La degradación de la democracia

Carta Abierta Nº 23

 

1.Vivimos en una escena contemporánea donde suele ponerse en duda la objetividad de los hechos sociales y se nos llama a un festejo irresponsable de la “creación de realidades”, de la “construcción de la noticia” y en último extremo, de la “apología de la falsedad”, en vistas del éxito que tienen las campañas que buscan capturar aspectos pulsionales de las corrientes de creencias colectivas, muchas veces tan oscuras como volátiles.

No desconocemos este vasto terreno donde se ejercen coacciones con materiales simbólicos extraídos de operaciones que redefinen el mismo sujeto de conocimiento. Sobre esto mucho se ha dicho, en términos de cómo el neoliberalismo implica en última instancia reformular la idea misma de ciudadanía, conocimiento, habitabilidad y autoimagen de los sujetos para generar sus hipótesis de adhesión, transformadas en formas involuntarias de servidumbre, las únicas que el retrógrado partido gubernamental desea y sobre las que específicamente trabajan en sus gabinetes, que fabrican nuevos consumidores para la mercancía del miedo. El nuevo ciudadano que desean, nacería expulsado de toda historia; sería una arcilla rasa en la que se imprimiría un documento con un número para el olvido y otro para la subordinación.

2. Todo está así bajo discusión, porque el proyecto del gobierno implica convertir a la idea clásica de norma en sinónimo de represión y escarmiento. Pero justamente en este estremecedor panorama, es adecuado trazar un conjunto de juicios que se basen en recuperar un tipo de enunciado fundamentado en hechos verificables y descripciones enraizadas en las tradiciones del pensamiento crítico. Esto lleva a describir, con conocimientos fácticamente situados, un cuadro histórico social, económico político y científico técnico, con el cual deben interactuar las acciones de recomposición democrática de la soberanía social. En nombre de lo cual afirmamos, refiriendo horizontes fácticos, juzgando tramos enteros de la historia inmediata y poniendo los nombres públicos que correspondan.

3. El período histórico que empieza en los ’80 y llega hasta nuestros días podemos nombrarlo como el de la “Acelerada Construcción de Desigualdad” (que es una tendencia de largo plazo inevitable en el desarrollo capitalista). Las estadísticas recopiladas por Piketty muestran que en USA, caso extremo de desigualdad acelerada, en 1980 el 22,5% de la riqueza de ese país era propiedad del 1% de su población, creciendo con el tiempo ese porcentaje al 37% actual. Por otro lado el 50% de la población más pobre es propietaria de solamente el 9,7% de la riqueza. Si bien USA constituye el caso extremo en lo que hace a concentración de la riqueza en pocas manos, los países de la Europa occidental, Sudáfrica, China y Japón siguen el mismo patrón. Aunque Piketty no incorpora a Rusia a sus series estadísticas resulta claro, por lo menos desde lo cualitativo, que los sucesores de la URSS siguen por el mismo camino de concentración de la riqueza en pocos dueños.

4. Chile y Argentina son experiencias tempranas de ese proceso de “Acelerada Construcción de Desigualdad” realizadas a sangre y a fuego por dictaduras terroristas. En nuestro país por el golpe cívico-militar del ’76 que para vencer la resistencia popular desata un feroz genocidio. Empieza la construcción de lo que Rodolfo Walsh denominara la “Miseria Planificada”.

5. Raúl Alfonsín, primer presidente en esta etapa de la democracia argentina, trata en una situación de mucha debilidad de torcer el rumbo. Las presiones y amenazas de las grandes corporaciones económicas y de las corporaciones mediáticas, que culminan finalmente en el “golpe de mercado” dirigido por estas corporaciones terminan con su intento. En las sucesivas presidencias de Menem y De la Rúa prosigue la construcción de la “Miseria Planificada” incorporando a nuestro país a la globalización que destruye nuestra industria, crea desempleo y empobrece a trabajadores y pequeñas empresas (Pymes industriales, locales de venta minorista). Los ganadores del período son las grandes cerealeras, el sector financiero, las corporaciones multinacionales que son proveedoras de servicios de baja calidad y altísimo precio en divisas y que pueden girar descontroladamente sus enormes ganancias a sus casas matrices y los grandes grupos económicos locales que logran pagar sueldos depreciados y también fugar divisas. La importación de chucherías y los viajes a Miami embelesan a sectores de las capas medias que creen posible un país con trabajo para solamente un tercio de su población. El sistema jubilatorio es privatizado asegurándole a los bancos, propietarios del sistema de jubilaciones privadas, enormes ganancias y el manejo de fondos que eran propiedad del estado nacional.

6. Mientras la Constitución del ’49 había establecido en su artículo 40 la propiedad de la Nación sobre los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, carbón, gas y demás fuentes naturales de energía, en la Constitución del ’94, pactada entre Menem y Alfonsín se transfirió esa propiedad a las provincias permitiendo así que los gobernadores, salvo excepciones, señores feudales locales, negociasen para incrementar su fortuna a costa de los bienes comunes de los argentinos, los contratos con las compañías extractoras. Llega el 2001 y el sistema político que impulsa el crecimiento del desempleo y la miseria para los sectores populares estalla con el pueblo protagonista de una impresionante pueblada. Néstor Kirchner es elegido presidente y comienza en la Argentina, aunándose con un conjunto de procesos desplegados en países de América Latina, un período histórico en que el accionar gubernamental, acompañado por los sectores populares, lucha por avanzar a contramano de la tendencia mundial que sigue promoviendo la “Acelerada Construcción de Desigualdad”.

7. Durante los gobiernos de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández de Kirchner la Argentina se reindustrializa, las Pymes industriales vuelven a abrir sus fábricas y a crecer, se nacionalizan el sistema previsional quitándole a los bancos privados los enormes beneficios que obtenían de las AFJP, se nacionalizan YPF, Aerolíneas Argentinas, AYSA. Se comienza a complejizar la matriz productiva argentina construyendo en el país, con tecnología propia y con el Estado como principal actor, elementos de alta tecnología como radares, satélites, lanzadores satelitales, aviones, material ferroviario.

8. Enfatizamos el punto de la tecnología propia: la experiencia de nuestro país demuestra que la importación de tecnología a través de las multinacionales inevitablemente conduce a la fuga de divisas y a la imposibilidad de una real complejización de la matriz productiva. Las multinacionales no localizan en el país sus cadenas productivas y la dependencia respecto de los proveedores que imponen, compatible con su división internacional de la producción pero no con nuestros intereses como país, hacen que por un lado no se desarrollen capacidades nacionales productivas y por otro lado que la integración del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología al sector productivo tienda a ser nula. Un ejemplo típico es el de la industria automotriz; las terminales automotrices, que son multinacionales globalizadas, concentran la producción de autopartes en países seleccionados ya sea por su cercanía a los centros de consumo concentrado o por sus bajos costos. Este criterio, impecable desde la lógica de la producción en escala y de la optimización del beneficio, es decir, desde la lógica de las multinacionales, resulta altamente perjudicial para la economía argentina: los vehículos nacionales representan entre el 38% y el 44% de las ventas de vehículos en el mercado interno y estos “vehículos nacionales” tienen una integración nacional promedio del 34.3%, resultando que hay un porcentaje de importación de aproximadamente un 85% en los vehículos que se venden en el mercado interno. Cuantos más vehículos se venden más se deteriora la balanza comercial argentina.

9. Coherentemente, para factibilizar un proyecto de país independiente en lo tecnológico y como solo lo había habido en el periodo 1945-1955, durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner las universidades nacionales son promovidas con importantes inversiones y el sistema científico crece aceleradamente con nuevas inversiones, con repatriación de científicos y con salarios de becarios e investigadores en alza. Sin embargo tres cuestiones corroen esta construcción nacional: la restricción externa, la dificultad de competir con las corporaciones mediáticas en la formación del sentido común y las opciones de los que, siendo funcionarios de un gobierno popular, no dudaron en cruzar la brecha y apoyar a un gobierno que trabaja denodadamente (algo hay que reconocerle) por liquidar el desarrollo nacional (los Bossio, los Pichetto, los Barañao).

10. En lo que hace a la restricción externa, es necesario reconocer que un desarrollo tecnológico independiente requiere de divisas. La complejización de la matriz productiva necesita irremediablemente de un flujo de divisas entrantes al país y disponibles para su inversión en bienes de capital e insumos. El problema es de difícil solución, Aldo Ferrer comenta que “aunque el proceso de sustitución de importaciones avance simultáneamente en las industrias tradicionales y en las dinámicas, el peso creciente de éstas puede impedir la reducción del coeficiente promedio de importaciones”. La falta de divisas imponía bajos ritmos de producción en las fábricas estatales de productos de alta tecnología, por ejemplo en la Fábrica Argentina de Aviones ahora en vías de desaparición. Para controlar la fuga de divisas de exportadores de productos agropecuarios y de commodities industriales, un nuevo período de gobierno popular, una nueva oleada, como dice García Linera, requerirá reestablecer un organismo similar al IAPI del período 1946-1955.

11. La presión de los medios concentrados con sus falacias, subterfugios y embustes metodológicamente formulados y su permanente hostigamiento y formación de un sentido común que es absorbido por las capas medias embotadas por la crudeza de una historia cada vez más inasible, la presión económica de bancos y corporaciones fugadoras de divisas junto con un candidato dispuesto a mentir con desfachatez de señorito y sin atisbos de vergüenza (el debate Scioli – Macri merece ser parte de una antología de la mentira, en grado de enciclopedia guiness) producen en el 2015, por muy escaso margen electoral, la presidencia de Mauricio Macri. Las grandes corporaciones económicas ya no tendrán la intermediación de políticos a sueldo o de militares golpistas: encaran el gobierno en primera persona. El objetivo del gobierno macrista es retornar a la senda del “Acelerado Crecimiento de la Desigualdad” para ello deben volver a aumentar las ganancias de los menos y consecuentemente disminuir los ingresos de los más, es decir volver a sintonizar al país en la frecuencia dominante a nivel internacional (volver al mundo dicen ellos, con su propensión sistemática a hablar con intolerables eufemismos)

12. Pero si depuramos los hechos a su expresión más significativa, podemos decir que el objetivo del macrismo es bajar el costo de los salarios en dólares para que los ganadores vuelvan a ser los exportadores agrícolas, los exportadores de minerales y los que además consiguieron una fuerte disminución y en algunos casos eliminación de las retenciones de exportación; como así también los exportadores de commodities industriales; el sector financiero premiado con las altas tasas de las LEBAC; las industrias multinacionales que podrán producir como maquilas, con salarios bajos y con la seguridad de poder fugar las divisas al exterior; los grandes grupos económicos locales y las grandes cadenas de comercialización. Bajar el costo salarial en una economía con fuerte inflación implica bajar el consumo de los sectores populares, lo que produce el cierre de una importante cantidad de Pymes industriales y comercializadoras. Para mantener andando este proceso de destrucción de la industria Pyme se abren las importaciones produciéndose un fuerte aumento de las de bienes de consumo y coetáneamente, por el proceso de desindustrialización, una baja de las importaciones de bienes intermedios y maquinaria industrial. Esto produce más desindustrialización y el ciclo perverso de desindustrialización – desocupación – desindustrialización - …. sigue recorriéndose.

13. Desfinanciar al Estado bajando las retenciones a las exportaciones de las industrias extractivas hace que éste se retire del desarrollo de tecnología propia. El gobierno de Cambiemos sigue una política claramente contraria al desarrollo tecnológico autónomo retirando al Estado del proceso de creación de tecnología: liquidación del proyecto de desarrollo y construcción del satélite de telecomunicaciones ARSAT-3 y apertura de las telecomunicaciones locales a satélites operados por empresas multinacionales, con lo que se liquida la incipiente industria nacional de satélites y la empresa ARSAT; desarticulación de la industria de defensa cancelando los desarrollos de vagones a cargo de Fabricaciones Militares y el de aviones en FAdeA realizando una sustitución inversa: los Pucará que se fabricaban localmente son reemplazados por aviones equivalentes desarrollados y fabricados en el exterior. Se comienza a estudiar la compra de radares en Israel y otros países en “sustitución” de los que estaba fabricando INVAP. En el proyecto de implementación de energías alternativas, todos los equipos terminan siendo importados, liquidando la posibilidad de continuar desarrollos nacionales.

14. El esquema puesto en marcha por los gobiernos de Néstor y Cristina para la producción de tecnología propia implicaba un triángulo de desarrollo y producción cuyos vértices estaban ocupados por empresas estatales, por Pymes (sobre todo Pymes de base tecnológica) y por miembros del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología e institutos de investigación. La renuncia al desarrollo de tecnología propia empuja al cierre a las Pymes involucradas y a la desfinanciación del Sistema Nacional de Ciencia y Técnica. Este proceso de desindustrialización, según mediciones de los economistas del CEPA, ya ha revertido la tendencia decreciente del índice de GINI (cuando desciende este índice aumenta el nivel de igualdad de la sociedad) que se mantuvo en el período 2003-2015, produciendo en un solo año un importante aumento del mismo.

15. Coherentemente con este proceso de desindustrialización se aplica el ajuste en el sistema científico y en las Universidades Nacionales: lo muestra la fuerte baja en la cantidad de nuevos investigadores que ingresan al CONICET; el número oficializado de ingresos en el 2017 es de 450 nuevas vacantes, a las que aseguraron que se sumarán las que se produzcan durante el año por jubilaciones, fallecimientos, renuncias y bajas. Este número, a priori incierto, fue estimado en 200 vacantes adicionales, con lo que se llegaría a un número de entre 600 y 650 ingresos. Nada se dijo de nuevas designaciones en la Carrera del Personal de Apoyo. Claramente el objetivo del Plan Argentina Innovadora 2020, que aún está teóricamente vigente, de llegar a 4.6 investigadores por cada 1000 miembros de la población económicamente activa ya fue abandonado. El ministro Barañao, más cómodo en su actual misión de ajustador de un gobierno “de ricos para ricos” que en la de ministro de un gobierno popular, lanzó, para justificar el ajuste en el CONICET, dos propuestas no-factibles. La primera, que los investigadores que no ingresaron a CONICET encuentren lugar de trabajo en empresas privadas: alguien debiera explicarle que sin tracción estatal las empresas no investigan, salvo excepciones que no mueven el amperímetro, y mucho menos en un período de desindustrialización. La segunda, que los investigadores se conviertan en emprendedores y funden sus empresas: alguien debiera explicarle que ni en nuestro país ni en los países de alta industrialización hay emprendedorismo sin tracción estatal.

16. La función Ciencia y Técnica del Presupuesto, que determina el financiamiento de todos los órganos descentralizados del sector, reduce su participación en el presupuesto en un 13% (pasando del 1.5% al 1.3% del total). En valores reales, descontando la inflación, el ajuste es muy importante. Según los cálculos publicados por CyTA, el INTA, organismo clave en la búsqueda de soberanía en tecnologías vinculadas al agro, reduce su presupuesto en un 25% mientras que el INTI, su análogo para la industria, sufre un ajuste del 27%. En el ámbito de la defensa, organismos como CITEDEF y Fabricaciones Militares se reducen entre el 7% y el 15% mientras que otras instituciones como el Instituto Nacional del Agua y la Comisión de Energía Atómica ven disminuido su presupuesto real en un 17% y un 12% respectivamente. En lo que respecta a las Universidades Nacionales, según los datos hechos públicos por la CONADU, el presupuesto 2017 no contempla la creación de nuevos cargos y congela la planta docente, a riesgo de desmantelar las carreras de reciente creación y el crecimiento docente e investigativo de las ya establecidas; proyecta una disminución del 70% en gastos para infraestructura y equipamiento; disminuye todo tipo de becas para estudiantes de bajos recursos de 19.334 a 14.350, las becas para carreras prioritarias de 31.394 a 20.935 y se suprimen los incentivos para la finalización de la carrera de ingeniería de 2000 a 0. El deterioro de los ingresos populares ya se manifiesta en una incipiente reducción de las matrículas universitarias.

17. Como conclusión y parafraseando a Oscar Varsavsky, tanto en el período de los 12 años de gobiernos kirchneristas como en el algo más de un año de gobierno macrista puede apreciarse la total coherencia entre el proyecto de país propiciado y el estilo tecnológico y científico adoptado.

18. Ante este panorama, que aun incompleto, vibra con sus aciagos componentes de amenaza, destrucción y penalidad hacia los sectores populares (lo que nos exige recordar la paradoja áspera de quienes le han dado sus votos desde esa condición de vulnerados sociales), no menos de dos millones de personas que rechazan esta infausta situación, pusieron el cuerpo, sus compromisos y creencias en las calles de nuestro país. Dieron y dan así testimonio del sufrimiento por el daño que las políticas de la restauración neoliberal en su formato periférico-dependiente han provocado en las vidas cotidianas de la gran mayoría del pueblo argentino. La promesa de pobreza cero fue una oferta enunciada con la liviandad de quienes nunca la han sufrido. Macri y Cambiemos machacaron publicitariamente con ella en su campaña, falsificando quienes serían los reales destinatarios de los rumbos de su gobierno. Hoy cumplir con esa pobreza cero que nunca pensaron ni desearon alcanzar, está más lejos que cuando asumieron. El año y medio de ejercicio del poder condujo a más de un millón de nuevos pobres, a un sustancial aumento de la desigualdad, una destrucción sistemática de puestos de trabajo, un blanqueo de capitales que institucionaliza la fuga de estos, la desaparición de pequeñas y medianas empresas, la reconversión de establecimientos productivos en agencias de importación y la ejecución de medidas prebendarias que favorecen a las oligarquías nuevas y viejas, al poder económico concentrado y a los deciles de mayores ingresos.

19. La eliminación de retenciones acompañando la desarticulación de controles cambiarios, que provocó una maxidevaluación de la moneda, no está recomendada por ninguna sensata praxis económica, es una redistribución lisa y llana que quita a los que menos tienen para dar a los que más, destruyendo industria para proporcionar mayores rentas a los propietarios de tierras y a los complejos de la comercialización de cereales y agroindustrias. Un año de regresiones que significó una pérdida del poder de compra de los trabajadores que supera el 10% y es más alta aun para los asalariados informales cuyos bienes de consumo llevaron la peor parte de la carestía devenida del Programa de gobierno. Según el Centro de Información y Formación de la República Argentina (CIFRA-CTA) la participación en el ingreso de los asalariados bajó de 37.4% al 34.3% entre el 2015 y el 2017, lo que significó una transferencia al capital que rondó los 16000 millones de dólares.

20. A la par de la quita creciente del poder de compra de los salarios los trabajadores sufren la progresiva merma de la participación del Estado en temas de Educación y Salud configurando esto hechos también consecuencias muy negativas. El incumplimiento de la Ley de Paritaria Nacional Docente y el severo conflicto resultante como la importante reducción de la cobertura de medicamentos (para jubilados y el Plan Remediar) son sólo unos ejemplos del pernicioso accionar del gobierno Nacional. La educación, la cultura, las artes y la cinematografía son ámbitos cruciales que consideran de un modo instrumental, con criterios basados en la eficacia de variables económicas y rankings de mercado. Tocan nervios profundos de la cultura y el lenguaje social, para ver donde pueden dañar competencias creativas y pedagógicas; si encuentran reacción, momentáneamente retroceden en algunos casos; en otros, mantienen alzado el puño de hierro.

21. Patria, soberanía, democracia, trabajo, conocimiento, ética social y pueblo son construcciones indivisibles, sin una no hay la otra para nuestros países periféricos en el mundo de la globalización financiera, el militarismo de la superpotencia, la concentración multimediática y la profundización del desarrollo desigual. ¿Qué autogobierno puede construirse integrándose pasivamente a las determinaciones sobre estrategias productivas, niveles salariales, flujo de divisas que provienen de mercados globales en los que unos cientos de conglomerados y cadenas de valor controlan las cantidades ofrecidas de mercancías y sus precios? La dependencia vacía la democracia y desplaza los debates a cuestiones tangenciales o debates formal-tecnológicos como el voto electrónico o la reconformación de jurisdicciones municipales. Bajo una advocación de estirpe neoliberal-periférica-dependiente, Macri enuncia una normalización que supone la subordinación de la Patria y el Pueblo al mercado. La naturalización de la centralidad de éste es expuesta como una precondición del bienestar de los más desposeídos. De ahí que se agite la palabra sinceramiento, utilizada para justificar el conjunto de políticas que se llevan a cabo para retirar al Estado del ejercicio de funciones que suponen tanto la igualación social como la construcción de un Proyecto Nacional, cuya definición corresponde a la ciudadanía y a la clase trabajadora y no al dispositivo mercantil en el que la desigualdad de poder económico subordina las mayorías al deseo de un grupo. Sincerar, para el macrismo, es someterse al dios mercado, pero no desean escuchar ninguna voz que los detenga cuando esgrimen la cuchilla del sacrificio.

22. Argentina no sólo se comprometió con organismos internacionales en aplicar institutos del derecho internacional de los derechos humanos, sino que también los ha constitucionalizado, mientras que los históricos juicios que se han llevado, y se llevan a cabo a los terroristas de estado constituyeron en los gobiernos de raigambre popular un estímulo y una exigencia para avanzar en intervenir para liberar de la miseria a quienes la sufren. Sin derechos humanos es impensable la democracia. Esos derechos son indivisibles e interdependientes. El derecho a la comunicación es con el derecho al trabajo, el derecho a la libre opinión es con el derecho de huelga, el derecho al acceso a la propiedad lo es con el derecho a un salario digno, la tolerancia a la diversidad lo es con el reconocimiento de la universalidad del derecho de las futuras generaciones a gozar de un ambiente digno. Ninguna persona puede ser privada de su vida – nunca más terrorismo de estado ni regímenes represivos- y el acceso a los bienes para hacerla digna debe estar garantizado. No hay unos derechos sin los otros.

23. Los neoliberales reaccionaron contra estos desarrollos históricos. Los impugnan, como lo hizo Hayek afirmando que transformar las necesidades populares de alimentación, educación y seguridad social en derechos presupone alimentar la falsa creencia de que los hombres están en condición de regular y dirigir a su voluntad el mercado y esto, sostienen, acabaría por tener el efecto contrario al que se proponen. La Constitución Nacional que rige hoy y que no abandonó el dogma liberal sanciona, sin embargo, la necesidad del cumplimiento de los derechos sociales sin subordinarlos a la lógica mercantil. Pero cuando el presidente Macri enarbola la lucha contra la pobreza, aunque ahora su reducción sustantiva se enuncia en un plazo de 20 años, lo hace omitiendo la bandera de la igualdad. Bandera que la presidenta Cristina Fernández levantó como meta clave en la iniciación de su segunda presidencia, y que constituye junto a la libertad los valores permanentes de la dignidad humana. Contrariamente en la vocinglería del macrismo respecto a la pobreza se despliega una alquimia: para acometer contra ella sería necesario aumentar la riqueza, avanzar en esta meta requiere inversiones, para que estas vengan hay que darles todos los incentivos que se resumen en ganancias extraordinarias y seguridades desproporcionadas. De ahí que la pelea por la estabilización antiinflacionaria se apoya en bajar los salarios, subir la tasa de interés, y atraer inversiones mediante la liberalización completa de su entrada y salida.

24. Así para el alumno que cayó en el Colegio Cardenal Newman el bienestar del futuro de los actuales pobres se construye con sus privaciones y mayores penurias actuales, mientras el crecimiento para ser una gran nación en el porvenir se fomentaría con la subordinación presente a los deseos e imposiciones del capital transnacional. En otros términos, Cambiemos impulsa la concentración de la riqueza para que mañana no haya pobreza (¿son o se hacen?). Tal cual como el capitán ingeniero Alsogaray, que fuera funcionario y consejero de dictaduras, gobiernos electos en comicios o provisoriatos civiles sin legitimidad, a más de medio siglo se recitan variaciones de su prédica: si la torta es más grande todos comerán más, aún si las porciones mantienen su proporcionalidad.

25. Falsifican ¿A sabiendas o por ignorancia? Macri les dijo a los hombres de negocios cuya lluvia de inversiones aguarda tal como un agricultor desesperado por una sequía ansía el agua, que los dólares que ingresan tendrán la posibilidad de irse cuando quieran.

26. Es claro que la afirmación devela que el interlocutor no es un inversor industrioso que piensa en otra clave que en garantías para huir rápido sino un capitalista especulativo – un buitre- a quien se le ofrecen garantías de respetar rentas financieras extraordinarias si traen por un rato divisas que engrosen las reservas de corto plazo del Banco Central. Esas divisas más los dólares por préstamos y emisiones de deuda que realiza el Tesoro son el combustible para producir la fuga de capitales.

27. Según cifras aportadas por el segundo documento de EPPA (Economía Política para la Argentina) se emitieron 16500 millones de deuda en dólares para pagar a los fondos buitres. En un año el endeudamiento externo creció en 23000 millones, que son nada menos que un tercio del que existía anteriormente, así el gasto del presupuesto público que más ha crecido es el pago de intereses de la deuda. El vértigo de ese endeudamiento se extiende a las provincias y empresas privadas locales. Las primeras, desfinanciadas por el Estado nacional afrontan sus desequilibrios tomando deuda. Argentina deberá pagar en el corriente año 57000 millones de dólares, habiendo sido cerca del 60% de los mismos compromisos asumidos en la corta gestión del gobierno actual. En el año 2016 se fugaron más de 11000 millones y la huida se aceleró en los primeros meses de 2017.

28. Mientras el endeudamiento vuela, en el 2016, primer año del gobierno de Cambiemos el nivel de actividad se deterioró, la utilización de la capacidad instalada en la industria se redujo bruscamente, el producto bruto interno y el consumo privado también descendieron, la inversión en relación al PBI se retrajo. Los sectores de la construcción y la industria manufacturera que son los núcleos clave que dinamizan o estrechan la actividad económica y el empleo, cayeron fuertemente.

29. Hay en marcha una devastación de la Nación, se la endeuda y se la achica, se destruye la producción más compleja y se favorece una especialización basada en recursos naturales. Así se eliminaron las retenciones a la minería, mientras se establecieron condiciones de precio extraordinarias a la producción de petróleo y gas. Con la eliminación de subsidios y los ajustes de precios a las empresas productoras, la suba de tarifas eléctricas y de gas constituyó un elemento adicional y de alto impacto en la afectación de los ingresos populares, dejando a buena parte de los argentinos en condiciones de pobreza energética.

30. Mientras los despidos crecen también lo hace el aumento de la inscripción de monotributistas. Con el mismo cinismo con que Macri saludó a los empresarios poderosos del capitalismo concentrado anunciando un día de trabajo mientras más de 90 de cada cien argentinos adherían a un paro general, el Presidente se congratula sobre la supuesta construcción de una sociedad en la que los emprendedores predominen sobre los trabajadores. Una movilización tras otra expresaron la impugnación de vastos sectores populares a las medidas que benefician a reducidas oligarquías y perjudican a los más. Día tras día se suceden piquetes, tomas de establecimientos, protestas y denuncias de los que son arrojados al margen de la inclusión en la tarea diaria, de los que son privados de un trabajo digno.

31. El gobierno PRO-UCR-CC, preanuncia embarcarse –y comenzó a hacerlo- en voluminosas compras de armas acometiendo preparativos represivos que acompaña con protocolos de seguridad. La bizarra Ministra de Seguridad monta espectáculos de intervención contra la protesta popular que transitan por el borde de transformarse en el inicio de una tragedia. El degradado mensaje de periodistas mulitmediáticos, especialmente televisivos, estimulando la represión constituye un escenario peligroso para la confrontación pacífica de proyectos de país que se vivió durante los doce años en que gobernaron Néstor y Cristina Kirchner. La agudización de la opción represiva avanza diariamente, se apalean maestros, se encarcela a los dirigentes sociales –ensañándose con la organización Túpac Amaru-, se viola la autonomía universitaria ordenando ingresar a la policía para reprimir actividades estudiantiles, se embiste contra piquetes, se promueven leyes de penalización de la protesta social. Es de extrema preocupación la circulación en el Congreso de un proyecto del oficialismo que sería un grave retroceso en términos de los derechos civiles a manifestarse y protestar. Las declaraciones de la vicepresidenta desmereciendo la realización de elecciones de medio término resultan de una lamentable desconsideración de los derechos políticos populares en un enfoque procedimental sobre los comicios ajeno a la valoración sustantiva del significado de las decisiones ciudadanas. También la Corte Suprema de Justicia ha emitido fallos que retroceden respecto de la plena vigencia de los derechos humanos, como el que ratifica la prescriptibilidad de las acciones civiles contra el estado por juicios de lesa humanidad y el carácter optativo del cumplimiento de fallos de la CIDH por parte del tribunal supremo argentino. Son síntomas que revelan un vaciamiento de la vida republicana que amenaza con retroceder sobre el propio espíritu de las limitadas reformas de la Constitución de 1994.

32. Desalojar las calles sería el fin de la vida democrática. Esta no se resuelve sólo en mecanismos de delegación del poder popular en representantes, si no que su esencia resulta de los derechos de participación política. El momento es de gravedad. Un Presidente, que fue electo cuando prometía continuar con todo lo bueno que había realizado el gobierno previo y hacer las correcciones que consideraba necesarias para mejorar el rumbo, ha desandado este compromiso que fue su núcleo programático. Su política se encaminó a destruir lo construido por sus predecesores y a sus predecesores mismos. Dijo que no devaluaría y devaluó. Hizo promesas de cambios tributarios que no cumplió. Se avino a fallos de jurisdicciones extranjeras que la comunidad internacional había cuestionado como fue el pago a los buitres. Se maneja violando leyes en los conflictos laborales. No se aviene a respetar las sentencias que les son desfavorables y pretende deshacerse de los jueces que así las resuelven. Intentó ampliar la Corte Suprema por mecanismos que violan el orden constitucional.

33. Desconoce los pronunciamientos de organismos internacionales e incumple con la petición de los mismos para que cesen los encarcelamientos políticos que hoy existen en la provincia de Jujuy, manteniendo presa a Milagro Sala y otros militantes sociales, mientras ostenta discursivamente neutralidad judicial. Renueva las cesiones de jurisdicción para las emisiones en el voluminoso nuevo ciclo de endeudamiento en que está comprometiendo al país reiterando las mismas lógicas que condujeron a defaults y crisis financieras con altos costos, conducta agravada por la renuncia a la inmunidad soberana sobre recursos naturales y empresas estatales, habilitando su uso como garantía de endeudamiento, mientras se autoproclama el gobierno del cambio. La presencia de un pueblo movilizado para poner límites a lo que significa el incumplimiento de mandato para el cual el gobierno fue votado resulta de una vocación enérgica de defensa de la democracia, mientras que la destrucción del tejido productivo argentino y el empobrecimiento de la población del país destruyen la sustancia del sentido mismo de la vida democrática.

34. La represión, la desatención del reclamo popular, el avance ilegal sobre otros poderes del Estado, el desalojo de la protesta presente en las calles como forma de participación política, mientras se aplica una política que no resulta expresiva de la voluntad popular y contradice los compromisos asumidos durante la campaña electoral, conducen a una tensión sobre los contenidos y las mismas formas democráticas. Por eso es necesaria e imperiosa la construcción de una alternativa política que exponga la real contradicción entre proyecto emancipador o neoliberalismo dependiente en lugar de la falsa opción entre populismo o república proclamada por la derecha. Abordar este debate es indispensable para evitar la asincronía entre las formalidades delegativas del poder que se construye en democracia y los contenidos propios de la lógica de autogobierno popular sin la cual su existencia prescinde del sentido de su esencia. Históricamente han sido las tradiciones nacional-democrático-populares las que han avanzado en alcanzar esa síntesis, y lo han hecho en sus presentaciones menos conciliadoras y más consecuentes en sus compromisos con las mayorías. Afirmar a Cristina Fernández de Kirchner en su liderazgo de la reconformación de una fuerza de ese carácter es la mejor contribución para hacer retroceder a Cambiemos, expresión de un neoliberalismo periférico que parasita la democracia, y para retomar el camino de autonomía nacional y justicia social que aporte a la recuperación del ciclo latinoamericano abierto en la década anterior.

 

Carta Abierta - 3 de mayo de 2017