La industrialización y el rol de los Empresarios en la etapa que viene

Ariel Aguilar


Hacer diagnósticos de lo que sucede en la actualidad con nuestra industria ya no tiene demasiado sentido. El desastre productivo, económico y social que ha dejado el Gobierno de Cambiemos es evidente con el cierre de 20 mil pymes y la pérdida de más de 300 mil puestos de trabajo. Dos cosas quedan claras, una es que ningún Gobierno hizo tanto daño en un periodo tan corto, la otra es que jamás hubiera podido hacerlo sin la complicidad de algunos espacios de la oposición política y de una parte del empresariado local.

Como dato positivo debemos decir que, al haber sido un lapso que parece interminable pero serán 4 años finalmente, las mayoría de las maquinas no se destruyeron. Están apagadas, tapadas en muchos casos, pero están en las fábricas. En la Argentina actual en muchos sectores productivos el uso de la capacidad instalada llega apenas al 50% por eso elevar el nivel de producción será la primer tarea que tenga el próximo Gobierno.

El resultado de las últimas elecciones ha generado una nueva expectativa en la mayoría de los empresarios pymes que durante este tiempo aguantaron todo lo que pudieron este vendaval antiindustrialista. Hoy el desafio para muchas pymes es llegar a fin de año. La esperanza esta puesta en la etapa que viene a partir del triunfo de la formula Fernández-Fernández. No porque consideremos que sea fácil la recuperación, sino porque quienes representan ese espacio ya han gobernado teniendo como ejes de crecimiento a la producción y al trabajo, con aciertos y con errores pero en claro sentido productivo.

La puesta en marcha de los sectores productivos dependerá de las políticas macroeconómicas en materia de, recomposición del poder adquisitivo para dinamizar el consumo, administración del comercio exterior, un congelamiento de tarifas y combustibles y de un nivel de tasas que estén orientadas a la producción.

En el caso de la recuperación del mercado interno, a diferencia de otras variables, los sectores empresariospymes tendremos un rol fundamental, ya que somos quienes discutimos salarios con los sindicatos y volver a encender nuestras maquinas dependerá también de cuanto se recomponga el poder de compra de la sociedad. Si algo nos deja este periodo tan triste es la certeza de que el esquema de salarios bajos que nos proponía el gobierno actual como vector de competitividad, significo menos clientes del otro lado del mostrador.

Ahora bien, en la situación que llegan la mayoría de las pymes no les será fácil otorgar un aumento fuerte de salarios y teniendo en cuenta que es la única opción para dinamizar el consumo para lograrlo debemos ir hacia un nuevo pacto social. El rol del estado como artífice y articulador de un gran acuerdo social será fundamental para que los empresarios pymes podamos otorgar esos aumentos. Este pacto, que tendrá como protagonistas a las Cámaras empresarias y a los Sindicatos, deberá incluir otros temas de discusión como el nivel de importaciones, tasas, segmentación del universo pyme o competitividad logística entre otros temas.

MEDIDAS

Todas estas medidas, esenciales para volver a poner en marcha el entramado productivo, constituyen una etapa inicial de contingencia que traerán alivio y una mínima recuperación, pero claramente hay que ir hacia medidas estructurales que nos permitan sostener en el tiempo el círculo virtuoso de producción, consumo y crecimiento.

El nuevo Gobierno deberá discutir una nueva estructura de derechos y reintegros que incentiven el agregado de valor en origenpara comenzar a hablar de un modelo de sustitución de exportaciones que permitan el nacimiento de nueva fábricas en las diferentes provincias para generar un verdadero crecimiento federal. Crear un plan logístico nacional que incluya de manera equilibrada a los transportes marítimo, ferroviario y de camiones es otro ítem fundamental para disminuir costos que hoy representan casi el 20% en la composición de los precios finales. Es primordial también pensar en un proyecto de ley que trabaje sobre la concentración de insumos básicos de parte de algunas empresas de las cuales son rehenes una gran parte de nuestras pymes. Una nueva estructura tributaria que tenga en cuenta variables como cuanto empleo generan las empresas o qué nivel de composición nacional tienen los productos que produce por ejemplo, debe ser parte de las medidas a tomar.

Si no trabajamos en medidas estructurales no podremos dar el salto que nos permita ser competitivos para ganar mercados en el exterior y reducir los precios de nuestro mercado interno. En la etapa que viene tenemos la oportunidad de demostrar que nuestras empresas ganan competitividad no por ajuste de salarios sino por haber trabajado en los diferentes eslabones de nuestras cadenas de valor.

El rol empresario en un plan estratégico industrial

Muchas cámaras industriales pymes han comprendido en estos años que cuando el Estado no interviene no hay plan de desarrollo posible y que el libre mercado solo favorece a los grandes grupos económicos. En diferentes encuentros que venimos teniendo diversas cámaras productivas se plantea la necesidad de proyectar un Plan Estratégico Industrial. Lo positivo es que el planteo llega desde los sectores privados hacia el futuro gobierno, lo que significa que hoy muchos empresarios pymes entienden que ese proyecto debe tener al estado como protagonista. Para poder llevar adelante este plan y sostenerlo a través del tiempo va a ser muy importante el rol que jueguen los empresarios. No como simples espectadores sino como parte de la generación y sostenimiento del mismo.

Nuestras cámaras empresarias a lo largo del tiempo se han jactado de ser independientes de todos los gobiernos, consustanciados con una lógica liberal que dice que “las políticas deben ir másallá de los gobiernos”. Queda claro, sobre todo a partir del Gobierno de Macri, que por el contrario son “a partir de los gobiernos”. El papel de quienes somos dirigentes pymes es llevar esa discusión al terreno de la política con nuestros pares ya que si las organizaciones empresarias industriales no se comprometen en término político con el Gobierno que lleve adelante este Plan Estratégico Industrial puede retornar un modelo que no tenga a la industria como motor de desarrollo y en ese caso no solo habremos perdido una elección sino tal vez la última oportunidad de tener una Argentina industrial.

- Ariel Aguilar, VicePte. CGERA (Confederación Gral. Empresaria de la Rep.Argentina) Agrupación Gelbard Empresario Pyme / Cuero

 

Motor Económico - 12 de septiembre de 2019