La sociedad sorpresa y lo nuevo en Milei

Javier Milei emerge sorpresivamente a la escena central de la política argentina ganando la elección PASO con un 29,9% de los votos. Había expectativa, pero fue una sorpresa para propios y extraños. Dos meses después, en la primera vuelta, Sergio Massa alcanzó la delantera con un 37,7% de las preferencias, protagonizando también una sorpresiva remontada.  Esos eventos recuerdan otros en donde aparece una especie de sorpresa social.

Una festejadita y a seguir

Todas las respiraciones contenidas se liberaron el domingo a la noche. “Nos merecíamos festejar -dice Raquel Robles-, pero el peligro no pasó”. La derecha hizo la mejor elección de los últimos cuarenta años. La autora tiene, entonces, una propuesta: una festejadita y a seguir. A pensar, a repasar, porque lo que queda vedado de palabra está condenado a repetirse. Aunque podamos ganar las elecciones hay una derrota que asumir, comprender y revertir. Nos derrotaron cuando dejamos de resistir. Es agotador y es bello: recuperar la alegría complicada, caótica y organizada de armar comunidad.

Trampa y trampolín

Javier Milei logró que la conversación pública girara alrededor de su propuesta de dolarizar la economía argentina: cuando se discutía sobre inflación, se especulaba con el valor del dólar en su presunto gobierno. Sin embargo, mientras más se acercaba la posibilidad de su propuesta, más se alejó a una parte de la sociedad. El temor no fue un rayo que cayó desde el cielo, sino una experiencia arraigada en una sociedad donde el mercado cambiario aloja las peores pesadillas colectivas. Y a pocos días de las elecciones el candidato más votado apretaba un botón para desatarlas. El dólar mileísta mostró su otra cara: de moneda castigo a la casta a moneda cruel con la sociedad.

El «libertarianismo / anarco-capitalismo» gana terreno

La influencia de las ideas de Javier Milei (y su agresivo estilo), el candidato a la presidencia de Argentina 2023, parece que se extiende por América Latina. Abundan los videos y relaciones escritas que dan cuenta de esas ideas. Políticamente arremete contra los “zurdos de mierda” (https://shorturl.at/sGIW0) y cualquier socialismo es despreciable, además un fracaso (Cuba, Venezuela, Corea del Norte son “basura”).

Escenas de conflicto y represión

El 6 de marzo de 1984, Ian Mc Gregor, presidente del National Coal Board (NCB), el organismo estatal británico que controla la industria del carbón, anunció el cierre de 20 de los 174 pozos carboníferos y la consecuente supresión de 20.000 puestos de trabajo, con el argumento de que los costos de producción superaban el precio de venta. También anticipó la flexibilización de las condiciones laborales y la relocalización de miles de trabajadores. Los mineros de Cortonwood, un yacimiento situado en la localidad de Brampton, en el condado de Yorkshire, al norte de Inglaterra, se declararon en huelga, seguidos rápidamente por trabajadores de otras regiones –Durham, Northumberland, Kent, Escocia y Gales del Sur– hasta alcanzar a 143.000 de los 196.000 mineros nucleados en el sindicato nacional.