Situación en el CONICET

Desde el Centro Interdisciplinario de Estudios Agrarios (CIEA-FCE) de la Universidad de Buenos Aires, ante la preocupante situación del CONICET, manifestamos nuestro rechazo a la actual política de Ciencia y Técnica que ha resultado en un creciente desfinanciamiento y deterioro de las instituciones científicas y tecnológicas de nuestro país.

La evidente crisis que afecta al sistema de ciencia y técnica se ha presentado de manera dramática en el CONICET donde, como resultas de un marcado recorte presupuestario, más de 2000 investigadores formados, a pesar de haber aprobado las diversas instancias de evaluación que contempla el organismo, no pudieron ingresar a la Carrera de Investigador Científico. Esta resolución fue acompañada además por la disminución en la cantidad de becas otorgadas a graduados que aspiran a continuar estudios de posgrado así como a quienes tramitaron becas posdoctorales.

En este contexto de ajuste, de la lógica del ahorro fiscal resulta una ilógica política científica en la cual los recursos del Estado que se han destinado a la formación de científicos y técnicos se dilapidan impidiendo el ingreso de esos investigadores ya formados y con años de capacitación al sistema científico nacional.

Asimismo la política de achicamiento del organismo, complementaria con el desfinanciamiento general de las actividades científicas debidas a la reducción presupuestaria en el área, se ha expresado tanto en un creciente deterioro salarial de investigadores, becarios y administrativos, como en el constante detrimento de las condiciones de trabajo de los institutos que, por falta de financiamiento y subsidios, pierden no sólo recursos humanos sino también su capacidad de adquirir insumos, desarrollar proyectos, o, entre otras actividades necesarias, organizar o participar en reuniones científicas.

Por último, tanto o más alarmante resulta la situación generada a partir de la evaluación de los pedidos de reconsideraciones presentados como respuesta al abrumador número de postulaciones a CIC rechazadas en 2018. Si bien dichos pedidos, acompañados por los reclamos y movilización del mundo científico, resultaron en la revisión e ingreso de algunos –muy pocos- postulantes entre todos los presentados (40 en 2016 y sólo 16 en 2018), los mecanismos implementados dieron cuenta de criterios de evaluación poco claros, que redundaron en situaciones que alertan sobre la arbitrariedad de las decisiones tomadas al respecto por el CONICET. Nos ha resultado sobre todo preocupante el caso de la Dra. Silvia Nassif, quien ha actuado en representación de la Red Federal de Afectadxs como delegada ante el Directorio y ha denunciado el ajuste en distintos ámbitos y medios de comunicación y que se había presentado a CIC con el tema “El movimiento obrero en Tucumán en los años ‘70: conflictividad y represión (1973-1983)”. La Dra. Nassif se encontraba primera en el orden de mérito de su comisión, y tenía todas las recomendaciones de ingreso en el orden establecido por la Comisión Evaluadora, la Junta de Calificación y el Directorio. Luego, su pedido de Reconsideración recibió una nueva recomendación de ingreso a CIC por parte la Comisión formada a tal efecto (comisión "Ad Hoc" de Gran Área). Sin embargo, alterando el orden de mérito y sin ningún tipo de fundamento, el organismo decidió no designarla, sin que esta alteración tenga alguna explicación académica, como consta en su expediente.

Debido a todo lo expresado unimos nuestro reclamo al de tantos colegas de la comunidad científica solicitando a las autoridades responsables la inmediata revisión de la política adoptada a fin de revertir la presente situación contemplando: un urgente y pronto aumento del presupuesto del CONICET que garantice el funcionamiento de los Institutos y la necesaria recomposición salarial de investigadores, becarios y administrativos; la incorporación a carrera de todos los investigadores que de acuerdo a las evaluaciones realizadas han cumplido con las condiciones necesarias para ello; la prórroga de las becas asignadas hasta que se haga efectivo el próximo concurso de ingreso a la Carrera de Investigador Científico; el aumento sustancial de los cupos de ingreso asignados a Carrera para revertir el deterioro que se ha producido en este sentido en los últimos años; y la normalización inmediata del Directorio incorporando a quienes fueron elegidos por sus pares para cubrir dichos cargos.

 

(CIEA-FCE) UBA - abril de 2019