Show "regasificado" de Macri en Bahía Blanca: la verdad sobre las importaciones de gas

"Este barco que tenemos ahí atrás es un símbolo que nos lleva a pensar a expresar la inacción, la incapacidad, el despilfarro… Y este barco tiene que ver con otra cosa que sucedió en nuestro país, que es instalar el engaño, la mentira. El decirnos que la energía era gratis y que como el aire podíamos consumir todo lo que quisiésemos y que nadie lo pagaba y que nunca se iba a acabar. Y como siempre la mentira tiene pata corta… ya en 2008 hubo que traer este barco porque nos quedamos sin gas…".

Aquí un fragmento del discurso del presidente pronunciado el 29 de octubre en Bahía Blanca, con el buque regasificador a sus espaldas. Nuestra respuesta a las mentiras, sesgos y desinformación. ¿Por qué hubo que contratar un buque regasificador? Es decir, ¿por qué hubo que importar gas natural? La verdad irrefutable de la historia, con datos igualmente irrefutables del ENARGAS (cooptado por empresas) y de la Secretaría de Gobierno de Energía del Ministerio de Hacienda del FMI. 

La pesada herencia exportadora neoliberal

A mediados de 1995, las administraciones de la Argentina y Chile firmaron un acuerdo de complementación económica estableciendo las normas de regulación de la interconexión gasífera y suministro de gas entre naciones. Nuestro país se comprometió a exportar gas natural a Chile de acuerdo a tarifas y volúmenes que empresas privadas de ambos lados de la frontera consensuaran. Los volúmenes exportados se vendían a 2 US$/MMBTU, mientras que del otro lado de la frontera se comercializaban a US$ 29 US$/MMBTU.

Dicho acuerdo, es fundamental recordar, se logró bajo el pretexto de que en la Argentina existía un excedente importante del recurso y que por tal motivo había que exportarlo. Sin embargo, al momento de suscribirse el acuerdo energético con Chile de 1995, más del 60% de la población argentina carecía de acceso al gas natural por redes, con el agravante de una participación de este hidrocarburo en la matriz energética que se venía incrementando por el aumento de la potencia instalada del parque de generación térmico-fósil desde hacía varios años.

Los envíos al extranjero comenzaron en diciembre 1996. Entre 1997 y 2002 (inclusive), el 87% de las exportaciones se dirigieron a Chile, el 12% a Brasil y el 1% a Uruguay. Respecto del primer país, un 70% del volumen enviado se destinó a Methanex, firma de capitales canadienses que a su vez lo procesaba y exportaba convertido en metanol a Asia, América del Norte y Europa.

Las exportaciones sólo beneficiaron a las empresas privadas, demostrando que las rentas extraordinarias internalizadas durante el auge exportador del gas (1997-2007) y los respectivos aumentos sistemáticos en las tarifas dolarizadas de gas por redes (1993-2000) no fueron destinadas a la expansión del sistema nacional de transporte troncal y al sistema de distribución, respectivamente, sino por el contrario una parte del capital obtenido fue transferido al exterior y otra a la construcción de diez gasoductos de exportación que en su trayecto dentro del territorio argentino no abastecían a ninguna aglomeración urbana.

En efecto, diez gasoductos se construyeron en la Argentina en los noventa y hasta 2002. Fueron los únicos. El NEUBA II, inaugurado en 1988, había sido el último gasoducto dirigido al mercado interno, esto es, a incrementar la capacidad de transporte troncal argentino. El siguiente recién aparecería en 2004.

El aumento de la producción a partir de 1996 tuvo fines netamente exportadores, con las ventas de gas a Chile y Uruguay disparando un 145.246%. La demanda interna, a su vez, creció 6% entre 1996 y 2002, aunque en realidad entre 2000 y 2002 cayó un 10%. Algo parecido ocurrió con la expansión del servicio público, que se retrajo marcadamente, así como con las grandes obras de infraestructura gasíferas dirigidas al propio abastecimiento, paralizadas o abandonadas.


Fuente: Elaboración OETEC en base a datos del ENARGAS, Datos Operativos. La variación interanual de usuarios totales (residenciales, comerciales, industriales, etc.) es entre diciembre del año señalado y el siguiente. Nótese como en 2003 se quiebra por primera vez desde 1998 la caída interanual en la incorporación de usuarios, incluso a pesar de registrarse un incremento en las exportaciones.

Se aprecia del gráfico una relación inversa entre la expansión del servicio público y las exportaciones de gas natural. Dicho de otro modo: las exportaciones se realizaron a expensas de frenar primero y desplomar después la expansión del servicio público de gas por redes.

En pocas palabras, un "excedente" artificialmente fabricado, tal y como repite ahora el régimen macrista.

La reactivación del país y la escasez de gas

Al momento de firmarse los irresponsables acuerdos de exportación de 1995, estudios prospectivos oficiales para los siguientes diez años señalaban que los compromisos con Chile no podrían llegar a ser cumplidos frente a los exigentes y crecientes requerimientos internos del país. Esta información era de conocimiento pleno en la Secretaría de Energía de la Argentina y de la entonces Comisión de Energía de Chile al momento de firmarse el citado acuerdo. Las importaciones estaban sentenciadas.

Como fuera explicado, las ventas de gas del otro lado de la cordillera arrancaron en 1997 y mantuvieron un crecimiento significativo y sin interrupciones hasta el año 2004. A partir de 2005, y notablemente desde 2007, comenzaron a declinar por solicitud de la Secretaría de Energía de la Nación, dependiente del Ministerio de Planificación Federal, a los efectos de satisfacer las necesidades del mercado interno, en coincidencia con la defensa de la seguridad jurídica de los ciudadanos argentinos (leyes 17.319 y 24.076).


Fuente: Elaboración propia en base a datos del ENARGAS, Datos Operativos. Las exportaciones resultan de sumar las realizadas directamente de productores con las realizadas por licenciatarias de gas y usuarios en boca. El pico de exportaciones se alcanzó en 2004. A partir de ese año, gracias a la Resolución 265 emitida por la Secretaría de Energía -dependiente del Ministerio de Planificación Federal- las exportaciones se desplomaron, lo cual fue muy beneficioso para el pueblo argentino y la salud del mercado interno. Los volúmenes exportados en 2015 fueron un 1,2% de lo exportado en 2004.

En el marco del Plan Energético Nacional lanzando en mayo de 2004, e implementado por el Ministerio de Planificación Federal, el Presidente Kirchner decidió terminar con el saqueo y re-direccionar la manguera hacia adentro.

En este sentido, se pusieron en marcha una serie de normativas tendientes a normalizar el suministro gasífero, priorizar el mercado interno y, lo más importante, hacerlo en función de metas de expansión del consumo, es decir, del servicio público de gas por redes, y no por capricho sino como resultado de objetivos de crecimiento económico. (1) Podría afirmarse que tal paquete de medidas fue equivalente al registrado con la recuperación de YPF. Es que, siguiendo la analogía, si en 2012 se renacionalizó YPF, en 2004 se renacionalizó el gas natural.


Fuente: Diario La Nación, publicado el 29 de abril de 2004. El gobierno nacional había anunciado en 2003 que comenzaría a restringir las exportaciones a Chile. Kirchner argumentaba que quienes le vendían el gas a Chile era "las empresas petroleras, y éstas tienen que cumplir la normativa de la Argentina". La normativa eran las leyes 17.319 y 24.076, que priorizaban el abastecimiento del mercado interno. Y como teníamos un Presidente que se proponía como tarea "garantizar el abastecimiento en el país" antes que el de terceros países, o intereses de empresas privadas y extranjeras en lugar del interés público, a partir de 2004, y notablemente desde 2007, las exportaciones comenzaron una fortísima declinación.

Entre las normativas más importantes debemos destacar la Resolución 265 (marzo de 2004), mediante la cual se adoptaban "medidas de prevención a efectos de evitar una crisis de abastecimiento interno de gas natural y sus consecuencias sobre el abastecimiento mayorista eléctrico", a la vez que "suspendiéndose la exportación de excedentes de gas natural que resulten útiles para el consumo interno". También, se creaba el "Programa de Racionalización de Exportaciones de Gas y del Uso de la Capacidad de Transporte".

¿Qué decía esta resolución? 1) Que la crisis económica y social por la que atravesó el país y heredó el nuevo gobierno impactó seriamente en las inversiones de las empresas prestatarias de servicios públicos, así como en toda la cadena del gas natural; 2) Que dicha crisis y caída de las inversiones afectaron la normal prestación de los servicios públicos y condicionaron sus posibilidades de expansión; y 3) Que el excedente de gas natural
-generado por las razones aludidas en 1 y 2- se volcaba al extranjero
 violando la legislación argentina. (2) Veamos estos puntos sintetizados en el gráfico debajo:


Fuente: Elaboración propia en base a datos del ENARGAS, Datos Operativos. La variación interanual de usuarios totales (residenciales, comerciales, industriales, etc.) es entre diciembre del año señalado y el siguiente".

A partir de la decisión estratégica de comenzar a priorizar el mercado interno (renacionalización del gas), la expansión del servicio público comienza una tendencia alcista récord (línea roja), recuperándose por primera vez desde 1998. Asimismo, la variación de la demanda que desde el inicio de las exportaciones y hasta 2002 había crecido un magro 6%, disparó un 23% durante igual período subsiguiente, es decir, casi cuatro veces más. La tendencia se mantuvo hasta el final del segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, siendo que la demanda se expandió 42% entre 2003 y 2015 a pesar de haber heredado un sistema gasífero absolutamente pauperizado, librado a las fuerzas del mercado, con exportaciones en detrimento del abastecimiento interno (3) y con producción a la baja que recién sería revertida con la renacionalización de YPF. Es que a Repsol, PAE y Total Austral invertir o producir teniendo inhibida la posibilidad de exportar no era negocio.


Fuente: Elaboración OETEC en base a datos del Ministerio de Energía y del ENARGAS. Las exportaciones resultan de sumar las realizadas directamente de productores con las realizadas por licenciatarias de gas y usuarios en boca. Préstese atención a los recuadros.

Importaciones: la única y verdadera pesada herencia

La crítica neoliberal a la pérdida del autoabastecimiento gasífero en tiempos de kirchnerismo desvincula el impacto de la estafa exportadora en la escasez creciente de este energético. Mauricio Macri, en Bahía Blanca, no hizo más que repetir la zoncera.

Las exportaciones comenzaron en 1996, y pudieron sostenerse y aumentarse de forma vertiginosa y artificial a expensas del normal crecimiento y abastecimiento del mercado interno, tanto en gas distribuido como en nuevos usuarios incorporados. Porque si se exportó gas a expensas del mercado interno y de los argentinos y las argentinas, quiere decir que esa exportación no debería haberse realizado pues el país estaba siendo deliberadamente atrofiado o deprimido. Una Argentina con actividad económica normal no hubiera resistido semejantes volúmenes de exportaciones.


Fuente: Elaboración OETEC en base a datos del ENARGAS y del Ministerio de Energía, Tablas Dinámicas. Año 2008 se tomó del IAPG; año 2009 se sumaron IAPG para GNL y Ministerio para gas boliviano.

Obsérvense las cantidades exportadas vs. importadas. Exportamos 54.919 millones de metros cúbicos e importamos 65.463 millones, importaciones que ascienden fuertemente con el comienzo del segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Y ahora el interrogante del millón: De no haber tenido el kirchnerismo que hacerse cargo de una parte de la estafa exportadora, ¿cuánto en importaciones se podría haber ahorrado el pueblo argentino?

Segundo interrogante derivado de aquellos numeritos: de no haberse exportado gas natural, ¿el segundo gobierno de la mencionada Presidenta hubiera podido ahorrar algo de esas importaciones? Efectivamente, se hubieran podido evitar las importaciones de los cinco años entre 2011 y 2015, incluyendo además los volúmenes comprometidos en 2004 y 2008:


Fuente: Elaboración OETEC en base a datos del Ministerio de Energía, Tablas Dinámicas. En negro los años en los que se hubieran podido evitar las importaciones de gas natural. La sumatoria de los mismos da 54.996 millones de metros cúbicos, esto es, apenas por encima del total exportado entre 1996 y 2009 (inclusive).

A Macri, en Bahía Blanca, le impactó el costo del buque regasificador durante su permanencia en el país, estimada en 40.000 millones de pesos. ¿Y qué hay del ahorro para ese mismo país de no haberse embarcado en la estafa exportadora noventista por él reivindicada y hasta repetida?


Fuente: Elaboración OETEC en base a datos del Ministerio de Energía, Tablas Dinámicas. En negro los años en los que se hubieran podido evitar las importaciones de gas natural.

Si sumamos los montos erogados para los volúmenes de gas comprados al extranjero entre 2011 y 2015 (volúmenes que se podrían haber evitado), la cifra da 22.718 millones de dólares. Y si sumamos las erogaciones de 2004 y 2008, hablamos de un ahorro de 22.819 millones. A la cotización actual, 867.122 millones de pesos. Lógicamente, en ese monto está incluido el costo del buque regasificador explotado por Macri en su enésima puesta en escena.

Conclusiones

En su show de Bahía Blanca, el presidente afirmó que con los 40.000 millones de pesos que costó el buque regasificador se podrían haber construido 1.000 kilómetros de rutas, 1.200 escuelas equipadas y un supuesto gasoducto entre Neuquén y Rosario.

Olvidando por un momento su cinismo, no sólo en materia educativa sino también en cuanto a la paralización/abandono de la construcción de gasoductos troncales y regionales durante su gestión -y que recibió planificados y/o licitados y/o en construcción- preguntamos al primer mandatario: ¿Cuántos más usuarios nuevos a los incorporados entre 2003 y 2015, récord histórico por cierto, se hubiesen podido incorporar de haberse destinado los cerca de 23.000 millones en importaciones a nuevos gasoductos para el mercado interno? ¿Cuántos más kilómetros de gasoductos a los 3.000 kilómetros construidos entre 2003 y 2015, récord histórico por cierto? ¿Cuántos más kilómetros a los 5.800 kilómetros de líneas de alta y extra alta tensión construidos entre 2003 y 2015, récord histórico por cierto? ¿Cuántas más centrales como Yacyretá y Atucha II (congeladas por el neoliberalismo y concluidas por el "populismo" K) se hubieran podido construir? (4)

Parte uno de los dos buques regasificadores que el país debió adquirir a partir de 2008 como consecuencia de la estafa exportadora noventista (ahora reeditada), las nulas inversiones en la cadena del gas heredada por Néstor Kirchner en 2003 y, a partir de su decisión de prohibir las exportaciones en 2004, el posterior sabotaje de Repsol al frente de YPF revertido en 2012.

Pero, ¿acaso esta partida obedece a alguna de las razones brindadas por Macri en su discurso? En absoluto, como nos encargaremos de demostrar en próximos trabajos. Por lo pronto diremos que esta decisión -como la anterior de hacer volar por el aire la tablita de precios ascendentes de Aranguren, incluyendo en la voladura al mismísimo representante de Shell- tiene que ver con una nueva exigencia del FMI, enmarcada por supuesto en la imperiosa necesidad de exprimir hasta el último dólar para la cancelación del blindaje al régimen y al terrorismo financiero que lo nutre.

El presidente, títere del inefable organismo, despachado a Bahía Blanca por la señora Lagarde, a explicar la nueva maquinación fondomonetarista que pone en grave riesgo la seguridad energética argentina. El show mediático macrista, como en Vaca Muerta, a la orden del día.

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(1) Entre las normas más importantes destacamos: 1) Decreto 180 (febrero de 2004) "Que en el caso de la industria del gas natural deben distinguirse el conjunto de segmentos y servicios que la integran a los fines de determinar los distintos impactos producidos por la crisis, con el objeto de definir y administrar los remedios regulatorios que en cada caso resulta posible implementar… Que atento al período de tiempo que requiere la decisión y ejecución de las inversiones en el sector, resulta impostergable adoptar decisiones que tiendan a evitar posibles situaciones de insuficiencia de suministro, que condicionen no sólo las prestaciones actuales sino también el crecimiento en la demanda asociado al crecimiento de la economía… Que en forma paralela a las medidas que se adopten para normalizar el suministro de gas natural, deben atenderse situaciones en las cuales son necesarias ampliaciones o extensiones del sistema de transporte o distribución de gas natural para cubrir el crecimiento de la demanda"; Y 2) Resolución 265 (marzo de 2004) "Adóptanse medidas de prevención a efectos de evitar una crisis de abastecimiento interno de gas natural y sus consecuencias sobre el abastecimiento mayorista eléctrico. Suspensión de la exportación de excedentes de gas natural que resulten útiles para el consumo interno. Programa de Racionalización de Exportaciones de Gas y del Uso de la Capacidad de Transporte".

(2) La Resolución 265 complementaba lo anterior con lo siguiente: "Que además de las disposiciones citadas, los productores de gas natural que participan en el mercado de exportación están obligados, consecuentemente, a realizar inversiones constantes para poder mantener sus compromisos con el mercado interno y los compromisos de exportación, los cuales, como surge de la Ley N° 24.076, están subordinados a las necesidades energéticas del mercado interno. Que en el caso de la producción de gas natural se ha observado una fuerte disminución de la inversión en las distintas cuencas, lo cual ha comprometido para el presente año las necesidades de abastecimiento interno a todos los usuarios amparados por el marco regulatorio del gas natural".

(3) El oficialismo alega que durante el kirchnerismo el país dejó de exportar gas natural. Siquiera aquí dicen la verdad: por un lado, entre 2003 y 2015 las exportaciones nunca se cerraron; y por el otro, las exportaciones abarcaron cinco gobiernos (en realidad seis con el macrismo): el segundo de Menem, De la Rúa, Néstor Kirchner y los dos de Cristina Fernández de Kirchner. Los tres últimos concentraron el 60% de las exportaciones totales desde el inició de las mismas en 1996.

(4) Insistimos con este detalle no menor: a pesar de haber exportado el 60% de todo el volumen vendido al extranjero entre 1996 y 2015 -aquí sí, pesada herencia-, en paralelo a un contexto de producción a la baja durante buena parte de estos gobiernos (cayó un 16%), el kirchnerismo consiguió, sin tarifazo ni desregulación del sector: 1) Incorporar un 60% más de usuarios del gas por redes que entre 1993 a 2002; 2) Una expansión de la demanda gasífera del 39% entre 2003-2013 vs. el 28% del período 1993-2002; y 3) Entregar hasta un 54% más de gas al mercado interno de lo hecho entre 1993-2002. ¿Cómo lo hizo?

 

Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo (OETEC) - 31 de octubre de 2018