La contrarrevolución del empleo. ¿Despedir y cercenar derechos a los trabajadores para apuntalar Vaca Muerta?

De los creadores de "nos quedábamos sin gas, sin petróleo y sin energía", se viene ahora en todas las salas de la prensa oficialista -prácticamente toda la prensa-: "La Vaca Muerta heredada del populismo estaba en agonía".

Hemos demostrado en nuestro informe "Inversiones por 5.000 millones en Vaca Muerta: ¿Nuevas inversiones? ¿Boom del shale macrista?" (ver bibliografía), que el "nuevo" plan de Cambiemos no tiene nada de "nuevo", que las inversiones anunciadas ya estaban comprometidas desde hace varios años y que, por lo tanto, se trata de una vil mentira para justificar una nueva afrenta contra los trabajadores así como contra una economía próspera y autosuficiente (al volver a permitir la libre exportación de crudo). En el presente informe nos centraremos en el cuento de una supuestamente Vaca Muerta heredada en coma cuatro. Para refutar esta zoncera, arranquemos con las siguientes preguntas: ¿Cómo hizo Cristina Fernández de Kirchner para revertir la pesada herencia de Repsol en YPF y su enorme perjuicio contra la seguridad energética nacional? ¿Cómo hizo para activar Vaca Muerta y para que su producción crezca exponencialmente en pocos años, convocando empresas de todas partes del mundo? Reiteramos: ¿Cómo hizo? Porque se supone que Macri heredó también una Vaca Muerta agonizante, ¿o no? Respondemos, pero con más interrogantes: ¿Será que para salir adelante la ex mandataria eliminó las retenciones, liberalizando y desregulando el sector? ¿Se cercenaron derechos a los trabajadores para reducir los costos laborales de empresas supuestamente quebradas? ¿Logró atraer inversiones con el canto de sirena del ajuste? ¿Se convenció a las empresas con precios internacionales o con costos argentinos y subsidios eficientes? ¿Con Estado y una YPF protagónicos o sin Estado y con una YPF diezmada? 

 

Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo (OETEC) - 11 de enero de 2017