El precariado

Aunque la etimología se remonta al latín, donde precarius aludía a algo que se obtiene a través del pedido o el ruego, y al derecho romano, donde el tipo de contrato denominado precarium eran aquel en el que una persona arrendaba un determinado bien (un campo, por ejemplo) que podía ser reclamado en cualquier momento, la precariedad como un rasgo central del nuevo paisaje laboral es una característica del siglo XXI.