Diciembres traumáticos

 

Diciembre es un mes que, políticamente hablando, pocas veces trajo buenas noticias para los argentinos. Desde la recuperación de las formas democráticas –que no de la consolidación de una verdadera democracia, tarea aún pendiente- casi invariablemente cada fin de año vino signado por la intensificación de los conflictos sociales y la respuesta represiva de las “fuerzas del orden”.

La degradación de la democracia

 

1.Vivimos en una escena contemporánea donde suele ponerse en duda la objetividad de los hechos sociales y se nos llama a un festejo irresponsable de la “creación de realidades”, de la “construcción de la noticia” y en último extremo, de la “apología de la falsedad”, en vistas del éxito que tienen las campañas que buscan capturar aspectos pulsionales de las corrientes de creencias colectivas, muchas veces tan oscuras como volátiles.

La recaída

En este mismo espacio, en el primer domingo de 2016, se sostuvo, contra la opinión del grueso de los economistas del poder, que el año en curso sería recesivo y, en particular, que la recuperación anunciada para la segunda parte del año no sucedería. El pronóstico no se debió a la posesión de la bola de cristal, saberes altamente sofisticados o a información reservada. Surgió de reglas muy sencillas asequibles a cualquier estudiante de los primeros años de la carrera de Economía: el análisis del comportamiento de cada uno de los componentes de la demanda, entre ellos el consumo, la inversión y las exportaciones. El mismo análisis estandarizado puede aplicarse hoy para 2017.

La crisis sin fin

 

Oscar Ugarteche asume que la crisis no pasó, ni siquiera quedó atrás el peor momento de este proceso iniciado en 2007. Una etapa en la que las teorías conocidas no están funcionando, ya que no logran explicar los problemas migratorios en Europa, la caída de la demanda de materias primas o proceso de ajuste del consumo con altos niveles de especulación, advierte el economista peruano radicado en México. En diálogo con Cash, Ugarteche expone las características de este proceso de crisis de dos tiempos: primero hubo un problema financiero en Estados Unidos que se contagió al resto del mundo, y luego se transformó en una crisis de subconsumo con sus consecuencias en el crecimiento y la deflación. Su lectura teórica y analítica se puede encontrar en el trabajo La crisis mundial del capitalismo en 2016. Financiarización con subconsumo, publicado en el Nº 300 de Realidad Económica.