Del Estado fiscal al Estado deudor: el problema central es que no se puede crecer más como antes

Para comprender el funcionamiento del sistema capitalista hay que observar sus contradicciones sistémicas. Estas contradicciones definen incompatibilidades entre los principios de organización que determinan su dinámica auto-reproductiva. En el capitalismo, y mucho más en el capitalismo democrático, hay principios de organización, intereses de agentes y objetivos de política pública que son incompatibles dentro de su lógica de funcionamiento. 

¿Un estado de bienestar hecho de litio y cobre?

Cuando los noruegos descubrieron petróleo costa afuera, a fines de los años sesenta del pasado siglo, lo usaron para construir uno de los estados de bienestar más generosos del mundo. Ante la demanda disparada de litio y cobre que se espera a nivel mundial en las próximas décadas, es tentador pensar que Chile podría hacer lo propio si el Estado aprovecha la riqueza derivada de estos. Sin embargo, hay importantes diferencias entre ambos casos. Más que a un estado de bienestar, quizás a lo que debiéramos aspirar en el siglo XXI es a un estado de “buen vivir”.

En una Argentina sin horizontes, el engaño de creerse de clase media y acostumbrarse a vivir una vida cada día más pobre

Tras la desaparición del Estado de bienestar, en las últimas décadas los argentinos se vieron obligados a cambiar la aspiración tradicional de ascenso social y acumulación económica por la de un consumo cada vez más efímero. El fuerte contraste entre generaciones: los hijos, rezagados respecto de sus padres y a la espera de heredarlos. Sin causas colectivas que seduzcan, los que no se resignan sólo apuestan a irse del país.

Chile: La revuelta de las pensiones

 

La estafa de las AFP

Luis Mesina

En el país irrumpió la indignación, hasta ahora contenida, contra las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) que en la práctica han secuestrados los ahorros de los trabajadores para colocarlos al servicio de grandes empresas nacionales y extranjeras. El pasado 24 de julio casi un millón de trabajadores y sus familias marcharon en 40 ciudades del país para manifestar su bronca contra el sistema que legaliza el robo a gran escala y condena a los trabajadores a recibir pensiones miserables al final de sus vidas. Las marchas -que sorprendieron a los políticos- fueron convocadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores No+AFP.

Francia: la clase obrera entra en acción

Mientras las tensiones sociales amenazan con bloquear el país y el gobierno sigue negándose al diálogo y la negociación, su propuesta de legislación laboral se revela cada vez más como lo que es: una metedura de pata terrible, uno más de un periodo presidencial perdido, y tal vez el más grave. El gobierno nos quiere hacer creer que paga el precio por ser reformador, y que tiene que luchar solo contra el conservadurismo. La verdad es muy diferente: en este tema, como en otros antes, quienes ostentan el poder multiplican sus improvisaciones, mentiras y chapuzas.

El fin del Estado de Bienestar

En el último cuarto de siglo, cuando el festivo 1º de mayo queda lo suficientemente alejado y enfriado, activistas, académicos y periodistas coinciden en un diagnóstico de retrocesos y en un pronóstico de malas perspectivas para los trabajadores del mundo cada vez más internacionalmente desunidos. En especial, en aquellos países del hemisferio norte cuya legislación laboral socialdemócrata o socialista había hecho de la dignidad del trabajador el fundamento de legitimidad de los regímenes y los gobiernos.

El eje París-Moscú

En Francia, el gobernante Partido Socialista ha propuesto a la Asamblea Nacional las leyes más neoliberales desde la Revolución Francesa: un nuevo código del trabajo, que dejará atrás para siempre los principios del Estado de Bienestar, si es votado y reglamentado.

El Estado de Bienestar: de Mahoma, Gesell y Beveridge al esposo de Máxima

El siguiente artículo indaga sobre las declaraciones hechas por el nuevo monarca de los Países Bajos, Guillermo Alejandro al afirmar que “el clásico Estado del bienestar de la segunda mitad del siglo XX ha producido sistemas que en su forma actual ni son sostenibles ni están adaptados a las expectativas de los ciudadanos”.

Aquella concepción económica y política que predominó en Europa pormás de dos tercios de siglo simplemente ha dicho “adiós” desde hace algunos años ya y parece que ahora, más cuento de las implicaciones de este concepto, desde su etimología hasta los primeros esbozos bajo su denominación inglesa de “welfare state”, destacando como este modelo buscada “defender al hombre” pero que en la coyuntura actual esto choca con los intereses del capitalismo y su tercera gran crisis.