Argentina y el FMI: no hay 2 sin 3

Finalmente se conocieron los detalles del Stand-by-2 (SB2) para Argentina. El incumplimiento en tiempo récord del primer SB no significó un proceso de revisión sustantivo por parte de Argentina ni del FMI. Como dijimos en "La Verdadera Grieta es la de Dólares", era esperable que "si Argentina solicitara un waiver, (...) el FMI solicite una mayor flexibilidad sobre el tipo de cambio y un mayor ajuste fiscal"

Ajuste recargado

Nicolás Dujovne sentenció: “Si no hay pesos, no hay con qué comprar dólares”. Palabras más o menos, éste fue el titular de varios medios, que resume en forma contundente la política del gobierno en línea con el nuevo plan del FMI. El problema es que si no hay pesos, no hay crédito, justo en una economía con una cadena de pagos fuertemente tensionada.

El programa económico y el FMI: ¿Esta vez es distinto?

Los tradicionales acuerdos stand by pactados por los países en desarrollo con el Fondo Monetario Internacional se caracterizaron históricamente por imponer, en general, cuatro condiciones: aumento de tarifas, flexibilidad del tipo de cambio, ajuste fiscal y restricción monetaria. La letra del acuerdo firmado por el Gobierno de Mauricio Macri con el Fondo revela que nada ha cambiado en términos de las exigencias, y que en el combo de políticas económicas al que está tendiendo el gobierno confluyen los peores elementos de las recetas de los años ochenta, con varios de los ingredientes de las nocivas medidas aplicadas en la década del noventa. Repasando esas políticas queda claro qué es lo que está saliendo mal.