La apertura al mundo de Macri

 

Corren vientos de primavera pero no traen la lluvia de inversiones ni pobreza cero reiteradamente prometidos por este gobierno. En su lugar, furiosas ráfagas desparraman la hojarasca de promesas incumplidas y exponen la inminencia de una “tormenta perfecta”: rápido vaciamiento del país, acumulación de miseria y creciente inestabilidad política.

El legado de Néstor Kirchner y la deuda odiosa del siglo XXI

 

El 25 de septiembre de 2003, trece años atrás, el Presidente Dr. Néstor Carlos Kirchner brindaba ante las Naciones Unidas un discurso histórico, con eje en un modelo de desarrollo que asumiera los compromisos de la deuda pero sin afectar la realización nacional, la dignidad ni la felicidad del pueblo argentino. Aquel discurso, plasmado en hechos apenas después, puso en estado de alerta y movilización a la oligarquía doméstica. A la luz del terrorismo financiero en el Poder Ejecutivo desde el 10 de diciembre de 2015, un necesario repaso a las ideas y los argumentos formulados por el Presidente argentino, así como también a la respuesta que entonces brindó el house organ del atraso, la pobreza y la exclusión (diario La Nación). Es que recordar a Néstor Kirchner y su legado, es tomar conciencia del desafío que tenemos por delante; es tomar conciencia del poder del terrorismo financiero y especulador al frente del Poder Ejecutivo Nacional; es tal vez y por qué no, comenzar a elaborar una estrategia constitucional que impida, a partir de 2019, se repitan maquinaciones de endeudamiento del estilo: una nueva "deuda odiosa" que no debería ser aceptada por el pueblo argentino, porque no sólo que no vio un centavo de ella, sino que se está utilizando para quitarle hasta el último centavo de su bolsillo. 

Los presupuestos de la administración nacional en la era kirchnerista y en la era de macri

 

Los trece proyectos de presupuesto elaborados por el “kirchnerismo” presentaban el mismo perfil: Impulso al consumo interno, apuntalamiento de la obra pública y determinadas inversiones en la infraestructura económica y social, ejercicio de los derechos en defensa del trabajo, de movilidad previsional y de inclusión.

Volver al mundo como deudor

Un nuevo ciclo de endeudamiento está en marcha a toda velocidad. En sus primeros seis meses de gestión, el Ministerio de Hacienda y Finanzas incrementó la deuda un 17 por ciento en dólares. De la mano del pago a los fondos buitre, la colocación de letras del Tesoro y el crédito de corto plazo solicitado por el Banco Central pasó de 160.000 a 187.000 millones de dólares. La magnitud del incremento en los pasivos externos del país es la más relevante para un período tan breve de tiempo desde 1994, marcando un quiebre con la etapa reciente de desendeudamiento.

La fragilidad de la abundancia de dólares

Los últimos años del Gobierno kirchnerista se caracterizaron por una batería de medidas para “cuidar los dólares”. Sucesivas agudizaciones del cepo cambiario, controles de capital, restricciones a las importaciones, gradual devaluación del tipo de cambio oficial, desdoblamiento con el “dólar blue” y créditos externos tomados por el BCRA fueron los mecanismos usados para intentar evitar la salida de reservas internacionales. Esto no es nuevo en Argentina: la restricción externa (la escasez de divisas) ha sido la maldición que ha fundado las bases de la mayoría de las crisis de los últimos setenta años. Pero el Gobierno macrista parece haber dejado atrás esas preocupaciones. ¿Por qué la restricción externa desapareció de la agenda del Gobierno?

Festival de bonos

El nuevo ciclo de endeudamiento externo público y privado comenzó con 26.710 millones de dólares en apenas tres meses. Se suman otros 5000 millones de dólares recibidos por el Banco Central en un préstamo de corto plazo, con una garantía de 10 mil millones en bonos públicos. Más otros 1489 millones en Letras del Tesoro a corto plazo. El saldo en un solo trimestre alcanzó los 33.199 millones de dólares. Ese monto seguirá aumentando en lo que queda del año. Esta semana habrá una nueva ronda de esas Letras en dólares a 3, 6 y 8 meses, y el plan del blanqueo de capitales de por lo menos 20 mil millones de dólares, según estimaron funcionarios de Hacienda y Finanzas, tiene previsto que una parte se canalice a través de la emisión de títulos públicos a tres y cinco años.

El inmenso esfuerzo social de cancelación neta de deuda iniciado con el pago al FMI, en enero de 2006, proceso que se extendió hasta el final del anterior gobierno, dejó el terreno despejado para que un gobierno conservador pudiera desplegar lo que mejor sabe hacer: endeudamiento gigantesco para maquillar el descalabro fiscal autoinfligido y para abordar la debilidad del sector externo por el déficit comercial y la constante fuga de capitales. Así fue durante la dictadura militar, en la década del noventa con la convertibilidad y ahora en el gobierno de Macri.

El gobierno de Macri sin estrategia y sin conocimiento

El gobierno de Macri va a la deriva de un seguro naufragio, sin un norte claro y sin brújula para llegar a él, se agotó en cinco meses de una anodina gestión, fruto de su falta de representación y sin un plan de verdad, donde nunca se pensó en el mediano y largo plazo , por lo que el único camino que sabe es el de generar oportunidades y negocios para los sectores de mayores ingresos, pero esos sectores no lo reconocen ni como referente, ni como conducción.