Violencia estructural desde la obra de Juan Rulfo, un análisis de economía política

José Ramón García Menéndez * (Especial para sitio IADE-RE) | Un exhaustivo estudio del papel de la violencia estructural como un significativo reflejo literario presente en el Realismo Mágico, singularmente en la obra de Juan Rulfo. "Pero la violencia estructural no es un mero recurso literario para dotar a la narrativa de un componente impactante o truculento sino un fenómeno intrínseco en las condiciones sociales y económicas del ámbito rural latinoamericano". 

El objeto del presente ensayo consiste en identificar los componentes de violencia estructural en la obra de Juan Rulfo a partir de un análisis de economía política crítica en el que se sostiene que la violencia (física, simbólica, institucional...) es una manifestación de estructuras socioeconómicas y políticas en colisión, derivadas de un orden económico precapitalista que agoniza y de un capitalismo depredador que utiliza o elimina vestigios precapitalistas según reclame el proceso de acumulación. En este sentido, la violencia plasmada en la obra de Rulfo no sólo es un recurso literario para marcar la crudeza de personajes y situaciones descritas en el universo rulfiano sino, además,  caracteriza el proceso histórico de penetración del capitalismo colonial en un orden precapitalista que se descompone progresivamente en la medida que el modo dominante requiere. En la articulación entre ambas esferas se producen roces violentos de diverso tipo que surgen, se aletargan y resurgen... en las diferentes etapas de la penetración del capitalismo periférico, desde la época colonial, a la fase imperialista y hasta la actual globalización del sistema.

La literatura latinoamericana tiene -según transcurre la segunda mitad del siglo XX y hasta la actualidad- un creciente interés tanto para las perspectivas teóricas no convencionales como para la "academia", en sentido general, en Europa o EE.UU. En efecto, desde el marxismo hasta los estudios poscoloniales y posmodernos, la dimensión cultural y, en concreto, literaria del "Tercer Mundo" es objeto analítico del "Primer Mundo", como un efecto de la transnacionalización productiva y financiera y, en suma, del proceso  de globalización por el cual América Latina se inserta en el mercado mundial superada la etapa histórica del colonialismo y que alcanza, también, al ámbito literario. En este sentido, la literatura latinoamericana forma parte respetable de los programas de estudio de Cultura y Literatura Comparada en las universidades europeas y anglosajonas.

Sin embargo, el renovado interés por la cultura y la literatura de este espacio "tercermundista" no fue similar, en modo alguno, con una lectura histórica del proceso de (sub)desarrollo capitalista de América Latina desde el siglo XVI al siglo XX y, en concreto, al papel que jugaron los nuevas potencias imperialistas (Gran Bretaña y EE.UU.) en América a partir de la independencia con las viejas metrópolis del antiguo régimen (España, Portugal) y de la consolidación histórica de las jóvenes repúblicas americanas. Este déficit analítico derivado de la segmentación de las responsabilidades históricas de la situación de atraso, dependencia y vulnerabilidad de América Latina en los procesos de inserción externa de la región en la política económica internacional (imperialismo, globalización) proviene, en gran parte, por postergar el estudio del estilo de penetración y extensión del capitalismo en la región, de las modalidades de explotación y extracción del excedente de la periferia hacia los centros del sistema..., cuestiones que tienen en América Latina, a su vez, un correlato cultural y narrativo.

En este sentido, desde las teorías heterodoxas (marxistas, poscoloniales...), el juego de espejos a partir de los límites/fronteras de las interpretaciones se presenta analíticamente crucial. La delimitación entre Naturaleza y Cultura, entre Palabra e Imagen, entre Yo y el Otro y, especialmente, entre espacios materiales y simbólicos se van borrando y confundiendo en la dominación del Modo de Producción Capitalista (MPC). La lógica hegemónica del capitalismo tardío (categoría que ya propusiera E. Mandel con anterioridad a F. Jameson) obliga, como diría el Conejo a Alicia, "nombrar con determinadas palabras a ciertas cosas" para ahondar en lo que está detrás del espejo. La cuestión de los límites/fronteras es, desde el punto de vista poscolonial, muy  interesante pues siguiendo la vieja cláusula kantiana, la "frontera" no separa sino que marca el punto de referencia que permite ver al "Otro" diáfanamente frente a otros enfoques que defienden la prioridad de las intersecciones multiculturales que funden sistémicamente el "Yo" y el "Otro". Y es en estos márgenes donde se desarrollan los debates actuales de la corriente poscolonial. Brevemente, la teoría poscolonial es la aproximación crítica a las construcciones geohistóricas del "Otro" que han sido  elaboradas con la mirada metropolitana del centro del sistema para mostrar cómo, a través de dichas elaboraciones en los países centrales no solamente se accede al conocimiento de la realidad de América Latina sino, también, a entender la misma identidad europea o norteamericana, y a profundizar en la comprensión de la naturaleza y mecanismos de reproducción del sistema capitalista vigente.

Nuestro trabajo tiene como principal objetivo el estudio del papel de la violencia estructural como un significativo reflejo literario presente en el Realismo Mágico (esa representación alegórica del carácter subalterno del Tercer Mundo, en palabras de F. Jameson), singularmente en la obra de Juan Rulfo. Pero la violencia estructural no es un mero recurso literario para dotar a la narrativa de un componente impactante o truculento, sino un fenómeno intrínseco en las condiciones sociales y económicas del ámbito rural latinoamericano. Los personajes, igualmente, no son el resultado de una construcción literaria de ficción llevados al paroxismo sino que, en cambio, son encarnaciones de individuos que desempeñan roles históricos quizás esterotipados pero reales, desde el campesino desposeído y las mujeres maltratadas a los funcionarios sin escrúpulos o a los caciques depravados.

A nuestro juicio, como se propone en el trabajo, las controversias cruzadas entre los enfoques marxista, poscolonial y posmoderno en el ámbito de la literatura latinoamericana -en duelos intelectuales de gran interés intelectual (como los mantenidos por F. Jamenson, A. Ahmad, H.K. Bhabha, G.Ch. Spivak, N. García Canclini, entre otros) ya fueron anticipados en debates mantenidos por teóricos marxistas vs. neoliberales en torno al (sub)desarrollo económico en América Latina, con participación de intelectuales de la talla de A. Gunder Frank, E. Laclau, A. Quijano, A. Cueva, entre otros. La cuestión planteada surgía de las siguientes interrogantes: ¿América Latina constituye un espacio en el que rige, desde las fechas más tempranas de la época colonial, relaciones de producción capitalista dominantes o, en cambio, los colonizadores introdujeron principalmente relaciones de producción feudales?. ¿El MPC fue hegemónico en América desde el inicio de la colonización?  ¿Qué papel jugaron instituciones y hábitos pertenecientes a MPpreC precedentes para la emergencia y consolidación del MPC?. La violencia estructural (además de su carácter literario alegórico desde la perspectiva poscolonial) constituye un fenómeno con una funcionalidad simbólica, para los estudios poscoloniales, pero básicamente con un funcionalidad real, sistémica, como consecuencia de la peculiar articulación del MPC hegemónico con vestigios del MPpreC, no con un carácter residual sino como elemento imprescindible para favorecer la reproducción del sistema capitalista hegemónico. Se analiza este tema siguiendo el debate teórico mantenido entre P.-Ph. Rey y B. Bradby.

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* Doctor en Economía por la Universidad de Santiago de Compostela; catedrático de Economía Aplicada.