“No se puede prescindir de un proyecto industrial”

En el marco de las distintas actividades que lleva adelante el IADE, se concretó recientemente un encuentro en el que se abordaron temas como la cuestión granaria, la inversión y la industrialización en la Argentina. Se analizaron artículos de la revista Realidad Económica.

Bajo el título “Las limitaciones del régimen de acumulación en la Argentina” se realizó en el IADE un encuentro que reunió, a través de un panel, al ex secretario de Comercio, Augusto Costa, al investigador Pablo Manzanelli, Carlos León de la Cátedra Libre de Estudios Agrarios Horacio Giberti y Marisa Duarte, presidenta del Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE).

En la actividad se presentaron y analizaron dos de los artículos más recientes publicados en la revista Realidad Económica del IADE. Se trató de “Más de dos décadas de expansión de la producción cerealera y oleaginosa en la Argentina” (N. Arceo) y “Régimen de acumulación durante los gobiernos kirchneristas” (E. Basualdo y P. Manzanelli), que integran las ediciones 304 y 305 de la publicación de ciencias sociales.

“El trabajo de Arceo es muy bueno, aporta mucha información cuantitativa sobre los 20 años de expansión granaria de la Argentina”, dijo León en una exposición que trazó los principales aspectos del texto para luego plantear temas como la concentración en la producción agraria, la “sojización”, el deterioro socioambiental, el impacto de los herbicidas en la salud y la discusión en torno a la reglamentación de la llamada ley de Semillas.

“No es la tecnología la que define por qué quedan afuera los pequeños y medianos productores. Hay que ver en la política económica de los 90 la causa del debilitamiento de este segmento de la producción de granos”, indicó el miembro de la catedra Giberti sobre la concentración del sector en grandes actores. “El 10% de los productores de soja significa el 75% de producción total”, reveló León. “La sojización provoca la pérdida de propiedades físicas y químicas de protección del suelo. Ha desaparecido la capacidad de recuperación de los mismos”, sostuvo también el panelista sobre la cuestión ambiental.

Luego, Manzanelli y Costa abordaron los periodos económicos de los gobiernos kirchneristas enfatizando en los problemas vinculados a la inversión y la industrialización. “Las ganancias no reinvertidas por la cúpula empresarial son de una magnitud similar a la fuga de capitales. Es una cuestión para debatir. El Estado no generó la autonomía relativa necesaria para poder establecer una atracción del excedente hacia la inversión. Desde nuestro punto de vista, el Estado tiene que estar al frente de esa actividad de promoción. Y no solo de la promoción con el capital privado sino también en la generación de inversión con la producción estatal directa de bienes. Esta es la solución que puede tener una experiencia nacional y popular en países dependientes de América latina y, en particular, en Argentina”.

“El kirchnerismo es una etapa que consideramos sumamente estimulante para el análisis. Ha tenido una intensidad política y de cambios muy relevantes en la economía argentina que merecen discutirse y reflexionar para pensar alternativas de desarrollo al neoliberalismo”, sostuvo Manzanelli que distinguió dos etapas de las diversas gestiones. Por un lado, 2003-2008 como periodo de alto crecimiento y, por otro, 2009-2015 con signos de estancamiento de la productividad y la inversión, restricción externa y un proceso regional de desarticulación de los gobiernos nacionales y populares.

A su turno, Costa valoró el artículo de Basualdo y Manzanelli como un texto que avanza en “una lectura crítica que nos permita entender qué significa pensar una propuesta superadora para la Argentina en materia económica y, particularmente, un proyecto que esté al servicio de los sectores populares”. El ex secretario de Comercio durante el gobierno de Cristina Fernández evaluó también el ciclo kirchnerista como “un periodo de altísimo crecimiento con un sistemático descenso en la tasa de pobreza y de indigencia y una mejora significativa en la distribución del ingreso; todo este proceso es el que hoy están tratando de cuestionar”.

Costa explicó que “una estrategia de desarrollo, consistente con los intereses de los sectores populares, tiene que estar basada en la industrialización. En la Argentina si no hay industria no hay condiciones de vida digna para las mayorías populares. Lo demuestra la historia de crecimiento de los países que hoy son desarrollados. No se puede prescindir de un proyecto industrial”. El ex funcionario se interrogó también sobre la “base de sustentación” necesaria para hacer viable un proceso de industrialización y transformación de la estructura productiva: “cada vez que se intenta hacer esto es una pulseada”, indicó.

Con un auditorio colmado, la actividad cerró con la presidenta del IADE y directora de Realidad Económica, Marisa Duarte, que recalcó la posibilidad, abierta en la actualidad, de una instancia para “generar masa crítica para lo que pudiera ser la reedición de un proceso que considere el desarrollo nacional y la preservación de la soberanía”. Y agregó: “El IADE es un espacio de puertas abiertas para que reelaboremos discusiones como éstas y para ponerle contenido a las políticas”.

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Maximiliano Senkiw