Estancamiento inveterado y dinero endógeno

Steve Keen
La crisis de 2007/08 ha generado muchas incomodidades a la teoría económica convencional, y no solo por el mero hecho de que haya ocurrido. El pensamiento económico convencional tiene muchos retos; el credo convencional anterior a la crisis era que ni siquiera una crisis podía ocurrir (Edward C. Prescott, 1999), o que las posibilidades de tal acontecimiento se había reducido drásticamente (Ben Bernanke, 2002), si no eliminado (Robert E. Lucas, Jr., 2003), todo ello cortesía de la comprensión científica de la economía que la teoría económica ortodoxa de la corriente principal había venido desarrollando. Esas anomalías siguen sin solucionarse, y el tiempo ha venido ahora a añadir otra, todavía más perentoria: el hecho de que la recesión haya persistido por mucho tiempo después de la crisis. Recientemente, Larry Summers sugirió una factible explicación en su discurso en el FMI como la verdadera explicación de una depresión persistente que ha estado con nosotros desde mucho antes de que la crisis empezara. Su visibilidad fue oscurecida por la Burbuja de las Subprime, pero una vez que estalló, fue evidente.

Sin Permiso Digital - 23 de febrero de 2014