La nueva “igualdad” social

Los atentados del 13 de noviembre en París generaron reacciones diversas en la ciudadanía francesa, las primeras fueron emocionales y estuvieron atravesadas por un fuerte sentimiento de unidad nacional. A medida que pasó el tiempo, empezaron a surgir interpretaciones y puntos de vista profundamente conflictivos. Página/12 dialogó con François Dubet, uno de los sociólogos más reconocidos de Francia. Pese al dolor, este investigador exhibió con cuidadosa claridad los diagnósticos y conclusiones a los que arribaron diferentes sectores de una Francia que presenta “divisiones”. Si estas divisiones prevalecen en los próximos meses, “los terroristas habrán ganado una primera batalla”, advirtió Dubet.

Democracia y desigualdad

El propósito de esta nota es ampliar y profundizar la idea de desarrollo, tanto en el proceso de cambio social, político y económico como una reestructuración fundamental de valores y actitudes. Son reflexiones registradas en los esfuerzos de la CEPAL para sostener y dar sentido a los patrones de producción en diálogo con la equidad, la ciudadanía y la democracia , podríamos decir, es una actualización del desarrollo y por lo tanto, de los derechos humanos fundamentales.

Los acontecimientos políticos e intelectuales que han acompañado la crisis actual han “reactualizado” las complejas y tensas convivencias entre política y democracia, Estado y mercado, economía y sociedad. Buscar una nueva racionalidad, que no se base únicamente en objetivos económicos y sociales, sino también en objetivos éticos, es una afirmación que puede extenderse a la incorporación de una ética pública que reivindique la solidaridad como valor moderno, y pueda actualizar el concepto del desarrollo.

“Manifiesto de Buenos Aires por la Emancipación y la Igualdad”

Reunidos en Buenos Aires, los días 12, 13 y 14 de marzo de 2015, en el marco del Foro Internacional por la Emancipación y la Igualdad, realizado en el ámbito del Teatro Nacional Cervantes de esta ciudad, referentes políticos, sociales e intelectuales que suscriben, provenientes de 17 países de América y Europa, desean expresar su compromiso público y mundial con las luchas sociales y políticas que en este momento anida la humanidad en aras de construir un destino mejor para nuestros pueblos.

Estamos viviendo una época histórica en la que se cruzan experiencias políticas que iniciaron en los últimos años una profunda revisión crítica de la hegemonía neoliberal.

El desarrollo ayer y hoy: idea y utopía

La crisis de la globalización ha actualizado la reivindicación por el desarrollo como un complejo proceso que involucra cambios sociales e institucionales, así como formas diversas de aprendizaje democrático. Puesta en los márgenes de la discusión académica y política internacional, la economía política del desarrollo puede volver por sus fueros en la medida que la academia y los propios comandos políticos de la economía se vean impelidos a reflexionar sobre el largo plazo. La economía política del desarrollo debe hermanarse con la política para reconfigurar el significado del interés general, alineándolos tras objetivos de libertad, justicia y democracia. Tales pueden ser las coordenadas cuyo fin consista en hacer de la globalización, que es apertura e interdependencia, un vector activo en el cultivo de la densidad nacional como elemento indispensable para pensar críticamente la realidad y, como lo enseñó y practicó Prebisch, darle a la historia un curso creador de futuro.

El proceso de cambio en Bolivia

Desde el año 2006 se viven en Bolivia profundos cambios, como parte de un proceso de refundación y descolonización estatal, que implican una serie de transformaciones políticas, económicas y sociales.

Partiendo del enfoque de Daron Acemoglu, Simon Johnson y James Robinson (2001, 2003, 2004, 2012) de que sólo instituciones con ciertas características pueden facilitar el crecimiento económico, estudiaremos hasta qué punto la nueva Constitución Política del Estado aprobada en el año 2008 sienta las bases para un cambio institucional en términos de: a) el reconocimiento de derechos perdidos de los pueblos excluidos, b) la generación de escenarios de participación política y de inclusión de los sectores marginados de la sociedad y, c) mayor igualdad de oportunidades para gran parte de la sociedad boliviana.

Discurso de Fidel Castro en la visita de Nelson Mandela a Cuba (1991)

“Si se quiere tener un ejemplo de un hombre absolutamente íntegro, ese hombre, ese ejemplo es Mandela (APLAUSOS). Si se quiere tener un ejemplo de un hombre inconmoviblemente firme, valiente, heroico, sereno, inteligente, capaz, ese ejemplo y ese hombre es Mandela (APLAUSOS). Y no lo pienso después de haberlo conocido, después de haber tenido el privilegio de conversar con él, después de haber tenido el gran honor de recibirlo en nuestro país, lo pienso desde hace muchos años, y lo identifico como uno de los más extraordinarios símbolos de esta era.”

“Pienso esto de él y de su pueblo, porque si vamos a hablar de las más justas de las causas, es la causa que ellos han representado.