¿El final del ciclo (que no hubo)?

Frente a las dificultades de los gobiernos posneoliberales en varios países, algunos, con cara de arrepentimiento y voz grave, lamentan lo que sería el final del ciclo de los gobiernos progresistas en América Latina, sumándose, una vez más, a las voces de la derecha. Un ciclo que ellos nunca reconocieron que hubiera existido.

Antes, se decía que nunca había existido ruptura alguna, que los nuevos gobiernos eran la continuidad de los anteriores, tan neoliberales como aquellos. La Venezuela de Hugo Chávez reproduciría la de los gobiernos de Acción Democrática y de Copei.

Sostener para profundizar, profundizar para sostener

El proceso de cambio en Bolivia consolida su avance con los resultados de las elecciones del 12 de octubre y Evo Morales se convertirá en el Presidente que más tiempo ha gobernado Bolivia. Ni un solo reproche a un Presidente forjado en las luchas antiimperialistas, anticoloniales y anticapitalistas que en la noche del triunfo electoral tiene la humildad de dedicar la victoria a un Fidel que seguro estaba viendo el discurso con una sonrisa en los labios y un Chávez que estaba muy presente en todos los que celebramos la victoria en la Plaza Murillo.

¿Por qué ganó Evo?

La aplastante victoria de Evo Morales tiene una explicación muy sencilla: ganó porque su gobierno ha sido, sin duda alguna, el mejor de la convulsionada historia de Bolivia. “Mejor” quiere decir, por supuesto, que hizo realidad la gran promesa, tantas veces incumplida, de toda democracia: garantizar el bienestar material y espiritual de las grandes mayorías nacionales, de esa heterogénea masa plebeya oprimida, explotada y humillada por siglos.

Discurso de Evo Morales

Muchas gracias, hermano Piñera presidente de Chile, saludar a todo el equipo que acompaña en esta excelente organización de dos cumbres como así a todos los hermanos presidentes.

A todos los hermanos presidentes, presidentas, vicepresidentes, cancilleres y todas las delegaciones presentes en esta cumbre de Celac.

Todos contra Dilma

El fenómeno se repite –en Bolivia, en Argentina, en Ecuador o en Brasil–. Sectores que salen de gobiernos –o que siempre se habían opuesto a ellos–, supuestamente por la izquierda, recorren una trayectoria que los conduce a ubicarse en oposiciones de derecha.

Evo Morales, Rafael Correa, los Kirchner, Lula y Dilma habrían “traicionado”. Y se habrían vuelto peores que otros, porque siguen haciendo como si defendieran las mismas posiciones que los han proyectado como grandes líderes nacionales. Por ello tienen que ser frontalmente combatidos, derrotados, destruidos, sin lo cual los procesos políticos seguirían retrocediendo, no podrían avanzar.

“No se olvide que esto no es los Estados Unidos”

La entrevista que Ismael Cala, de la CNN, le realizó a Evo Morales, y las razones de un choque cultural e ideológico.

No se olvide que acá estamos en Bolivia y no en Estados Unidos”, le dijo en un momento de la entrevista el presidente boliviano Evo Morales a su interlocutor, marcando así lo que podría considerarse un acto de soberanía, para el caso en lo referido a la comunicación propiamente dicha. Ismael Cala (el entrevistador) ya sabía que estaba en Bolivia y no en los Estados Unidos. La advertencia de Morales por lo tanto resonaba en otro lugar, en aquel en donde un periodista –de nacionalidad cubana pero considerándose a sí mismo portavoz de esa cultura occidental capaz de discernir entre el bien y el mal– interroga desde ese sitio, a lo que Occidente considera como exótico, en una posición muy cercana a lo que bien se podría denominar coloniaje civilizatorio.

Lecciones de los padecimientos del presidente boliviano

El episodio con el avión del Presidente boliviano expone casi tantas verdades como las revelaciones de Snowden. Estas verdades son tan reales como convenientemente ocultadas del escrutinio público. La cuestión sigue siendo, por supuesto, en qué medida el público realmente quiere conocerlas. Quizá las democracias desarrolladas dependen del consentimiento de las personas que, como lo dijo el salmista, "tienen boca pero no pueden hablar, y ojos que no pueden ver."

América latina está enojada y Europa un poquito

Cunde la indignación en los países de América latina por el atropello propinado al mandatario boliviano Evo Morales al permitir y luego prohibir al avión presidencial el espacio aéreo de España, Francia, Italia y Portugal para su regreso a La Paz. El pretexto, manifestado con todas las palabras por el embajador de EE.UU. en Viena, fue que transportaba a Edward Snowden, el ex técnico de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) que denunció la existencia de un mundo donde cada quien es espiado. Washington también afirmó en su momento que Irak estaba atiborrado de armas de destrucción masiva. No se encontró una ni por equivocación.

El avión y la geopolítica del gas

Aunque el escarnio aéreo que debió soportar el presidente Evo Morales por los cielos de la Europa imperial tuvo como pretexto necesario la fantasmagórica presencia del cuerpo de Snowden en el vuelo, también puede atribuirse al otro hecho que lo determinó: procedía de la cumbre presidencial que puso en marcha lo más parecido a un sindicato mundial del gas.