Las diferentes clases sociales y sus brechas en Argentina


En primer lugar, Eduardo Chávez Molina explicó que la búsqueda inicial consistió en determinar las distintas clases y los distintos segmentos para el estudio y cómo iban modificándose a medida que sucedían distintas transformaciones sociopolíticas y que eran acompañados por cambios en la distribución.

“Quiénes ganaron y quiénes perdieron” en los distintos períodos analizados (2011-2015 y 2015-2019), bajo esta lógica se dio el análisis de las clases sociales teniendo en cuenta las diferencias que existen tanto por sexo como por región, tomando entonces las brechas y desigualdades al interior de cada segmento.

Chávez Molina señaló que para el período 2015-2019 se vio un impacto negativo muy fuerte de las políticas de desindustrialización sobre los ingresos, acompañado de un desplome del consumo y en la caída del trabajo formal, sobre todo en el sector industrial (representando el 80% de la baja total).

El disertante mostró que para realizar el análisis se utilizó un esquema jerárquico de clases EGP (Erikson, Goldthorpe y Portocarero) aunque con pequeñas modificaciones que consideraban necesarias para la realidad argentina.

A continuación, José Rodríguez comenzó su exposición detallando la posibilidad de comentar los datos del año 2020 que inicialmente no se encontraban en el trabajo publicado. Ante la pregunta de si en el período 2011-2020 se transformó la estructura de clases, la respuesta es que existe una continuidad pero con algunos matices, con disminución del segmento de “trabajadores manuales formales” (“clásico”) y aumentos de la “pequeña burguesía” (pequeños comerciantes, cuentapropistas calificados) aunque esto tiene que ver con los cambios sucedidos durante el período macrista, explicados previamente por Chávez Molina y una pequeña suba del rubro “clase de servicios”.

A su vez este análisis permitió presentar diversas disparidades existentes entre cada clase por sexo y por región.

En cuanto a la evolución de los ingresos, se observó que durante el ciclo 2011-2015 en general hubo cierta continuidad en los niveles mientras que para el 2015-2019 si bien inicialmente algunas clases aumentaron sus ingresos, a partir del 2018 se dio una fuerte caída general.

Finalmente la comentarista Mariana Busso señaló que en definitiva es el trabajo el organizador de la vida social y de la estructura de la sociedad y elogió las reformulaciones del esquema EGP y de las clases sociales, teniendo en cuenta heterogeneidades estructurales.

La panelista, a su vez, resaltó la exhaustividad de los datos utilizados y que funcionan como disparadores para muchos debates. Sin embargo, señala que algunos enfoques del trabajo diluyen algunas de las brechas existentes, como por ejemplo, la de género.

 

junio de 2021

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