El círculo cuadrado

Desde la Revolución Industrial, la humanidad ha logrado importantes avances en materia de salud, educación y calidad de vida. Sin embargo, descuidó la cuestión ambiental, que hoy emerge como un problema urgente. En esta nota, Daniel Schteingart se mete en el debate entre desarrollismo y ambientalismo para proponer una visión –y una serie de orientaciones –que contribuyan a conciliar ambos desafíos, reconociendo las complejidades económicas y las relaciones de poder global.

Un desarrollo sostenible para el 99%

Ambiente y desarrollo no son antagonismos irreconciliables, pero sí presentan una tensión que es necesario enfrentar para lograr un desarrollo verdaderamente sostenible e inclusivo. La pregunta acerca de cómo lograr ese modelo de desarrollo sostenible en el Sur global, y en Argentina en particular, abre discusiones complejas y acaloradas, pero insoslayables para reconciliar el crecimiento económico con los límites ecológicos.

La responsabilidad del 1%

Mientras el Congreso debate el proyecto del aporte extraordinario de las grandes fortunas, OXFAM publicó un informe que revela que el uno por ciento más rico del planeta genera el doble de daño climático que la mitad de la población más pobre. ¿Qué aportan las élites: crisis o soluciones? Creer y repetir que el calentamiento global es un problema de todos equivale a otorgar una amnistía encubierta a los verdaderos responsables.

Crisis y colapso: desafío inédito

Una de las dificultades que afrontan los movimientos antisistémicos y quienes seguimos empeñados en construir un mundo nuevo consiste en que no logramos acertar en la definición de lo que está sucediendo ante nuestros ojos. A grandes rasgos, coexisten dos miradas no necesariamente contrapuestas, pero bien diferentes: quienes sostienen que estamos ante una crisis, mayor aún que las crisis cíclicas de la economía capitalistas, y los que tendemos a considerar que la humanidad está siendo llevada a una situación de colapso por el sistema.