Desdolarizar para crecer y distribuir

Las graves condiciones en que la Alianza Cambiemos dejó a la economía nacional, tuvieron como causa fundamental el financiamiento con deuda externa del déficit fiscal y la liberalización del movimiento de capitales con el exterior. El crecimiento de la fuga de capitales y del endeudamiento externo, causados por la restauración de los pilares de un régimen de valorización financiera culminaron con el inédito e irregular endeudamiento con el FMI.

Finanzas y desposesión

Los tres períodos neoliberales en la Argentina han concluido con rasgos que son un calco entre sí: endeudamiento colosal que requirió de reestructuraciones, encuadradas en programas con el FMI. Este organismo condicionó siempre la política económica y la autonomía de su formulación: es el rasgo de su ADN.

¿Y si primero defaultea el FMI?

La parálisis y el mutismo que aquejan a Mauricio Macri y a su gobierno mientras el dólar se dispara y la inflación se espiraliza han logrado que los economistas profesionales afines, que hasta anteayer exaltaban sus políticas, hoy coreen el reclamo de aquel obrero de la construcción que, al final de un acto en Parque Patricios, le reclamó al presidente “¡por favor, hagan algo!”

Restricciones

Con su particular estilo, Carlos Melconian, conocido consultor de Mauricio Macri, le elevó su último informe al presidente. En el mismo, según relataron los medios, sostiene que el plan del FMI “ayudó a bajar la tasa de interés y un poco el riesgo país, pero no se le puede pedir mucho más, fue diseñado para estabilizar el dólar”. Tal aseveración merece un análisis profundo.

Argentina después del Fondo: la brecha entre el punto de partida y el punto de llegada

El 12 de junio de 2018, el Ministro de Hacienda Nicolás Dujovne juntamente con el entonces presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, firmaban el Memorándum de Políticas Económicas y Financieras (MPEF) por el cual solicitaban al Fondo Monetario Internacional la aprobación de un Acuerdo Stand-By por un período de 36 meses y por un monto de USD 50.000 millones, que es el equivalente a 35.379 DEG, la sigla que expresa los Derechos de Giro. Aquel acuerdo tenía carácter preventivo, ya que consistía en un desembolso inicial de USD 15.000 millones y el resto utilizable sólo de ser necesario en subsiguientes revisiones.