Estados Unidos declara la guerra a Rusia, ‎Alemania, Países Bajos y Francia

Mientras la prensa internacional aborda el sabotaje contra los gasoductos ‎‎Nord Stream y Nord Stream 2 como una especie de “crónica roja”, aquí ‎lo analizamos como un acto de guerra contra Alemania en particular y contra la Unión ‎Europea en general. ¿Por qué? Porque los países de Europa occidental acaban de ‎perder súbitamente las 3 vías que tenían para aprovisionarse con gas mientras que, ‎‎¿casualmente?, acaba de inaugurarse un gasoducto que va a Polonia. ‎
En su momento, el recientemente fallecido Mijaíl Gorbatchov vio la catástrofe de ‎Chernobil como indicio de la inevitable disolución de la URSS. Desde Red Voltaire ‎vemos el sabotaje contra los gasoductos Nord Stream y Nord Stream 2 como ‎el inicio de la caída económica de la Unión Europea.‎

Estanflación en Occidente y disputa por las materias primas en un mundo en guerra

En California, Estados Unidos, el litro de gasoil llegó a pagarse la exorbitante cifra de 2 dólares por litro, en un mercado que tradicionalmente tiene precios por debajo de la media mundial. Por su parte, la gasolina llegó a aumentar 60% en un año, aunque ahora esté retrocediendo junto con la caída de la demanda. Del otro lado del Atlántico la situación es más preocupante. Los precios del gas al mayoreo en Europa se acercan en promedio ya a los 200 euros por megavatio hora, frente a los 25 euros antes de la crisis. La inflación en Estados Unidos se situó en junio en 9,1% anual (cuarto mes consecutivo por encima del 8%) y en Europa 8,6%.

Pacto Verde y geopolítica de la energía en una economía de guerra

La invasión rusa a Ucrania plantea el desafío de avanzar en el Pacto Verde europeo en condiciones críticas. El ataque militar ruso da cuenta de la irrupción de la geopolítica en la economía globalizada y de las implicaciones del uso coercitivo de las interdependencias económicas. Y obliga a Europa a acelerar su búsqueda de autonomía energética.

“Los EE.UU. dan prioridad a sus maniobras contra Rusia, no a las vidas de los ucranianos”.

La invasión de Ucrania por parte del presidente ruso Vladimir Putin supone un absoluto desastre para Ucrania, y la guerra no marcha bien para las fuerzas rusas, que están sufriendo grandes pérdidas y puede que se estén quedando sin suministros y sin moral. Quizás por ello, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, animado también por el apoyo que Ucrania ha recibido de los países occidentales, afirmó hace unos días en la emisora estatal griega ERT que "la guerra terminará cuando gane Ucrania".

Hacerse con los activos de los oligarcas rusos

La amenaza de confiscación de los activos de los oligarcas rusos lleva flotando por lo menos desde diciembre de 2021, más o menos cuando Rusia comunicó su ultimátum a Estados Unidos y comenzó las maniobras militares alrededor de las fronteras de Ucrania. Los activos los "congelaron" (o los confiscaron incluso) los Estados Unidos y una serie de países, en su mayoría europeos, tras el inicio de la invasión rusa el 24 de febrero. ¿Qué lecciones se pueden extraer hasta el momento?