Un año del gobierno de Cambiemos

 

Allá por marzo de 2016 habíamos indicado en un artículo que el verdadero plan del gobierno de Cambiemos era la recesión programada: ”En realidad, el gobierno de derecha de Macri crea ilusiones y promesas con la deliberada intención de no cumplirlas porque su plan es otro: la recesión programada para que los salarios reales y la ocupación caigan y volvamos a una distribución del ingreso favorable al capital concentrado.”

La apertura al mundo de Macri

 

Corren vientos de primavera pero no traen la lluvia de inversiones ni pobreza cero reiteradamente prometidos por este gobierno. En su lugar, furiosas ráfagas desparraman la hojarasca de promesas incumplidas y exponen la inminencia de una “tormenta perfecta”: rápido vaciamiento del país, acumulación de miseria y creciente inestabilidad política.

El legado de Néstor Kirchner y la deuda odiosa del siglo XXI

 

El 25 de septiembre de 2003, trece años atrás, el Presidente Dr. Néstor Carlos Kirchner brindaba ante las Naciones Unidas un discurso histórico, con eje en un modelo de desarrollo que asumiera los compromisos de la deuda pero sin afectar la realización nacional, la dignidad ni la felicidad del pueblo argentino. Aquel discurso, plasmado en hechos apenas después, puso en estado de alerta y movilización a la oligarquía doméstica. A la luz del terrorismo financiero en el Poder Ejecutivo desde el 10 de diciembre de 2015, un necesario repaso a las ideas y los argumentos formulados por el Presidente argentino, así como también a la respuesta que entonces brindó el house organ del atraso, la pobreza y la exclusión (diario La Nación). Es que recordar a Néstor Kirchner y su legado, es tomar conciencia del desafío que tenemos por delante; es tomar conciencia del poder del terrorismo financiero y especulador al frente del Poder Ejecutivo Nacional; es tal vez y por qué no, comenzar a elaborar una estrategia constitucional que impida, a partir de 2019, se repitan maquinaciones de endeudamiento del estilo: una nueva "deuda odiosa" que no debería ser aceptada por el pueblo argentino, porque no sólo que no vio un centavo de ella, sino que se está utilizando para quitarle hasta el último centavo de su bolsillo. 

Los presupuestos de la administración nacional en la era kirchnerista y en la era de macri

 

Los trece proyectos de presupuesto elaborados por el “kirchnerismo” presentaban el mismo perfil: Impulso al consumo interno, apuntalamiento de la obra pública y determinadas inversiones en la infraestructura económica y social, ejercicio de los derechos en defensa del trabajo, de movilidad previsional y de inclusión.

Volver al mundo como deudor

Un nuevo ciclo de endeudamiento está en marcha a toda velocidad. En sus primeros seis meses de gestión, el Ministerio de Hacienda y Finanzas incrementó la deuda un 17 por ciento en dólares. De la mano del pago a los fondos buitre, la colocación de letras del Tesoro y el crédito de corto plazo solicitado por el Banco Central pasó de 160.000 a 187.000 millones de dólares. La magnitud del incremento en los pasivos externos del país es la más relevante para un período tan breve de tiempo desde 1994, marcando un quiebre con la etapa reciente de desendeudamiento.

La fragilidad de la abundancia de dólares

Los últimos años del Gobierno kirchnerista se caracterizaron por una batería de medidas para “cuidar los dólares”. Sucesivas agudizaciones del cepo cambiario, controles de capital, restricciones a las importaciones, gradual devaluación del tipo de cambio oficial, desdoblamiento con el “dólar blue” y créditos externos tomados por el BCRA fueron los mecanismos usados para intentar evitar la salida de reservas internacionales. Esto no es nuevo en Argentina: la restricción externa (la escasez de divisas) ha sido la maldición que ha fundado las bases de la mayoría de las crisis de los últimos setenta años. Pero el Gobierno macrista parece haber dejado atrás esas preocupaciones. ¿Por qué la restricción externa desapareció de la agenda del Gobierno?