¿Las Malvinas son Argentinas? No exactamente, pero las Malvinas no pueden seguir siendo británicas para siempre
La enemistad entre Londres y Buenos Aires se ha prolongado demasiado; tarde o temprano, la sensatez prevalecerá.
China o la piratería británica
Mitos y verdades de la “pesca ilegal” en mar argentino
Volver a Malvinas
El pasado 11 de febrero con mi mujer, cumplimos un viejo anhelo: visitar nuestras Islas Malvinas. No fue al estilo de Dardo Cabo y los muchachos del Comando Cóndor en un avión secuestrado; ni tampoco en un lanchón de desembarco militar, fue en un barco de turismo que tiene como escala Malvinas. Nos habíamos propuesto visitar el cementerio argentino y dejar allí una pequeña ofrenda, un rosario bendecido por Francisco y cartas de nuestros nietos.
Gobernar las Malvinas, un desafío pendiente
A 39 años de la Guerra en el Atlántico Sur, una reflexión sobre las posibilidades de gestionar políticamente las islas en caso de recuperar el territorio ocupado por Gran Bretaña.
Malvinas: un reclamo que no se abandona
Este pasado 10 de junio, y desde 1973, se conmemora el “Día de la afirmación de los derechos argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes”.
La “cuestión Malvinas” y la geopolítica del Atlántico Sur
La “cuestión Malvinas” hace referencia a un conflicto geopolítico que involucra casi 6 millones de kilómetros cuadrados, es decir, “dos Argentinas” más un océano rebalsado de recursos.
A 50 años del Alegato Ruda
Se cumplieron 50 años desde que Argentina expusiera por primera vez ante las Naciones Unidas los fundamentos de sus derechos soberanos sobre las islas Malvinas. Como ya lo había hecho el canciller Juan Atilio Bramuglia en 1948 frente a los países de América, el 9 de septiembre de 1964 el embajador argentino José María Ruda pronunció un vibrante alegato ante el Comité Especial de Descolonización de la ONU en el que expuso los hechos históricos y jurídicos que dan razón al reclamo argentino. Sus argumentos probaron ante el mundo que la posición británica constituye un anacronismo propio de los grandes imperios coloniales, que se afirma solamente en la fuerza.
ALEGATO RUDA
Señor Presidente:
La Delegación Argentina desea agradecer, en primer término, a los señores Miembros del Subcomité III la oportunidad que se le brinda de exponer su posición sobre el problema de las Islas Malvinas.
Venimos al seno de esta Subcomisión para reafirmar, una vez más, los derechos irrenunciables e imprescriptibles de la República Argentina a las Islas Malvinas. Las Malvinas son parte del territorio argentino ocupado ilegalmente por Gran Bretaña desde 1833, en virtud de un acto de fuerza, que privó a nuestro país de la posesión del Archipiélago. Como consecuencia de ello, Gran Bretaña impuso allí el régimen de colonias.
Adios, Mrs. Thatcher, adios!
La invasión de las islas Malvinas por el general Leopoldo Galtieri, en abril de 1982, fue el leño populista al que se aferró un dictador enfrentado a graves problemas económicos, un creciente descontento de la población y el aislamiento internacional.
La respuesta militar de Margareth Thatcher fue una lógica, previsible, reacción imperial y a la vez la decisión de una estadista de carácter, que vio en esa agresión la oportunidad de remontar su creciente impopularidad.
Soberbia imperial
Las recientes declaraciones del primer ministro británico David Cameron en una entrevista que concedió al canal de televisión BBC1, en la cual afirmó estar dispuesto a utilizar todos los recursos bélicos disponibles para conservar las Islas Malvinas, son una renovada muestra de soberbia imperial destinada a exacerbar el nacionalismo inglés, habida cuenta de que en la carta que le dirigió personalmente la presidenta Cristina Fernández de Kirchner no hay frase amenazante alguna que pueda haber suscitado tan desmedida reacción. Por el contrario, el texto se limita a reseñar los antecedentes históricos que justifican la reivindicación de la soberanía argentina y reitera la invitación a acatar las resoluciones de las Naciones Unidas.
