A 50 años del Alegato Ruda

Se cumplieron 50 años desde que Argentina expusiera por primera vez ante las Naciones Unidas los fundamentos de sus derechos soberanos sobre las islas Malvinas. Como ya lo había hecho el canciller Juan Atilio Bramuglia en 1948 frente a los países de América, el 9 de septiembre de 1964 el embajador argentino José María Ruda pronunció un vibrante alegato ante el Comité Especial de Descolonización de la ONU en el que expuso los hechos históricos y jurídicos que dan razón al reclamo argentino. Sus argumentos probaron ante el mundo que la posición británica constituye un anacronismo propio de los grandes imperios coloniales, que se afirma solamente en la fuerza.

ALEGATO RUDA

Señor Presidente:

La Delegación Argentina desea agradecer, en primer término, a los señores Miembros del Subcomité III la oportunidad que se le brinda de exponer su posición sobre el problema de las Islas Malvinas.

Venimos al seno de esta Subcomisión para reafirmar, una vez más, los derechos irrenunciables e imprescriptibles de la República Argentina a las Islas Malvinas. Las Malvinas son parte del territorio argentino ocupado ilegalmente por Gran Bretaña desde 1833, en virtud de un acto de fuerza, que privó a nuestro país de la posesión del Archipiélago. Como consecuencia de ello, Gran Bretaña impuso allí el régimen de colonias.

Adios, Mrs. Thatcher, adios!

La invasión de las islas Malvinas por el general Leopoldo Galtieri, en abril de 1982, fue el leño populista al que se aferró un dictador enfrentado a graves problemas económicos, un creciente descontento de la población y el aislamiento internacional.

La respuesta militar de Margareth Thatcher fue una lógica, previsible, reacción imperial y a la vez la decisión de una estadista de carácter, que vio en esa agresión la oportunidad de remontar su creciente impopularidad.

Soberbia imperial

Las recientes declaraciones del primer ministro británico David Cameron en una entrevista que concedió al canal de televisión BBC1, en la cual afirmó estar dispuesto a utilizar todos los recursos bélicos disponibles para conservar las Islas Malvinas, son una renovada muestra de soberbia imperial destinada a exacerbar el nacionalismo inglés, habida cuenta de que en la carta que le dirigió personalmente la presidenta Cristina Fernández de Kirchner no hay frase amenazante alguna que pueda haber suscitado tan desmedida reacción. Por el contrario, el texto se limita a reseñar los antecedentes históricos que justifican la reivindicación de la soberanía argentina y reitera la invitación a acatar las resoluciones de las Naciones Unidas.

“El informe que trascendió es falso”

El coronel retirado José Luis García fue colaborador de Augusto Rattenbach en la elaboración del informe que lleva su nombre y que la presidenta Cristina Fernández ordenó desclasificar esta semana en el marco del conflicto con Gran Bretaña por las islas Malvinas. Como compañero y amigo de toda la vida del hijo del general Rattenbach, como responsable de una parte del informe y como secretario adjunto del Centro de Militares por la Democracia (Cemida), García es hoy una de las voces más autorizadas para hablar de lo que sucedió con el informe, su impacto en el conflicto actual con los ingleses y del “absurdo” de la guerra por las islas. En diálogo con Página/12, aseguró que desclasificar el informe servirá para revelar que “el pueblo argentino era totalmente ajeno a la actitud belicista que llevó a la guerra”.