Patrones de desarrollo y distribución del ingreso en la Argentina

 

El estructuralismo económico identifica la existencia de vínculos persistentes entre determinadas variables económicas que permiten explicar las características específicas de un cierto esquema o patrón de desarrollo de un país. Mediante la interacción de variables que son fuente de divisas con otras que impulsan la demanda doméstica se puede estilizar distintas etapas económicas como así también sus respectivas dinámicas particulares de acumulación.

Tres décadas de desarrollo rural en la Argentina

El contenido de este libro propone dar cuenta de la estrecha vinculación del proceso de construcción del concepto de desarrollo, de su evolución en diferentes contextos históricos y de las políticas de transformación de las comunidades rurales, con el modo en que esas corrientes de pensamiento influyeron en los programas de desarrollo rural implementados en Argentina entre 1984 y 2014. Un proceso de continuidades y rupturas, entendido como constituido por conceptos y características que en algunos aspectos perduran y en otros se discontinúan, se transforman o son reemplazados en la definición de sus objetivos, de los sujetos sociales destinatarios, de las estrategias de intervención y de los instrumentos empleados, y de la propia estructura institucional a cargo del desarrollo rural.

Para dar cuenta de ello, se adopta un abordaje diacrónico y comparativo que contempla una importante amplitud temporal y una diversidad de programas y experiencias atravesados por el predominio de diferentes corrientes de pensamiento, que procura contribuir desde una perspectiva original a un conocimiento de mayor profundidad sobre el desarrollo rural en el país. Una problemática que numerosos y destacados autores –identificados en la extensa bibliografía registrada al final del trabajo– han trabajado fundamentalmente centrados en el conocimiento de proyectos y de casos específicos.

China, Asia oriental y el mundo del siglo XXI*

Situadas en las antípodas de América latina, y del Cono Sur en particular, China y Asia oriental atraen con mucha razón una atención creciente de los observadores de temas internacionales del mundo entero. Esto se debe a la vez a su importancia económica y geopolítica en auge rapidísimo durante las últimas décadas y a las múltiples lecciones que estos países ofrecen, especialmente sus combinaciones en general exitosas de fuerte acción estatal y mercados dinámicos, sin contar la fascinación secular de Occidente con las brillantes civilizaciones del Extremo Oriente. Para América latina y el Caribe, como para Asia oriental y buena parte de África y del resto del mundo, China se fue afirmando en años recientes como un socio comercial de primerísima categoría, en muchos casos, como en los de Brasil y Chile, como primer mercado de exportación.

El enfoque estratégico-relacional: implicancias para el estudio del estado, las instituciones y el desarrollo en América Latina

El siguiente artículo presenta y analiza el “enfoque estratégico-relacional” de Bob Jessop, subrayando sus notables contribuciones intelectuales, principalmente desde la teoría del Estado, a la comprensión de las sociedades capitalistas avanzadas. Estos aportes a la teoría social son de gran valor para captar de mejor forma y más profundamente distintos fenómenos y procesos económicos, políticos y socioculturales. Sin embargo, el marco teórico de Jessop requiere de una elaboración crítica, que lo haga dialogar con otras corrientes dentro de las ciencias sociales, de tal forma de hacerlo pertinente para el estudio del desarrollo.

América Latina bajo la globalización: Repensando la vigencia de la teoría latinoamericana del desarrollo

Este artículo analiza la vigencia de dos postulados centrales de la teoría latinoamericana del desarrollo: la industrialización como camino al desarrollo y la integración regional como paliativo de la dependencia. En las últimas décadas, la revisión teórica de estos conceptos por parte de la cepal y los cambios económicos en América Latina parecen haber restado pertinencia a ambos postulados.

El desarrollo y la industrialización

Valle, director de Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE), y Schorr, sociólogo y magíster en Economía (Flacso), debaten sobre los logros alcanzados en el área durante la última década y piensan los desafíos a futuro en un año complicado y electoral.

¿Cómo es para el Estado, hoy, planificar la industria, el desarrollo, con estos niveles de globalización?

Martín Schorr: –Esta década puede pasar a la historia como una etapa que uno podría conceptuar como de un crecimiento industrial importante sin políticas industriales activas.

Tres leyes para profundizar el desarrollo con inclusión social

En el mes de diciembre se han aprobado tres leyes muy significativas si se las aprecia como pasos decisivos en torno del proceso de consolidación y profundización del desarrollo con inclusión social. Estas leyes no han tenido la repercusión que se merecen, tapadas en los medios masivos de comunicación por noticias relativas al deseo de sus emisores de ocultar los cambios trascendentales que suponen los avances legislativos de nuestro Congreso nacional.

Creemos, entonces, necesario otorgar su justo relieve a estas nuevas normas vinculadas con actividades clave del país e intentar, con este modesto aporte, que se conozcan en su real esencia y en su importante aspecto hacia el futuro.

La legislación que pasó en forma airosa el escrutinio de nuestros legisladores fue iniciativa, en los tres casos, tanto de proyectos del Poder Ejecutivo como de propuestas de legisladores del Frente para la Victoria y su implementación permitirá ampliar los derechos sociales y económicos de los sectores sociales de menor nivel económico y de más bajo ingreso.

La ciencia y las políticas de desarrollo

Durante la campaña electoral del 2012, el candidato presidencial demócrata, Barack Obama, afirmó que la ciencia y la técnica son “la clave de la economía del siglo XXI”. Su contrincante, el republicano y fanático religioso Mitt Romney, habló de desarrollo económico, profiriendo al mismo tiempo promesas y amenazas de importantes recortes en los presupuestos de ciencia, ingeniería y medicina.

Este debate recuerda de hace medio milenio, al comenzar la Revolución científica. Entonces hubo un puñado de gigantes, como Galileo, Huyghens, Harvey y Boyle, que practicaron, renovaron y defendieron la investigación científica frente a las iglesias cristianas, que defendían supersticiones milenarias y, sobre todo, pretendían que la verdad se halla ya hecha en el dogma, mientras que los innovadores sostenían que la verdad se va haciendo a medida que se estudia la realidad.