Fracking y proyecto nacional

En febrero planteamos la necesidad de discutir y consensuar tareas de urgente resolución tecnológica que tendrá que enfrentar el gobierno que surja de las elecciones de 2019, para reemplazar al actual proyecto neoliberal-periférico. En ese sentido, Vaca Muerta es un caso paradigmático. Transformar el potencial de Vaca Muerta para la producción de hidrocarburos no-convencionales —shale gas y shale oil— en una realidad concreta es requisito imprescindible para retomar el desarrollo inclusivo.

La contrarrevolución del empleo. ¿Despedir y cercenar derechos a los trabajadores para apuntalar Vaca Muerta?

Hemos demostrado en nuestro informe "Inversiones por 5.000 millones en Vaca Muerta: ¿Nuevas inversiones? ¿Boom del shale macrista?" (ver bibliografía), que el "nuevo" plan de Cambiemos no tiene nada de "nuevo", que las inversiones anunciadas ya estaban comprometidas desde hace varios años y que, por lo tanto, se trata de una vil mentira para justificar una nueva afrenta contra los trabajadores así como contra una economía próspera y autosuficiente (al volver a permitir la libre exportación de crudo).