El caballo de troya de la PPP

En la turbulencia de endeudamiento macrista los argentinos hemos aprendido un nuevo término. Las PPP. Instrumento financiero “moderno” y “racional” para que fluyan las inversiones desde un mundo que se muere de ganas de ayudar a la Argentina. Las siglas se traducen como Participación Público Privada (aunque en inglés se denominan Asociación Público Privada). Mediante esta modalidad de contratación una o varias empresas privadas proveen obras de infraestructura o servicios públicos que el Estado debería proveer, respaldados por garantías gubernamentales. Es decir el sector privado financia, construye u opera a largo plazo una actividad cuyo repago proviene de tarifas, peajes u otro precio que pagan los usuarios o el propio Estado en forma directa. Con este mecanismo se han construido rutas, hospitales, escuelas, centrales eléctricas, etc., en muchos países del mundo.

Las raíces de la sorpresiva crisis económica argentina

Cuando Mauricio Macri asumió su presidencia, Argentina tenía conflictos macroeconómicos que resolver. Pese a que los mercados aplaudieron sus primeras medidas tendientes a la liberalización, las inversiones anunciadas nunca llegaron al país. Finalmente, se produjo una crisis cambiaria. Ahora, Argentina vuelve al Fondo Monetario Internacional. Sin embargo, las políticas que está adoptando podrían no llevar al desenlace esperado por el gobierno.

Crudos inviernos

Se conocieron los detalles del acuerdo con el FMI y cada vez hay más certezas de que ya no se trata de pasar sólo “un invierno”, como afirmó alguna vez Álvaro Alsogaray, sino por lo menos tres. Tres años es lo que dura el crédito stand by, aunque países como Grecia muestran que el ajuste y el monitoreo se pueden extender más.