas y se abocó a producir con éxito productos de alta tecnología del tipo “acá no podemos hacerlo”. Desarrolló rápidamente procesos de aprendizaje y de catch up tecnológico y, por avatares de la historia económica más que por decisión de expandirse, en muchas oportunidades inició sectores completamente nuevos para su trayectoria. En este sentido es también un ejemplo de capacidades adaptativas a entornos cambiantes.

Pequeñas y medianas empresas en alerta

Las pymes nacionales comienzan a expresar su temor por las políticas económicas neoliberales planteadas de forma cada vez más abierta por la alianza Cambiemos. Las advertencias de Gelbard, cuarenta años atrás.

En agosto de 1974 y tras la muerte de Perón, el entonces ministro de Economía, José Ber Gelbard, solicitó la difusión de una cadena nacional para contrarrestar el fuerte embate del sector liberal. Allí, dio cuentas de cifras económicas que respaldaban su actuación, y dejó algunas definiciones que buscaban proteger su gestión o bien ser su legado.

Por la victoria de un país industrializado, inclusivo y soberano

Desde 1987 APYME viene trabajando por el desarrollo autónomo, inclusivo y sostenido del país con activa participación de las micro, pequeñas y medianas empresas.

La entidad siempre se ha manifestado por los valores de la democracia, los derechos humanos y sociales y la distribución equitativa de la riqueza de acuerdo con su papel gremial y político de expresar las demandas del conjunto de las Pymes en función de una sociedad más justa.

Hoy los argentinos nos encontramos en una instancia clave ante el balotaje del próximo 22 de noviembre, cuando deberemos decidir entre candidatos que representan dos diferentes proyectos de país.

Esta afirmación no expresa un prejuicio ideológico sino un diagnóstico sobre la realidad social, política y económica en que estamos inmersos los argentinos.

Ante la segunda vuelta

En esta elección presidencial está en juego la preservación de los derechos y avances sociales, económicos y culturales alcanzados en los últimos doce años, amenazados por un proyecto de restauración conservadora que -en caso de triunfar- implicaría un fuerte retroceso en las condiciones de vida de la gran mayoría de los argentinos.

Cambiemos y el macrismo sostienen un proyecto neoliberal que nos pondría de rodillas ante los fondos buitres -”hay que pagar lo que diga Griesa”, sostuvo Macri- y subordinaría el desarrollo argentino a la estrategia imperial del Tratado del Pacífico.