¿Qué capitalismo es el chino?

El programa de reformas lanzado por Deng Xiaoping en 1978 pretendía construir las bases para la modernización socialista del país. Pero produjo el más espectacular proceso de desarrollo capitalista de la historia. Paradójicamente, las condiciones para esta transformación provienen de los logros “burgueses” de la revolución maoísta de 1949.

En 1978, cuando Deng Xiaoping lanzó su programa de reformas de mercado, su finalidad no era crear una economía capitalista. Deng, el “líder supremo” de China en el período post-maoísta, fue comunista desde sus 20 años, cuando era estudiante en Francia e ingresó al Partido Comunista Chino (PCCh), en 1924. En 1978 todavía preveía un futuro socialista para China. Pero como Lenin, Deng no se oponía a usar los medios del mercado capitalista para lograr los objetivos socialistas.

La emergencia de China y su impacto en las relaciones comerciales entre Argentina y Brasil

Si bien la expansión de las relaciones económicas entre China y los países de América Latina puede ofrecer oportunidades en el corto plazo, como se aprecia en las exportaciones de productos primarios, y la evolución favorable de los términos de intercambio, también plantea desafíos para el largo plazo que de no ser correctamente enfrentados, pueden dar lugar a procesos que aumenten su vulnerabilidad externa estructural. En este trabajo se analizan aquellos efectos que repercuten en forma directa e indirecta en los países de la región que más comercian con China y, particularmente, a Argentina y su relación con Brasil.

La creciente influencia de China en el Atlántico Sur

En la última década, el flujo de bienes, personas e ideas a través del Atlántico Sur ha aumentado considerablemente, no solo por los vínculos comerciales y de cooperación crecientes entre América del Sur y África, sino también por los nuevos intereses de potencias emergentes extrarregionales como la República Popular de China. Este artículo estudia el papel creciente de China en la región de acuerdo con tres dimensiones (económica, política y de seguridad) a la luz de la evolución de su estrategia en países en desarrollo. Se incluye el papel de actores políticos no estatales, como empresas y comunidades de la diáspora. Se concluye que, a pesar de que el Gobierno chino no tiene aun una «política sobre el Atlántico Sur», la región ha adquirido una importancia estratégica para China. Por último, se destaca el renovado interés de China por la Antártida.

El impacto en los países emergentes

La turbulencia no es sólo del peso argentino. En los últimos siete meses la presión del dólar sobre el valor de las monedas de América latina se ha disparado. En 2013 el real se depreció en un 12,96 por ciento, en Chile el peso cayó un 8,97, en Colombia un 8,63 y en Perú el sol disminuyó en un 9,21 por ciento. Esta tendencia se ha profundizado este año. El real, el peso mexicano y el sol peruano cayeron casi un 2 por ciento en lo que va de enero, mientras que la moneda de Chile, casi un 3 por ciento y la de Colombia, más del 3 por ciento. Mientras tanto el precio de los commodities está bajando en picada. Los metales acumulan una caída de 12 por ciento en los últimos 12 meses; el cobre, un 10 por ciento; la soja, un 22,3 por ciento. Página/12 analizó con el economista peruano Oscar Ugarteche, autor de La arquitectura financiera internacional, coordinador del Observatorio Latinoamericano y profesor del Instituto de Investigaciones Económicas de México, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la situación de la economía internacional.

La emergencia de China y su impacto en las relaciones comerciales entre Argentina y Brasil

Si bien la expansión de las relaciones económicas entre China y los países de América Latina puede ofrecer oportunidades en el corto plazo, como se aprecia en las exportaciones de productos primarios, y la evolución favorable de los términos de intercambio, también plantea desafíos para el largo plazo que de no ser correctamente enfrentados, pueden dar lugar a procesos que aumenten su vulnerabilidad externa estructural. En este trabajo se analizan aquellos efectos que repercuten en forma directa e indirecta en los países de la región que más comercian con China y, particularmente, a Argentina y su relación con Brasil.

China: Xi Jinping se hace con el timón

En los pocos meses transcurridos desde que Xi Jinping (习近平) asumió el cargo de jefe del partido, el nuevo Secretario General ha establecido un ritmo frenético, imponiendo los ejes de un discurso populista y nacionalistas, al mismo tiempo que ataca la corrupción. El ritmo de su actividad y su rápida adopción de nuevos temas contrastan con los primeros meses de liderazgo de Hu Jintao y sugieren que Xi es, al menos por el momento, algo más que el "primero entre iguales" (la forma habitual de caracterizar al principal dirigente en China). El aparente dominio de Xi la escena política en China y el discurso nacionalista que ha adoptado sugieren una cierta prisa por distanciarse rápidamente de su predecesor y priorizar temas que pueden ayudar a fortalecer la legitimidad del Partido, muy erosionada por el asunto Bo Xilai (薄熙来) y otros escándalos.

América Lachina

China avanza, discretamente, en América Latina. Ya no solamente como succionadora de recursos naturales, sino como líder en inversiones y créditos. La región, además, se transforma en un mercado creciente para las baratas manufacturas chinas. Ilusiones y riesgos de una nueva dependencia.

Bancos chinos, en la estrategia global de Beijing

El economista, docente y periodista Julio Sevares presentó ayer en el IADE su trabajo “Sistema bancario chino: crecimiento interno y expansión internacional”, publicado en el reciente número 275 de la revista Realidad Económica. Allí da cuenta de las reformas de la banca de China desde mediados de la década de 1990, su caracterización actual ya en la primera línea del sistema financiero global, y sobre todo cómo se inserta esa estrategia en la más general de la República Popular en cuanto a su rol mundial y sus demandas de materias primas.