Batalla sin fin

Las fechas para dar como inicio de la Primera Guerra Mundial pueden ser imprecisas: tal vez el 28 de junio de 1914, cuando el archiduque Francisco Fernando de Habsburgo, heredero del imperio austro-húngaro, fue asesinado en la ciudad bosnia de Sarajevo a manos de un integrante de un grupo nacionalista serbio. O cuando Austria-Hungría le declaró la guerra a Serbia, el 28 de julio. O quizás cuando, luego de varias escaladas bélicas, Inglaterra hizo lo propio contra Alemania, el 4 de agosto. Algunos historiadores amplían el panorama y entienden que la llamada Gran Guerra, en realidad, fue la ruptura de un precario equilibrio conseguido tras la guerra francoprusiana de 1871 y del mal resuelto reparto del mundo establecido entre las potencias imperiales en la conferencia de Berlín, en 1884. Incluso hay quienes retrotraen los antecedentes a resquemores crecientes desde el Congreso de Viena, que trazó nuevas esferas de influencia en Europa tras la derrota de Napoleón, en 1814.

Algunos apuntes sobre la biopolítica

El trabajo busca recopilar y relacionar, críticamente, los aportes del posestructuralismo francés y el autonomismo italiano para comprender la sociedad. Los ejes centrales son los conceptos de poder, biopoder, biopolítica, control y resistencia. El recorrido se inicia tras las huellas de una concepción positiva, abierta y productiva del poder como ejercicio estratégico, para avanzar hacia el señalamiento las relaciones que se puede establecer entre modos de producción del excedente social y formas de gobierno de los sujetos y las poblaciones.

El nuevo mundo

El 30 de noviembre de 2001, Goldman Sachs publicó un informe titulado Building Better Global Economic Brics. Lo firmaba el investigador jefe del banco estadounidense en Londres, Jim O’Neill, junto con otros economistas regionales del banco. Básicamente, señalaba que en los años siguientes la mayor fuerza económica mundial la constituirían Brasil, Rusia, India y China, los países cuyas iniciales formaban el acrónimo que juega con la palabra brick, ladrillo en inglés. La “s” final era entonces sólo para indicar plural, todavía no se había incorporado Sudáfrica.

EE.UU., lejos de la independencia energética

Tal como varios en América latina lo venimos diciendo, desde hace al menos dos años una nota del periodista especializado Louis Sahagun, publicada el 20 de mayo por Los Angeles Times (http://www.latimes.com/business-/ la0-fi-oil-20140521-story.html) afirma que “en 2011 una empresa independiente contratada por Washington (se trata de la consultora de ingeniería Intek, con sede en Virginia) hizo una errónea estimación del petróleo técnicamente recuperable del mayor yacimiento de esquisto bituminoso del país, ubicado en Monterrey, California, que contiene alrededor de dos tercios de las reservas de petróleo de esquisto de la nación. Según aquella estimación, se podrían obtener unos 13.700 millones de barriles de petróleo. Sin embargo, un reciente informe asegura que la cantidad no será mayor de 600 millones de barriles, es decir, una cantidad 96 por ciento menor de lo esperado” (y que, como señala la publicación especializada Business Insider, equivale a las reservas totales de petróleo de Bolivia). “Esa errónea estimación de 2011 –prosigue diciendo el diario– había sido calificada como la esperanza para reducir la necesidad del país de las importaciones de petróleo desde el extranjero.”

La guerra asimétrica y la violencia en Venezuela

Ha pasado más de medio siglo desde que Mao Tsetung declarara a la periodista estadunidense Anna Louise Strong que el imperialismo norteamericano era un “tigre de papel”. Corría 1956 y Mao le aclaró a Strong que hablaba en términos “estratégicos”, pero que en lo “táctico” había que tomar muy en serio a Estados Unidos, porque poseía “garras y dientes”. Un par de años después, en el marco de la ruptura sino-soviética, cuando Mao criticó el “apaciguamiento” de las autoridades de Moscú frente a Washington, Nikita Khrushchov aseveró que el tigre de papel tenía “dientes nucleares”.

"Qué significa ser radical en el siglo XXI."

45 años después de que sus primeros bolos académicos atrajesen la ira del gobernador [de California] Ronald Reagan, Angela Y. Davis vuelve al campus este semestre como profesora del departamento de estudios de género de la Universidad de California en Los Ángeles. Su discurso del jueves pasado en el Royce Hall sobre feminismo y supresión de las cárceles resume parte de su trabajo, pero no todo, una larga carrera académica con su activismo radical en paralelo.

“La gran nobleza de la ayuda mutua”

Las masacres del siglo XX analizadas por Arslanian, Rafecas, Rozanski y DerGhougassian en la presentación del libro El genocidio silenciado, del investigador Súlim Granovsky, sobre el holocausto de los armenios.

León Arslanian dijo que el libro es “el tributo de un judío diaspórico al genocidio armenio”. Daniel Rafecas dijo que “es un aporte a la consolidación de la cultura democrática argentina”. Khatchik DerGhougassian dijo que “mientras los genocidas cooperan entre ellos, los pueblos tienen la gran nobleza de la ayuda mutua”. Y Súlim Granovsky, el autor, aprovechó el momento del agradecimiento para leer el último mensaje de un armenio condenado a la horca: “Pueden colgar nuestras vidas; al socialismo no”.

Una joya de la identidad francesa se hace humo

Una de las joyas da la identidad francesa se hace humo: ¿alguien recuerda el retrato del filósofo Jean Paul Sartre, del escritor Albert Camus o del ensayista Jean Baudrillard con un cigarrillo apretado entre los labios, o tal vez recuerden esas páginas de Julio Cortázar en Rayuela o “El Perseguidor” donde todos fumaban los mismos cigarrillos: Gauloises. El mismo Cortázar los fumó hasta finales de los ’70 pero, ahora, la marca y su paquete azul con el casco de Asterix rodeado de alas que durante décadas y décadas simbolizaron la identidad cultural de Francia cierra sus puertas para buscar horizontes más rentables. “Cientos y cientos de Gauloises fumados en cientos y cientos de días”, escribió Cortázar en “Las armas secretas”. Esos cientos o miles serán fabricados en Polonia.

Los 80 Puntos del Movimiento Solidaridad

Por seguir los dictados del neoliberalismo, el mundo capitalista se ha metido en un callejón sin salida. Se acumularon montañas gigantescas de deuda. Títulos y acciones de todo tipo conforman Inescrutables castillos de naipes que amenazan derrumbarse al menor golpe de brisa. En medio de la crisis de la que supuestamente estamos saliendo, bancos y políticos de derecha vuelven a clamar por acciones de rescate siempre onerosas que, a fin de cuentas, inevitablemente deben ser solventadas por los contribuyentes.