Solamente Syriza puede salvar a Grecia

El cierre repentino el pasado 11 de junio de la televisión estatal de Grecia y la red de radio, el Hellenic Broadcasting Corporation, conocida como la ERT, ha dado lugar a un drama político. Periodistas y personal de la red han ocupado edificios de la ERT, y grandes multitudes se han manifestado para mostrar su apoyo. Con transmisores ocultos, la radiodifusión se reanudó a través de Internet, y pronto las estaciones de toda Europa recogieron las señales. De la noche a la mañana, un organismo estatal que desde hacía mucho tiempo había sido denostado por la corrupción y el clientelismo se convirtió en la voz de la resistencia democrática.

Nuestra solución para Europa

Febrero de 1953. La República Federal de Alemania (RFA) se hunde bajo el peso de las deudas y amenaza con arrastrar al conjunto de los países europeos en la tormenta. Preocupados por su propia salud, sus acreedores –Grecia, entre ellos— toman nota de un fenómeno que sólo a los liberales ha soprendido: la política de "devaluación interna", es decir, de reducción de los salarios, no garantiza la devolución de las deudas. Todo lo contrario.

Reunidos en Londres y en el curso de una cumbre excepcional, 21 países deciden revisar sus exigencias para ajustarlas a las capacidades reales de su socio en punto a honrar sus obligaciones.

El árbol y el bosque

La reciente visita de Alexis Tzipras, de la izquierda griega, permitió comparar el origen de la debacle argentina en 2001 y en su país hace cuatro años. Pero, especialmente, las diferentes respuestas y sus resultados.

Alexis Tzipras es el líder político de Syriza, la agrupación de la izquierda democrática que en Grecia –y por extensión en Europa– ha llevado adelante una pertinaz lucha para que los representantes del capital financiero internacional dejen de lado sus exigencias de ajuste despiadado al desenvolvimiento de la sociedad griega frente a la incapacidad de ese país en hacer frente a compromisos de la deuda pública.

Razones para un debate monetario

Desde el inicio de la llamada “crisis soberana” en el 2010, el debate sobre la conveniencia o no de que los países de la “periferia” de la eurozona (España, Grecia, Portugal, Italia e Irlanda) abandonen la moneda única europea se ha convertido en una controversia política de creciente actualidad entre diversos sectores de la izquierda política y académica.

Grecia, España, la Unión Europea y la persistencia de la crisis capitalista mundial.

FORMAT.— La canciller federal alemana Angela Merkel visita por vez primera Grecia desde 2007. Por miedo a las revueltas callejeras, Atenas ha blindado todo el distrito gubernamental de la ciudad. ¿Qué le dice a usted eso sobre la situación de la Eurozona?

YANIS VAROUFAKIS.— La sociedad griega oscila entre la insurrección y la depresión. Ora están las calles desiertas de gente, ora, de repente, basta una pequeña bobada para que se produzca un estallido de rabia colectiva y revueltas. Es una situación muy seria. Incluso para aquellos griegos que apoyan al gobierno, Angela Merkel simboliza la miseria que ha irrumpido en el país, apabullándolo. Se halla en una espiral descendente, la situación es cada vez más grave. Eso fortalece a la derecha; ahora tenemos un partido nazi en el Parlamento. Es como en los años 20 del siglo pasado. Veremos qué pasa.

España en caída libre hasta 2018

El Fondo Monetario prevé que la prima de riesgo del país ibérico llegue a los 750 puntos, todo un récord. Además, el organismo anticipa que junto a Grecia sufrirá la mayor caída mundial del Producto Bruto Interno.

Rajoy confiaba en tener una semana sin demasiados sobresaltos y que su asistencia el pasado viernes 12 al desfile militar por el Día de la Hispanidad (con Franco llamado Día de la Raza) le diera una tregua en su sobresaltada agenda. Pero no, no fue así, no fueron precisamente días tranquilos los que vivió.

“El euro es un polvorín que va a explotar”

El líder de la segunda fuerza política de Grecia afirma que el problema no es la moneda única, sino las políticas que la acompañan. En este reportaje destaca el modelo argentino y se interroga sobre los desaparecidos griegos en nuestro país.

–Euro o no euro. Esa ha sido la gran disyuntiva a través de la cual se le presentó a Grecia y, particularmente, al movimiento Syriza que usted dirige. ¿Cómo analiza el momento de crisis que atraviesa Europa y que parece poner en tela de juicio mucho más que la sacrosanta estabilidad del euro?

España, aparta de mí este cáliz (César Vallejo - 1937)*

La situación financiera, económica y social de España ha empeorado notoriamente. Las proyecciones del FMI muestran para 2012 una caída del -1,8% del PIB y una desocupación superior al 24% (World Economic Outlook, abril de 2012). Esta semana aceptó un paquete de medidas que implica, primero una declinación de su soberanía nacional; segundo, el pago del salvataje de los bancos mediante un cuantioso préstamo al Estado español (que se lo cobrará a su pueblo a través del tiempo por la vía del ajuste); tercero, una enorme transferencia de poder y riquezas al sector financiero y a las empresas transnacionales que adquieran los bienes a privatizar; y cuarto, el comienzo de la liquidación del Estado de Bienestar.

A continuación se reproduce una recopilación especial.

- "Las opciones de España"
- "Liberalismo, reelección y modelos de democracia"
- "España, protectorado de la UE"
- "Españoles convertidos en griegos"
- "Krugman dice que el ajuste de Rajoy no tiene sentido"

*Cita del Portal IADE">www.iade.org.ar]IADE - Realidad Económica

FMI y Christine Lagarde: ¡Basta ya!

Christine Lagarde, directora general del FMI realizó unas declaraciones sobre Grecia y África que exigen algunas puntualizaciones. Hace treinta años, estallaba la crisis de la deuda del Tercer mundo. Empujados a endeudarse y a exportar cada vez más, los países del Sur sufrían en carne propia la fuerte alza de los tipos de interés y el derrumbe de los precios de las materias primas orquestado por los medios financieros internacionales. Por supuesto la corrupción, el autoritarismo y la megalomanía de algunos dirigentes de esos países exacerbaron las crisis, pero no las habían provocado. El continente africano fue especialmente golpeado, las condiciones de vida se deterioraron y los indicadores sociales son todavía alarmantes. Los servicios públicos de salud y educación, entre otros, fueron rebajados por las exigencias de los acreedores con la música de fondo del FMI. Interrogada sobre Grecia, Christine Lagarde declaró al diario británico The Guardian: «Pienso más en los pequeños alumnos de una escuela de una aldea de Níger que sólo tienen dos horas de clase por día, que comparten entre tres una silla y que tienen sed de aprender»[1]. Christine Lagarde no precisó que Níger ha estado sometido a las exigencias del FMI durante más de 25 años. No puede ignorar que la responsabilidad de que los niños y niñas de Níger no tengan acceso a una escolaridad normal recae en su mayor parte en el FMI.

Dejar el euro será traumático... pero peor será mantenerlo

Ya está cerca el desenlace de la tragedia griega del euro: es muy probable que este año o el que viene, Grecia declare la cesación de pagos de su deuda y abandone la eurozona.

Posponer la salida para después de las elecciones de junio, con un gobierno nuevo comprometido con alguna variante de las mismas políticas que ya fracasaron (austeridad recesiva y reformas estructurales), no restaurará el crecimiento ni la competitividad. Grecia está atascada en un círculo vicioso de insolvencia, pérdida de competitividad, déficits externos y una depresión cada vez peor.

La única forma de cortar este círculo es iniciar un default con abandono del euro, en forma ordenada y con coordinación y financiación del Banco Central Europeo (BCE), la Unión Europea (UE) y el FMI (la "troika"), de modo de minimizar los daños colaterales para Grecia y el resto de la eurozona.