Brasil: las etapas de un golpe enmascarado

El 17 de abril pasado la Cámara de Diputados de Brasil abrió las puertas al proceso de destitución de la presidente Dilma Rousseff. Aunque el voto definitivo está en manos del Senado y que Dilma no está dispuesta a convalidar con su renuncia los chanchullos parlamentarios, el golpe está en marcha y Brasil vive momentos de grave y dolorosa crisis política y económica. El tema es analizado en los siguientes artículos de Gilberto Maringoni, Luiz Gonzaga Belluzzo y Gabriel Galípolo.

Declaración del Secretario General de la OEA, tras reunión con la Presidente Constitucional del Brasil

En el día de hoy dialogué en Brasilia con la Presidente Dilma Rousseff sobre la coyuntura actual del país, algunos temas regionales y el papel que viene desempeñando la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Asimismo, la Presidente Rousseff se refirió a la situación política de Brasil y al juicio de destitución que es posible deba enfrentar.

Secretaría General de UNASUR - Comunicado oficial sobre el proceso de destitución de la Presidenta Dilma Rousseff

La decisión adoptada ayer por la Cámara de Diputados de Brasil de continuar el proceso de destitución de la Presidenta Rousseff, sin que haya existido indicio o discusión de fondo durante el debate sobre supuestos delitos, constituye un motivo de seria preocupación para la región.

Brasil: en defensa de la democracia y del estado democrático de derecho

Ante la gravísima crisis política que enfrenta Brasil, el Comité Directivo y la Secretaría Ejecutiva de CLACSO expresan su más enérgico repudio a todo intento de golpe y desestabilización del estado democrático de derecho.

El Comité Directivo de CLACSO se reunirá los días 4, 5, 6 y 7 de abril en la ciudad de Río Janeiro, deliberando sobre acciones a seguir y expresando su solidaridad activa con la defensa de la democracia y del gobierno legítimamente elegido por el pueblo brasileño en octubre de 2014.

Ante la situación en Brasil

Hoy, en Brasil, se ha avanzado un paso más en el proceso de desestabilización institucional que pretende perpetrar un sector del Poder Judicial, la Policía Federal, los monopolios de prensa y las fuerzas políticas que han sido derrotadas en las últimas elecciones nacionales. Una desestabilización del orden democrático que tiene un objetivo principal: impedir que las fuerzas progresistas sigan gobernando el país y, especialmente, acabar definitivamente con el Partido de los Trabajadores y con su figura más emblemática, el ex presidente Lula.

Brasil: ¿Por qué tanto odio?

Debemos tratar de entender las razones de la unanimidad conservadora en contra del Partido de los Trabajadores (PT) a pesar de que sus gobiernos ni reformistas fueron.

La derecha latinoamericana acepta casi todo, hasta el desarrollo y la democracia, mientras no vengan acompañados, sea de la emergencia de las clases populares, como pretendió el Brasil de Joao Goulart y Lula, sea de la defensa de las soberanías nacionales de los países de la región, como ya lo intentó el segundo gobierno de Vargas.

Brasil: una mirada al espejo retrovisor

El 5º Congreso del PT, cuyas deliberaciones concluyeron el sábado en Salvador (Bahía), rechazó un cambio en la política de alianzas del partido, particularmente en relación al PMBD. La mayoría petista cerró filas en defensa del gobierno de Dilma. La política de alianzas y las medidas económicas del oficialismo fueron muy cuestionadas por el sector de izquierda del partido, que disparó contra el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, dirigente del PMBD, que lidera las iniciativas de la ola conservadora, tanto políticas como económicas.

Cristina, Dilma y Christine

Parece una imagen vieja. Una foto ajada que se escapó del álbum de recuerdos históricos de la región. Revive como en un mal sueño de angustias pasadas. Pero no es una pesadilla ni un desagradable déjà vu, sino algo totalmente real y de estricta actualidad: volvió el Fondo Monetario Internacional, volvió a favor de un ajuste, y de un ajuste que ya está en marcha. No sucede en este país, pero sucede muy cerca y, sin lugar a dudas, va tener consecuencias sobre la Argentina.