Vencer a Bolsonaro: el objetivo de la nueva alianza entre Lula y su antiguo rival político

El expresidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, propuso que el centro-derechista Geraldo Alckmin fuera su fórmula vicepresidencial para los comicios de octubre. El anuncio marca el rumbo de las elecciones presidenciales en las que el izquierdista buscará derrotar al actual presidente ultraderechista, Jair Bolsonaro. A pesar de las críticas de algunos miembros de su propio partido, Lula espera que respalden la alianza entre los dos antiguos rivales.

“En el establishment brasileño hay un pragmatismo que lo induce a 'olvidar' las cuestiones ideológicas”

Especializado en políticas públicas y económicas, con paso por la función pública, Paulo Kliass descarta que el establishment brasileño intente obstaculizar un regreso de Lula a la presidencia. "Saben que los riesgos del impacto en sus ganancias de una crisis institucional son mayores que la vuelta de un candidato a quien conocen", sostiene. Con todo, advierte que el líder del PT podría encontrar un Brasil "muy diferente" al de su experiencia de 2003, sin un boom de los commodities.

Lula vuelve

Mientras los sectores concentrados buscan atar la imagen de los líderes populares latinoamericanos al pasado, Lula da Silva construye futuro. A los 75 años corre nueve kilómetros diarios y se muestra sonriente junto a su novia, chapoteando en el mar o en giras incansables junto a referentes políticos, sociales y sindicales. El hombre que sacó a millones de brasileños de la exclusión y la pobreza y sobrevivió a 580 días de cárcel está hoy ante uno de los desafíos más importantes de su trayectoria política: correr del Planalto al máximo exponente en funciones de la extrema derecha mundial.

De Vargas a Bolsonaro, la política presidencial de Brasil entre el suicidio y el "me sacarán muerto"

Las presidenciales brasileñas son en octubre de 2022. De momento, los sondeos dan como ganador a Lula, candidato por el PT que busca su tercer mandato. Investigado en el Senado por su gestión de la pandemia, Bolsonaro orienta su lucha política contra la 'casta' que siempre gobernó el país, y a la cual sin embargo él ahora también pertenece.

Semipresidencialismo, legalidad y antiimperialismo en Brasil

Con la renuncia de Jânio Quadros el 25 de agosto de 1961, Joao Goulart debería asumir la presidencia. La norma constitucional era autoaplicable, sin necesidad de interpretación: el vicepresidente de la República “ sustituye al Presidente, en caso de impedimento, y lo sucede, en caso de vacante ” A pesar de la claridad solar de la Constitución, sectores de las clases dirigentes y militares se opusieron a la toma de posesión de Jango. Entendieron que el trabajo “amenazaba el orden y las instituciones”.

Vacunas del Brasil

En Brasil pasan muchas cosas y en la calle nadie te las explica: el carnicero no sabe cuál es el problema de este país, la de la farmacia no se pregunta a dónde iremos a parar, y el verdulero no está preocupado por los jóvenes como vos, así que podés ir por ahí sin enterarte de mucho, pensando que no pasa nada. Eso, hasta que te tocan el timbre para pedir aceite, o te imploran que compres un maple de huevos en la fila del supermercado. Hasta que pasás por la puerta de un bar lleno de gente y por un segundo dudás si era cierto que había una pandemia, si tenías que salir con este barbijo puesto, o si ya terminó todo y nadie te avisó.

El Brasil de Lula y Cardoso: las relaciones peligrosas y las afinidades electivas

En un país donde el sistema electoral obstaculiza las mayorías en el Congreso, y donde cada gobierno necesita alianzas para poder legislar, es la primera vez en 35 años de democracia que puede haber un acuerdo entre los rivales Partido de los Trabajadores (PT) y el Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB). Si el rival del PT es Bolsonaro en las presidenciales de 2022, el almuerzo entre Lula y Cardoso augura un apoyo en el balotaje.