La vuelta del trueque

Alberto Gandulfo * (Especial para sitio IADE-RE) | "Las organizaciones de la economía solidaria se recrean permanentemente ante las grandes crisis, tal como aconteció ante el estallido social del 2001. Muchas de estas organizaciones ya comenzaron con la apertura de comedores comunitarios, la multiplicación de nuevos merenderos y el resurgir de las ollas populares".

El gobierno actual basa su política en la mentira de la “pesada herencia” con la denostación permanente a los 12 años de kirchnerismo. Ante cualquier situación desfavorable se autoafirma con el sobrado slogan de “se robaron todo”; mientras en forma artera ataca los derechos sociales conquistados por los trabajadores al considerarlos “un privilegio” del populismo (caso de las Pensiones Asistenciales). En simultáneo, aumentan los negociados de las corporaciones encumbradas en la política oficial.

Recordemos que “Pobreza Cero” fue una de las principales consignas en la campaña presidencial. Sin duda es una categorización totalizadora y absoluta, que posteriormente el mismo Presidente Macri relativizó al plantear “para que haya en realidad Pobreza Cero necesitamos generar trabajo y ampliar la economía”[1]Nada de esto ocurre.

El Gobierno hizo lo contrario a sus promesas electorales y aplicó una política de ajuste, endeudamiento creciente, el Banco Central con altas tasas de interés y un marcado congelamiento de la economía que permitió una manifiesta transferencia de ingresos en favor de los grupos más concentrados en detrimento de los sectores populares. Estas políticas tendrán un fuerte impacto en el desempleo y en la precarización laboral con el generalizado cierre de pymes y comercios barriales; y ya han provocado un aumento significativo al 32.9 de Pobreza y al 6.9 de Indigencia, según la medición del INDEC oficialista.

Como buen gobierno conservador, Macri “decretó” con sus medidas económicas la EMERGENCIA SOCIAL (Ley 27345, prorroga de Ley 27200)[2], con la promesa de aplicar el postergado Salario Social Complementario que, a la fecha, solo le permitió garantizar la paz social de fin de año pasado. Gracias a la colonización estadística de los años ´90 y la puesta en escena política de la medición de la Pobreza por ingreso, el macrismo pretende esconder el fenomenal proceso de concentración económica, transferencias de ingresos y fuga de capitales que resultan de la aplicación de las políticas recesivas impuestas por el FMI para seguramente volver a programas sociales focalizados y compensatorios, que fracasaron en el mundo entero en la contrariada tarea de “humanizar” el capitalismo más salvaje en la historia de la humanidad.

Afirmamos: El problema no son los pobres, el problema es la Riqueza Concentrada.

Los trabajadores solidarios se organizan

Hoy los trabajadores encuentran amenazadas sus fuentes de trabajo y cuando se anuncia la generalización del monotributo como recuperación del empleo, resulta ser un claro indicador de la aplicación fáctica de la mentada flexibilización laboral. Las familias de los sectores populares reducen sus gastos y muchos se endeudan para pagar los servicios públicos al calor de los tarifazos del gobierno (lejos quedaron los créditos de consumo destinados a motos, electrodomésticos, informática y turismo) En medio de esa situación tan crítica los trabajadores de la economía social y solidaria buscan generar el autosustento de sus emprendimientos, defender los puestos de trabajo creados durante la “Dekada Ganada” y participar activamente en la organización de la resistencia popular al neoliberalismo[3]

Surgen con mucha fuerza las nuevas comercializadoras de la ESS con sus múltiples y creativas formas de vincular productores y consumidores, como las generalizadas prácticas de bolsones de verduras frescas que realiza la UNQUI a través del MERCADO TERRITORIAL, que son compras directas a los agricultores familiares del Gran Cordón Verde de La Plata y llegan directo a distinto puntos de distribución (partidarios, comunitarios, solidarios, etc) en los barrios medios de la región metropolitana. Como también la experiencia de la Unión de Trabajadores por la Tierra – UTT que nuclea  a más de 5.000 familias productoras que fueron protagonistas del “verdulerazo” en Plaza de Mayor.

Las organizaciones de la economía solidaria se recrean permanentemente ante las grandes crisis, tal como aconteció ante el estallido social del 2001. Muchas de estas organizaciones ya comenzaron con la apertura de comedores comunitarios, la multiplicación de nuevos merenderos y el resurgir de las ollas populares; las familias y vecinos se juntan en función de compras colectivas y por todas partes crecen las ferias populares que bien podríamos caracterizar de subsistencia.

En este escenario de resistencia popular, nos encontramos con LA VUELTA DEL TRUEQUE SOLIDARIO, remozado al calor de la historia reciente con importantes niveles de organización y una efectiva utilización de las redes sociales; el trueque aparece con mayores niveles de conciencia y también de movilización popular.  La inmediatez y masividad de facebook facilita el intercambio de productos en las plazas de las estaciones de tren de todo el conurbano bonaerense y también del interior del país. Existen experiencias enriquecidas de Trueque Solidario con la aplicación de las nuevas tecnologías del software libre que asumen la concepción del precio justo y el consumo responsable. También muchas Ferias Populares se amplificaron y hasta transformaron en espacios organizativos del TRUEQUE SOLIDARIO.

Nada de esto debe sorprendernos. La ESS siempre silenciosa, subterránea porque crece muy desde abajo. Por momentos resulta molesta y hasta puede ser escondedora (muchos productores solo se reconocen en changas); el problema es cuando se la confunde y estigmatiza con la lógica de la Pobreza o el trabajo informal, porque en definitiva se trata de trabajadores que disponen de una fuerza arrolladora cuando de enfrentar crisis e injusticias se trata. Porque su capacidad organizativa la encuentran siempre adaptándose a los cambios, en una suerte de resiliencia social ante la adversidad y genera prácticas comunitarias que agudizan la creatividad en forma permanente. Los compromisos solidarios se retroalimentan, se multiplican y autosustentan en la sinergia de la cooperación, la autogestión y el compromiso con el otro.

La economía solidaria asume, una vez más, la defensa de los trabajadores y se consolida al formar parte activa en la organización de la resistencia popular al modelo de exclusión social imperante; impulsa la movilización como práctica reivindicativa de derechos y la Autogestión como herramienta de transformación social para discutir la distribución de la riqueza y evitar caer en las prácticas compensatorias de “lucha contra la pobreza” (programas focalizados, certificado de pobreza, salario social) y terminar por ser funcionales a la lógica de depreciación salarial y disciplinamiento de la protesta social que impone el neoliberalismo.

 

* Lic. en sociología y excoordinador general de la Comisión Nacional de Microcrédito (CONAMI).


[1] Discurso completo de Mauricio Macri ante la Asamblea Legislativa ...
www.lanacion.com.ar › Política › Apertura de sesiones ordinarias,  1° marzo 2016

[2]  La Ley 27345 de EMERGENCIA SOCIAL (prorroga de Ley 27200), establece un SALARIO SOCIAL

COMPLEMENTARIO de $ 4.000 mensuales a los beneficiarios de los Programas Sociales; esta Ley fue acordada por el macrismo con las principales organizaciones piqueteras porque le permite “pactar” la paz social que necesita para aplicar sus medidas antipopulares y sortear el año electoral para poder profundizar el ajuste y la recesión que requieren el cambio de época. Con la aplicación del Salario Social Complementario se masifica el Programa de Ingreso Social con Trabajo (Argentina Trabaja y Ellas Hacen) y plantea integrar los demás Programas de Empleo y de promoción de la ESS; desiste del formato de cooperativas de trabajo y “blanquea” la modalidad ilusoria de la contraprestación en una suerte de Proyectos Productivos Comunitarios (resolución conjunta entre MTSS y MDS) Estas medidas permiten ampliar la cobertura de los “Planes”, logra contener las demandas sociales crecientes del conurbano profundo y establece una tregua social hasta diciembre del 2019.  Además, el gobierno anunció el lanzamiento del PROGRAMA EMPALME, que pretende ser la herramienta de transición programática hasta que pueda implementarse el Salario Social Complementario.

[3] La Primer MULTISECTORIAL CONTRA EL TARIFAZO se reunió en el Hotel Bauen, el 6 de julio del 2016, para posteriormente extenderse en una amplia y dinámica RED DE MULTISECTORIALES que funcionan en las principales ciudades del país. Generalizaron la práctica del Amparo Judicial, las protestas callejeras del “Ruidazo” y lograron postergar los aumentos abusivos que planteara el Ministro de Energía.