La confrontación

La confrontación hacia el interior del gobierno nacional mantiene un nivel alto y dificulta discernir las fronteras de la disputa. Crecen la especulación y la imaginación en torno al conflicto, con una oposición que gracias a la comodidad que el oficialismo ofrece, va preparando su retorno. 

Nada es para siempre

Es probable que el tipo de unidad histórica que planteó Cristina Kirchner para el lapso comprendido entre los años 2019-2023, comience a mutar y cambie en otra perspectiva tras esta etapa de oficialismo coaligado nominado Frente de Todos.

No solo es la Economía

El Frente de Todos ajustó cuentas y se redefinió: la renovación del gabinete nacional integra territorio y la sospecha necesaria sobre el desembarco de miradas y memorias progresistas y antiprogresistas, con un equipo de ministros que en situaciones óptimas no compartirían ni un café. La calma del establishment económico, los resentimientos por la política social, los nuevos desconciertos, la salud de los liderazgos y el miedo a volver al llano. Porque nadie quiere salirse del Estado, y CFK entró en campaña para evitarlo.

La racionalidad colectiva y el juego de los tres tableros

Todo gobierno coalicional supone un ejercicio colectivo en torno a tres dinámicas: la configuración de un equilibrio de poder entre los actores de la coalición (quiénes gobiernan), la definición de una agenda común (para qué gobiernan) y la generación de un mecanismo organizativo eficiente y eficaz de cara a las tareas gubernamentales (cómo gobiernan). El Frente de Todos, al momento, no ha logrado resolver satisfactoriamente ninguna de las tres dinámicas.  

Escándalo, teorías conspiranoides y festejantes

No hacía falta el escándalo desatado el viernes, al que habrá referencia sobre el cierre de estas líneas, para acordar que hay signos preocupantes en la marcha oficial.

La pregunta, y su complicada respuesta, es qué intensidad se les otorga a hechos en particular y, sobre todo, cómo se los vincula con la caracterización general no sólo del Gobierno, sino de la etapa que vive nuestra aldea y el mundo global.

Acerca de las diferencias en el seno del Frente de Todos

En este texto se mencionan, entre otros, a Alberto Fernández, Sergio Massa, Cristina Fernández y Máximo Kirchner, Felipe Solá y Alicia Castro, Gustavo López y Eduardo Valdez, Ricardo Aronskind y Mempo Giardinelli. También, movimientos de mujeres, personas con discapacidad, pueblos originarios, cooperativas, presos políticos, CGT y se distingue comunicación y política de políticas de comunicación. Asimismo, hay propuestas que contribuyen a la confusión generalizada.

Que nadie se enoje

En las últimas semanas parece haberse afianzado una percepción generalizada sobre el rumbo de la política argentina que podría resumirse en “es lo que hay”. A más de un año de gestión parece que hay que comenzar a aceptar que el gobierno que hay, es el que hay. Que no se trata de errores de comunicación, o de errores de política, detrás de los que transcurre el gobierno “deseado” o “esperado”. Parece que ya hay que asumir que la comunicación que hay, es la comunicación, que la política que hay, es la política.