Vera Jarach y Angela Merkel en el Parque de Memoria

Vera Jarach habla con Angela Merkel sobre los desaparecidos y la importancia de luchar contra el negacionismo.

Con un pañuelo blanco en la cabeza y la leyenda “Son 30.000” en un cartel colgado de su cuello, la Madre de Plaza de Mayo Vera Vigevani de Jarach resumió en pocos minutos a la funcionaria cómo el negacionismo une la historia de su país y el de ella, durante la visita que compartieron al Parque Nacional de la Memoria el último jueves.

Antes de caminar con Merkel hasta la punta del muelle del Parque en el Río de la Plata y arrojar algunas flores al agua, Jarach, de casi 90 años, la saludó en inglés y le empezó a explicar en castellano que llegó a Argentina desde Italia de chiquita, porque su familia era perseguida por ser judía; que su abuelo se quedó en su tierra y acabó encerrado en Auschwitz. Que no hay tumba adonde pueda ir a llorarlo, víctima del genocidio nazi; pero que “tampoco hay tumba” en donde pueda recordar a su única hija, víctima del genocidio cívico militar de la última dictadura.