Reflexiones sobre la crisis

Ahora ya nos queda claro que estamos en un período de transición, aunque no sepamos a dónde vamos. Lo que resulta evidente es que el sistema político, económico y social que nos ha acompañado desde el final de la segunda Guerra Mundial no se puede sostener más. Las desigualdades que crecen de manera exponencial, nos han retrotraído a los niveles de la época de la reina Victoria, según Amnesty International; pero ahora en el nivel global.

La Primera Ciberguerra Mundial

 

En enero de 2010, una nueva bomba atómica detonó en el mundo y pocos se dieron cuenta. Tal vez porque apenas estalló no dibujó en el horizonte de Natanz, centro de Irán, los contornos de la pesadilla de la razón moderna -el hongo nuclear- o porque en realidad se trataba de un explosivo distinto, nunca visto: una bomba atómica digital, es decir, un arma silenciosa pero igual de letal.

La crisis sin fin

 

Oscar Ugarteche asume que la crisis no pasó, ni siquiera quedó atrás el peor momento de este proceso iniciado en 2007. Una etapa en la que las teorías conocidas no están funcionando, ya que no logran explicar los problemas migratorios en Europa, la caída de la demanda de materias primas o proceso de ajuste del consumo con altos niveles de especulación, advierte el economista peruano radicado en México. En diálogo con Cash, Ugarteche expone las características de este proceso de crisis de dos tiempos: primero hubo un problema financiero en Estados Unidos que se contagió al resto del mundo, y luego se transformó en una crisis de subconsumo con sus consecuencias en el crecimiento y la deflación. Su lectura teórica y analítica se puede encontrar en el trabajo La crisis mundial del capitalismo en 2016. Financiarización con subconsumo, publicado en el Nº 300 de Realidad Económica.

La teoría marxista de las crisis económicas en el capitalismo

En mayo pasado, en la Conferencia Marx ist Muss en Berlín, debatí con el profesor Michael Heinrich sobre si Marx tenía una teoría coherente de las crisis en el capitalismo que pudiese ser probada empíricamente. La posición de Heinrich esta recogida en un artículo que escribió para Monthly Review Press en 2014, defendiendo que Marx no tenía una teoría coherente de las crisis y que, de todos modos, no puede probarse ya que sólo tenemos estadísticas oficiales capitalistas.

En la primera parte de este artículo lidio con el hecho de si Marx tenía o no una teoría coherente de las crisis. Defiendo que la teoría de Marx se basa en su ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancias y que esta ley es realista y coherente. También sostengo que Marx no abandonó esta ley en sus obras posteriores, como algunos han afirmado y que sigue siendo la mejor y más convincente teoría de las crisis económicas periódicas y recurrentes en el capitalismo. En la segunda parte del artículo, voy a proporcionar algunas evidencias empírica de las economías capitalistas modernas para apoyar esta posición.

México: ¿crisis nacional o crisis de civilización?

Mirar la crisis del país como mero embrollo nacional es un error enorme. Hoy nada ni nadie escapa a las dinámicas y sinergias globales. En este sentido la ineficacia de la clase política mexicana corre al mismo ritmo de su falta de visión, su estrechez de criterios y su mediocridad intelectual. No se ve en el panorama dirigente ni partido político alguno con la capacidad de análisis de la compleja situación del mundo y, en consecuencia, capaz de ofrecer alternativas viables, eficaces y sensatas a la problemática nacional en el contexto global.

Para entender el fenómeno de la crisis

Raramente ha habido en la historia tanta acumulación de situaciones de crisis como en el momento actual. Algunas son coyunturales y superables. Otras son estructurales y exigen cambios profundos, como por ejemplo, la reforma política y tributaria brasilera. Pero hay una crisis que se presenta sistémica y que recubre toda la Tierra y la humanidad. Es una crisis ecológico-social.

La percepción general es que la Tierra viva no puede continuar así como se encuentra, pues nos puede llevar a un cuadro de tragedia con desaparición de millones de vidas humanas y porciones significativas de la biodiversidad.