"No hay política agropecuaria"

En el marco del Congreso Internacional de Economía y Gestión “Econ 2017”, Alejandro Rofman (IADE), Carlos León (Cátedra Libre de Estudios Agrarios Ing. Agr. Horacio Giberti), Diego Fernández y Juan Manuel Villulla (Centro Interdisciplinario de Estudios Agrarios) participaron del panel 2015-2017: dos años de política agropecuaria. Un análisis crítico.

La actividad se llevó a cabo en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires y abordó, con la presencia de estudiantes, docentes y especialistas, distintos aspectos de la cuestión agraria argentina de los últimos dos años.

“La política pública se convierte solo en un apaga-incendios para evitar que los conflictos lleguen a niveles no manejables. En realidad, no hay política agropecuaria. Quieren que el mercado marque la política agraria”, sostuvo Rofman en su disertación. 

“El rumbo futuro de la política económica está explicado por lo que pasa hoy. No hay incógnitas a develar. Sabemos adónde se quieren dirigir aunque intenten distraernos. El objetivo básico de un proyecto de este tipo es poner en funcionamiento otra vez un modelo de valorización financiera. Todo está atado a eso”, definió el presidente honorario del IADE para encuadrar al manejo agrario por parte del Estado.

A su turno, Carlos León coincidió con Rofman al mencionar las acciones desarticuladas del actual gobierno en materia agropecuaria: “No hay una política agropecuaria explícita, con programas, con instrumentos y objetivos específicos. Se han tomado un conjunto de medidas que impactan de forma seria en la tierra, la agricultura familiar y el trabajo”. 

El integrante de la cátedra Giberti detalló, en ese sentido, medidas regresivas como la quita de retenciones a la soja, la extensión del plazo de liquidación de exportaciones a 10 años o la modificación de la ley de Tierras y mencionó también la difícil situación de las cadenas productivas de base agropecuaria. “En el período 2003 a 2015 se avanzaron en algunos objetivos importantes como las leyes de emergencia en las comunidades indígenas, de trabajo agrario, de agricultura familiar y hoy existe el peligro de que se destruyan”, concluyó León.

Por su parte, Diego Fernández trazó un panorama de la concentración económica de la producción primaria en la región pampeana. “Casi un 80% de productores maneja solo el 20% de la soja argentina y, como reverso, hay un 6% que maneja más de la mitad de la cosecha”, graficó Fernández acerca de la concentración productiva, en crecimiento desde principios de la década del 90. 

El miembro del Centro Interdisciplinario de Estudios Agrarios criticó además la indiferenciación de actores que se realiza en el despliegue de las políticas públicas para el sector y remarcó que “las grandes vigas maestras de las políticas económicas son las que están explicando el proceso que está pasando ahora, que es el manejo brutal del tipo de cambio y el sistema impositivo, sin hacer ningún tipo de diferenciación”. “Si las reglas del juego dicen que no hay ningún tipo de inhibición en los comportamientos de los agentes económicos va a pasar lo que viene pasando, que es la presencia de productores cada vez más gigantes”, alertó Fernández.

La actividad, coordinada por Juan Manuel Villulla, culminó con una ronda de consultas y propuestas de los asistentes y con la entrega de distintos números de la revista Realidad Económica.