Un símbolo de la oposición al ajuste liderará la economía griega

Luisa Corradini
Aparentemente decidido a mantener cada una de sus promesas de campaña, el nuevo primer ministro griego y líder de la extrema izquierda, Alexis Tsipras, develó ayer un gabinete dominado por sólidos economistas, todos adversarios históricos de las políticas de austeridad impuestas a Grecia por sus acreedores internacionales.

En un claro mensaje al resto de Europa, Tsipras eligió a la figura más simbólica de la política antiausteridad para ocupar el Ministerio de Finanzas: Yanis Varoufakis será el responsable de negociar la deuda de 321.700 millones de euros (240.000 millones de los planes de salvataje acordados por la troika y 81.700 millones de títulos y préstamos bilaterales).

Ese economista iconoclasta de 54 años, profesor en las universidades de Austin (Texas) y Sydney (Australia), y consejero del ex primer ministro socialista Giorgios Papandreu, se opone desde hace años a la gestión de la crisis económica de la Unión Europea (UE) que -afirma- "socava los cimientos democráticos del continente y podría hacer estallar la Eurozona". En 2010, Varoufakis preconizaba el default de la deuda de su país, que entonces se elevaba al 146% del PBI. Hoy representa 175 por ciento.

Para el nuevo ministro de Finanzas, responder a la crisis con el rigor presupuestario y reformas de competitividad equivale a hacer "una transferencia cínica de las pérdidas bancarias sobre las espaldas de los contribuyentes más débiles".

Varoufakis no tiene, sin embargo, intenciones de lanzarse a un enfrentamiento con los socios europeos de Atenas. "Que nadie se equivoque. Lo que comienza hoy es un proceso de deliberación con nuestros socios", afirmó. "No voy a presentarme ante el Eurogrupo para hallar una buena solución para los griegos, pero que sea mala para los irlandeses, eslovacos, alemanes, franceses o italianos", prometió.

Con la mira puesta en las arduas discusiones que lo esperan con la troika de acreedores (FMI, UE y Banco Central Europeo), Tsipras incorporó a su equipo a otros respetados economistas. Uno es el ex comunista Yanis Dragasakis, de 67 años, que será viceprimer ministro. Único miembro del gabinete con experiencia gubernamental y considerado moderado, su principal responsabilidad consistirá en supervisar las negociaciones con la troika.

Dragasakis y Varoufakis pasarán su primera prueba de fuego esta semana, cuando el presidente del Eurogrupo, Jeroen Djisselbloem, visite Atenas para saber si el nuevo gobierno está dispuesto a reiniciar las negociaciones interrumpidas a fines del año pasado y que permitirían el desbloqueo de la última cuota del actual programa internacional de ayuda, por valor de 7000 millones de euros. Si Grecia no obtiene una prolongación antes del 28 de febrero a medianoche, el país no podrá asegurar sus necesidades de financiación.

El tercer economista del nuevo gabinete es Euclid Tsakalotos. Educado en Oxford y profesor de la Universidad de Atenas, fue designado viceministro de Relaciones Económicas Internacionales.

"Nadie puede creer seriamente que Grecia está en condiciones de pagar la deuda", suele afirmar ese respetado académico que tendrá la difícil tarea de atraer inversiones extranjeras.

La cartera de Desarrollo será comandada por George Stathakis. Profesor de economía política en la Universidad de Creta, Stathakis liderará un nuevo "superministerio", que incluirá Turismo, Transporte y Comercio Marítimo.

La dramática situación económica no es, sin embargo, el único dolor de cabeza de Tsipras. Mantener unida una coalición de gobierno contra natura formada por la extrema izquierda de su partido y la derecha nacionalista de los Griegos Independientes resultó ser un trabajo de equilibrista, aun antes de la formación del gabinete.

El anuncio del nuevo gobierno tuvo que ser atrasado varias horas debido a frenéticas negociaciones en torno a un puñado de puestos que pasaban alternativamente de un partido al otro, según fuentes allegadas a Syriza.

Sólo una cartera ministerial quedó en manos de sus aliados, con el nombramiento de Panos Kamenos, líder de esa formación, en el Ministerio de Defensa. Contrariamente a la mayoría de los miembros de Syriza, Kamenos es decididamente pro-OTAN. Como la mayoría de los países de la UE, Grecia es miembro de la Alianza Atlántica.

La Nación - 28 de enero de 2015

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