Informe de coyuntura Nº 19

Desde la óptica oficial, la economía argentina experimentó un estancamiento económico en los últimos cuatro años como consecuencia de la existencia de desequilibrios en diversos planos: cambiario, externo, fiscal, precios, etc. Según esta visión, las causas guardan correspondencia con los excesos de la intervención estatal y la sobreexpansión del consumo interno (altos niveles de empleo y salarios).

En rigor, la economía argentina transitó en los últimos años una marcada desaceleración en su crecimiento, vinculada centralmente a la “restricción externa”. Dicha restricción fue producto de varios factores: la caída de la demanda mundial, el déficit energético y el mayor nivel de importaciones requerido por el tipo de crecimiento industrial (escasa integración nacional). A ello se le agrega como un factor de gran importancia la fuga de capitales.

Informe de coyuntura económica

El presente informe tiene el objetivo de brindar un monitoreo de las principales variables en la coyuntura económica actual.

En lo que refiere a la evolución de la actividad económica, los distintos indicadores arrojan invariablemente caídas en la actividad. Las ventas minoristas evidencian una caída de 5,8% en marzo1 . La construcción presenta cuatro meses consecutivos de caída de la actividad desde diciembre de 2015. La producción siderúrgica experimentó un claro declive a partir de noviembre de 2015, acelerándose esta caída a partir de diciembre. El complejo automotriz redujo sus exportaciones 38% en marzo y 40% en el primer trimestre de 2016.

¿Qué son los Indicadores? Perspectivas y usos diferentes

El presente artículo tiene como objetivo presentar las diferentes perspectivas y usos de los indicadores, por un lado, desde las ciencias sociales y por otro desde lo que se denominó “Movimiento de Indicadores Sociales”. En términos generales, el uso de los indicadores ha sido utilizado desde el enfoque de las ciencias sociales para medir empíricamente conceptos teóricos que permitan el abordaje empírico a los fenómenos sociales.

Restauración amarilla

El 16 de diciembre de 2015 será recordado como la fecha oficial de un nuevo cambio de régimen de acumulación, oscilación cíclica que diferencia al país de otras economías de la región más homogéneas en los objetivos de largo plazo de sus elites. Pero aunque tenga el sello de los modelos FMI para todo tiempo y lugar, la novel restauración ortodoxa no es exactamente igual a las anteriores.

Si hace crack...

Yo se lo voy a explicar. Es muy sencillo, si presta atención. Mire: ve allá, ese botoncito rojo, sólo es cuestión de apretarlo. Apoya el dedo índice derecho, le pone un poco de presión y ya está. En poco tiempo, todo se arregla.
–Ehhh... usted dice... que si aprieto ese botoncito... no sé... a mí me da un poco de cuiqui.
–Sí, por supuesto, es lo habitual, es comprensible. No se preocupe. Pero yo le garantizo que va a estar todo bien. Todo cambio implica riesgo, incertidumbre, sensación de abismo. Un psicólogo se lo explicaría mejor que yo. Pero quédese tranquilo. Relájese.

“Vivimos en un capitalismo de cuadros”

Producto de la creciente desigualdad en los ingresos iniciada en la década de 1970, en la actualidad se asiste a una “sociedad cuadrista”, observa Gérard Duménil. Los cuadros –ubicados en la cima de la jerarquía salarial– manejan el sistema: definen dinámicas económicas, pautas culturales y normas sociales. Para el economista francés, la fracción más baja de los asalariados vive un fuerte estancamiento de su capacidad de consumo, mientras que los cuadros concentran una cuota enorme de los ingresos totales. Dedicado al estudio del neoliberalismo y sus especificidades dentro del sistema capitalista, Duménil visitó Buenos Aires invitado por el Centro Franco Argentino, el IADE y la Sociedad de Economía Crítica. Ha dictado conferencias en distintas instituciones de Buenos Aires y del interior del país. En diálogo con Cash habló sobre los rasgos centrales de la fase actual del neoliberalismo en Estados Unidos y Europa.