¿Por qué sube el gas?

Sergio Carpenter
“El gas no sube solamente porque es más liviano que el aire. Sube también cuando la democracia es más liviana que el poder económico” Entre las medidas que el nuevo gobierno argentino ha tomado en estos 7 meses de gestión, el aumento en las tarifas energéticas (electricidad y gas) tuvo un impacto social de proporciones. Las subas jaquearon directamente los presupuestos familiares y de pequeños y medianos empresarios en tal magnitud que ganó el centro de la escena política.

Un conjunto de resoluciones del Ministerio de Energía y Minería y del ENARGAS, incrementaron sideralmente las tarifas del gas. Cuarenta días más tarde, tras candentes protestas de amplios sectores sociales y urgentes gestiones políticas, una nueva norma puso un límite del 400% al aumento en el consumo residencial -respecto del cuadro tarifario anterior- y del 500% al comercial e industrial; en ambos casos sólo por el presente año 2016. Ello, como era de esperar, no paralizó la movilización social contra el impopular tarifazo, que crece en generalización y articulación. El 11 de julio, 3 altos funcionarios anunciaron otra marcha atrás, poniendo un techo del 400% al aumento residencial, pero esta vez respecto de la factura de igual bimestre del año anterior.

Instituto Argentino para el Desarrollo Económico - 13 de julio de 2016