"El continente vive un proceso estructural de deslegitimación y rebelión"

Alfonso de Villalobos


Pedro Páez lideró la Comisión Presidencial Ecuatoriana para el diseño de la Nueva Arquitectura Financiera bajo el mandato del ex presidente Rafael Correa. Desde ese lugar fue unentusiasta impulsor del proyecto finalmente trunco de creación del Banco del Sur. Un fondo de fomento al desarrollo y de estabilización financiera regional cuyo propósito era el de contrarrestar la injerencia del FMI en la soberanía de los países latinoamericanos.

Participódel Congreso de la Federación Latinoamericana de la Educación y la Cultura (FLATEC) en Buenos Aires y conversó con Tiempo sobre los motivos por los cuales la iniciativa financiera no prosperó incluso en un contexto de “viento de cola” generado por los altos precios de las commodities y con gobiernos de perfil nacionalistacomo el de Hugo Chávez, Lula Da Silva, Evo Morales, Rafael Correa, Pepe Mujica y Néstor Kirchner.

Asegura que existe una crisis sistémica que puede derivar en una tercera guerra mundial y cree que será “muy difícil” para el gobierno de Alberto Fernández compatibilizar una política de desarrollo sosteniendo el acuerdo con el FMI. Apuesta a la nueva ola de rebeliones populares que, asegura, atraviesa el continente.

-¿Por qué vino a la Argentina?

- En el Congreso de Flatecdiscutimos la nueva agenda imperial paraAmérica Latina. El declive dramático y violento de la hegemonía norteamericana en el plano monetario, financiero y tecnológico pretende ser resuelto sometiendo a nuestros pueblos. América Latina necesita defenderse ante esta nueva arquitectura financiera global. La desesperación los lleva a pasar de la guerra de divisas, a la guerra financiera y a la guerra comercial. El Golpe de Estado en Bolivia buscaasegurar el dominio de un recurso estratégico como es el litio, clave en la disputa tecnológica. Algo similar ocurre con el petróleo por el ciclo efímero del fracking en EEEU cuyos costos, por encima de los rendimientos,exigieron la reforma energética en México y ahora la conquista militar en Venezuela por las reservas del Orinoco. El deterioro del rol monopólico del dólar los lleva a hacerse de las reservas auríferas de Venezuela y las ahora descubiertas en Ecuador. Estamos viviendo momentos de desesperación por parte de los Estados Unidos. Ni siquiera están cuidando las formas. Las instituciones democráticas que antes promovía ahora las desbarata con Golpes como los de los ’60 y ’70.

-Liberaron a Lula como parte del desgaste de Jair Bolsonaro y a los dos días promueven un golpe en Bolivia… ¿Tiene claro el imperialismo lo que quiere en América Latina?

-El plan continental es evidente. Nos creímos que EEUU estaban jugando la carta de la democracia pero, en realidad, les sirvió como un instrumento de gestión de la crisis. La imposición de una guerra económica, los planes de ajuste del FMI, la financierización, el deterioro del tejido productivo y el debilitamiento de las fuerzas sociales para un proceso de construcción nacional hizo que esas democracias sitiadas se hayan agotado. Hay un proceso de deslegitimación y el continente vive un proceso estructural de rebelión. Es un reto también para los gobiernos progresistas.

- Acá se dijo que el FMI había cambiado. ¿Es así?

-Hubo un proceso de autocrítica significativa pero con un margen de hipocresía que no se sostiene. Ningún funcionario del FMI estaría dispuesto a un debate público para ver si el préstamoa la Argentina se compadece con el artículo 4to del estatuto.Están preparando las condiciones para otro endeudamiento agresivo como en los ’70 cuando lanzaban sus tentáculos para que la trampa de la deuda implicara la perdida de la soberanía.Es un paralelo calcado. La FED sube las tasas para eso.

- ¿Porqué no avanzó el Banco del Sur?

- Es la gran pregunta. (Rafael) Correa le preguntó a Lula “¿en qué nos equivocamos?” y Lula le dijo “en el Banco del Sur”. Es una deuda que tenemos que saldar incluso con gobiernos no progresistas.Es crucial la urgencia de una nueva arquitectura financiera que sea alternativa a los chantajes del FMI.

- ¿Por quéno se pudo cuando gobernaron Chávez, Lula, Evo, Correa, Kirchner y los precios de las commodities estaban altísimos? ¿Es un problema de clase?

- En el último día de gobierno de Néstor Kirchner, en 2007,se firmóla nueva arquitectura financiera. Falló el debate técnico. El déficit fue el rol de las Universidades. La política avanzó por delante de la academia. Hace 50 o 60 años estaban la CEPAL, los procesos liberadores con sus intelectuales, la teoría de la dependencia, y distintas fracciones del marxismo proponiendo alternativas. Ahora la cacofonía del credo neoliberal es total. Nada tiene para ofrecer más que la fuga de capitales y la destrucción del entramado productivo. La otra cara de la misma moneda es la agenda posmoderna de una supuesta izquierda que edulcora la píldora pero está muy alejada de las necesidades de emancipación.

-¿Cómo ve el desenlace en América Latina?Hay golpes, pero también rebeliones populares. ¿Por ese lado viene la unidad de la región?

- Hay un proceso de fractura de las condiciones de legitimidad del Estado y del sistema que excede la coyuntura. Lo pueden resolver circunstancialmente con dádivas,peroAmérica Latina atraviesa un proceso de despertar, de rebelión, que puede apostar a alternativas electorales. Pero si esa alternativa no cumple, los pueblos seguirán en su búsqueda. América Latina de manera cada vez más irrefutable se está reencontrando a sí misma independientemente de los dirigentes y de los signos políticos. Es muy esperanzador. Lo que pasa en Argentina y México abre un nuevo horizonte. Mantenerse dentro de la lógica del sistema no es una opción porque a nivel internacional está podrido. La crisis estructural del capitalismo es cada vez más evidente. Lo que podía resolverse con el rescate de uno u otro banco ahora va a un nivel de confrontación al interior del sistema. Posterganla nueva implosión financiera con inyección de liquidez inorgánica peroen lugar de resolverse, lo único que ha hecho es profundizarse. Inyectan a un puñado de bancos U$S 250 mil millones. Dos veces y medio el PBI de Ecuador. ¿Qué se soluciona con eso? Nada.

-¿Y cuál es el próximo paso?

- La primera y la segunda guerra mundial fueron la respuesta del gran capitalal descalce entre los reclamos de obtener ganancias y la capacidad de generarlas. Esuna crisis estructural de sobreproducción. Esla tragedia del capital que, prisionero de su propio éxito productivista, genera demasiadas mercancías baratas para las tasas de ganancia que exige el capital monopólico. La vía para resolver ese problema es lanzarsea la especulación financiera que se ha desmadrado y no tiene ningún anclaje con la economía real. Esto lleva el conflicto a niveles inusitados. La violencia con la que se resuelven los conflictos puede llevar a una nueva guerra mundial. América Latina corre riesgo de convertirse en disputa de intereses extranjeros.

- ¿Esa rebelión popular que atraviesa al pueblo latinoamericano condiciona al próximo gobierno en la Argentina o es expresión de ella?

-Macri deja al nuevo gobierno en una emboscada con una situación de deuda externa insostenible. Si se sumala que tienen el BCRA, las provincias, ciudades, los bancos estatales, empresas y fondos fiduciarios llega a U$S 500 mil millonescon un perfil de vencimientos demuy corto plazo. La política monetaria irresponsable, con complicidad del FMI, está planteando que el próximo año, solo en pago de intereses y reestructuración de deuda,hay que pagarU$S 95 mil millones. Así no hay forma de que Argentina crezca.

- El próximo gobierno cree que el desarrollo y la mejora de las condiciones de vida de la población son compatibles con el acuerdo conel FMI. ¿Es así?

- Es muy difícil que lo puedan hacer. Es importante que el pueblo argentino conozca con precisión las cifras y condiciones para que no le digan, con una campaña de posverdad, que son inventadas por el nuevo gobierno. Que se haga una auditoria, con Alejandro Olmos, ÉricToussaint y Stiglitz. Que se transparenten las condiciones que impiden que los gobiernos puedan cumplir con su ética y su compromiso con los pueblos. Los círculos financieros están conscientes de que no se puede pagar. Hay un proceso de reestructuración de la venta de pasivos en el mercado secundario que ya descuenta una quita. Es indispensable que el FMI sepa que no puede seguir manejándose de manera impune. Que salgan públicamente a defender lo que han hecho en la Argentina y en Ecuador. Hay que mirarse en el espejo de África donde las tasas de ganancias llegan hasta el 50%. La más alta del mundo en el continente más pobre.

 

Tiempo Argentino - 24 de noviembre de 2019