Largo adiós a la Coalición de los Dispuestos de Europa del Este

Redacción Deustche Welle

Con su participación en la guerra de Irak, varios países del este de Europa creyeron poder defender mejor sus propios intereses internacionales. En el ínterin, muchas de sus tropas han abandonado Irak.

A Mikulas Dzurinda, el premier eslovaco, nada lo arredra. Ni siquiera una fractura de tibia a comienzos de marzo, ocurrida durante unas vacaciones de esquí, le impidió cumplir con sus citas políticas internacionales.
Durante la visita de su homólogo británico, Tony Blair, en Bratislava, en el orden del día estuvieron, entre otros temas, el desarrollo de la Unión Europea y el conflicto con Irán en relación con el uso de la energía nuclear.

Hoy lunes (13.3.2006), Dzurinda realiza una visita relámpago al presidente Bush en Washington. Sólo un día permanecerá el eslovaco allí, en lugar de los dos planeados, por culpa de la tibia. También allí se hablará sobre temas importantes, por ejemplo la situación en Afganistán y en Irak.
"La República Eslovaca es uno de los más estrechos amigos y aliados de los EEUU", anunció un portavoz de la Casa Blanca hace un año. Dzurinda es uno de los jefes de Estado del Este de Europa durante más tiempo en el gobierno y que ha llevado a cabo numerosas reformas en su país.

Eslovaquia está considerado un paradigma de democracia liberal y desarrollo económico, tal como la Administración de Bush desea ver también a otros países, por ejemplo a Irak. Allí, Eslovaquia participa aún con 104 soldados la en el ínterin fuertemente encogida "Coalición de los Dispuestos". Otros muchos gobiernos ya han retirado sus tropas o lo planean.

¿Se despide el este de Europa de Irak?

De Europa del Este estuvieron originalmente presentes en Irak con tropas propias 18 países. Pero desde el 2004, los repliegues se multiplican. Varios cientos de soldados de Hungría y un mini contingente de Moldavia se contaron entre los primeros que regresaron a sus países, hace más de un año. En diciembre de 2005 también Bulgaria y Ucrania retiraron sus tropas, relativamente grandes. Ucrania había enviado a Irak originalmente 1650 soldados.

La mayoría de los demás países de Europa del Este ha reducido el número de sus soldados o han dejado sólo pequeños contingentes de unos 120 soldados. Polonia, por el contrario, tiene todavía 1500 efectivos en la región. Pero el presidente polaco anunció la semana pasada que su país retirará las tropas en 2007, e incluso posiblemente ya a fines de este año. Los sendos 850 soldados de Rumania y Georgia permanecerán por ahora en Irak.

Ayudar a desarmar a Irak fue el objetivo declarado de los europeos del Este. El "Grupo de Vilnius", que abarcaba a diez países del Este de Europa aspirantes a ingresar a la OTAN, así lo manifestó en una declaración conjunta.

Cálculo de política exterior en la "Coalición de los Dispuestos"

"Pero en realidad no se trataba de Irak", dice Markus Kaim, experto en política de seguridad del "think tank" Stiftung Wissenschaft und Politik, en Berlín. Los países de Europa del Este participantes esperaban "potenciar las posibilidades de su política exterior, acompañando a la única súper potencia que había quedado". Pero ello se basa en una visión unipolar del mundo, dice Kaim, que otros países de Europa, en particular Francia y Alemania, no comparten.

En ese sentido, en el Este de Europa existe una continuidad, porque también durante la Guerra Fría entre las súper potencias EEUU y URSS, esos países tampoco tuvieron una real posibilidad de elección. Europa del Este dependía entonces de otra potencia, en aquel entonces la URSS. Concretamente, con su participación en Irak, los países del este de Europa querían presentarse como candidatos a miembros de la OTAN o como miembros confiables.

Voces a favor de la retirada

No obstante, la coalición está en descomposición en Irak. Las tropas están expuestas a una violencia continua. Las voces de las respectivas sociedades que exigen una retirada se multiplican.

Rechazar un repliegue puede suponer un suicidio político. La derrota electoral de los conservadores españoles en marzo de 2004 se debe en gran parte a ello. Los victoriosos socialistas llevaron rápidamente a la práctica la prometida retirada.

En vista de ello, posiblemente también en Varsovia se registre pronto un cambio de opinión, y quizás antes de lo esperado. Por razones de política interior, el próximo otoño podrían realizarse nuevas elecciones en el país.

La tarjeta de visita con la que los europeos del Este querían presentarse ante EEUU, se ha descolorido luego de la retirada de muchos ellos de Irak. Con un repliegue también de Polonia, habrá perdido todo color.

Fuente: Deustche Welle