Otra Europa

La Europa monetaria ha fracasado. La Europa del euro, sometida al neoliberalismo globalizador más radical, ha sido incapaz de construir una unión política, social y económica, que estuviera a la altura de la excelente Carta de Derechos Fundamentales que alumbró el año 2000.

Estaba claro que el cortoplacismo económico y el sometimiento a los mercados llevaba a brotes neofascistas, xenófobos, fanáticos, aislacionistas… El resultado de las elecciones recientes en Austria, los adictos a Le Pen en Francia, la ultraderecha en Suecia –que contrasta todavía más con su pasado-… todo auguraba –los PIGS; la desfachatez de nombrar gobiernos sin urnas en Italia y Grecia, cuna de la democracia; el absurdo seguimiento de los grupos plutocráticos (G7, G8, G20) en lugar de fortalecer un sistema multilateral democrático; la sustitución de los valores éticos por los bursátiles; la deslocalización productiva guiada por la codicia; la tibieza institucional y moral frente al derecho al asilo y la ayuda al desarrollo…- lo que ahora parece sorprender a la mayoría de los líderes europeos.