El presente de los productores hortícolas del cinturón verde platense

Guido Prividera*, Andrea Castro** y Sergio Dumrauf*** (Especial para sitio IADE-RE) | Estrategias de resistencia y demanda de políticas públicas de los productores hortícolas y florícolas del Periurbano del Área Metropolitana de Buenos Aires.

En una nota de hace unos meses, escrita para este mismo medio[1] describíamos la situación de los productores del cinturón hortícola platense tras el temporal que azotó la zona el 5 de febrero del año pasado.

Pasados los meses de ese suceso, que destruyó más de la mitad de los invernaderos en donde se realiza la actividad productiva, a cada productor le fueron entregados dos rollos de nylon y doce maderas con las cuales reconstruir lo arrasado.  Estos materiales permitieron rehacer menos del 10% de lo destruido en las unidades productivas (que tienen en promedio una hectárea).  Esta situación se vio agravada por otros eventos climáticos extremos que produjeron nuevos daños sin que estas situaciones tuvieran respuesta del Estado local, provincial o nacional.

Por otro lado, las condiciones socioeconómicas que reflejábamos en aquel artículo siguen intactas, en relación al proceso inflacionario que viene atravesando el país. En este sentido, los insumos, el alquiler de la tierra y las tarifas de los servicios públicos siguen aumentando constantemente para los productores, mientras sus ingresos aumentan en menor proporción que los costos productivos.

A estas situaciones histórico-estructurales, se suman otros hechos que han afectado al sector.  La estructura de técnicos asesores del programa Cambio Rural II disminuyó en gran medida.  En algunos casos, estos grupos dados de baja fueron sustituidos por grupos de abastecimiento local (GAL), en el marco de la revisión de la extensión rural estatal, sin que esto logre suplantar la pérdida de asesoramiento técnico.    

En este contexto, los productores despliegan dos estrategias. Por un lado, desarrollan experiencias de transición agroecológica, construcción de circuitos cortos de comercialización y valor agregado en origen, entre otras, donde se ponen de manifiesto las capacidades de adaptación, resiliencia e innovación de estas unidades productivas. Por el otro, en un contexto de crisis generalizada de la economía, llevaron adelante una serie de movilizaciones; entre ellas, se destacó el “verdurazo / feriazo” del 3 de octubre de 2017 que hizo confluir distintas organizaciones en Plaza de Mayo, entregando verdura a los transeúntes.  Este hecho puso de manifiesto la diferencia entre el precio que recibe el productor por la venta en la quinta y el precio final que paga el consumidor en la verdulería o supermercado.  Es decir, sirvió para dejar al descubierto la apropiación del valor por parte de los intermediarios. La movilización tuvo un gran impacto tanto en la calle como a nivel mediático, ya que produjo un aluvión de gente que fue a buscar verdura a medida que se enteraba del hecho que estaba aconteciendo.

Ambas estrategias, se enmarcan en un fuerte proceso organizativo que los productores hortícolas y florícolas del Periurbano del Área Metropolitana de Buenos Aires se han dado en los últimos 15 años.  Dicho proceso de organización, posibilita desplegar dichas estrategias de resistencia y demanda de políticas públicas diferenciadas al Estado y, a la vez, desarrollar procesos de producción, comercialización y consumo que contienen otras formas de organización de la producción más solidarias y sustentables.

Tras la aprobación de la Ley de Reforma Previsional a mediados de diciembre, un “Verdurazo” vuelve a repetirse, pero esta vez en beneficio de los jubilados afectados por el recorte.  El 27 de diciembre se realizó una nueva movilización, tomando como eje central la necesidad de poner en diálogo los extremos de la cadena productiva, los quinteros familiares, por un lado, y los jubilados y pensionados –que cobran magros ingresos- por el otro.
 

 

En la gacetilla de prensa que convocaba la movilización aparece una llamativa frase: “Solo el pueblo salvará al pueblo”. Más allá de las posibles lecturas en clave histórica del enunciado, parecería empezar a visualizarse una estrategia de alianza entre sectores de distintas ramas de la economía en defensa de sus derechos. 

Quedará por observar los frutos de esta estrategia de alianzas entre los distintos sectores excluidos del proyecto neoliberal imperante.

 

* Lic. en Sociología. Profesor de grado y posgrado en las universidades de Moreno y La Plata.  Coordinador de módulo en el proyecto “Sujetos sociales agrarios en procesos de transformación territorial” del INTA.  Miembro de la Cátedra Giberti de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y de la comisión directiva del Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE).

**  (IPAF-INTA).

***  Lic. en Trabajo Social y Médico Veterinario. Maestrando en Economía Agroalimentaria con orientación en Desarrollo Rural. Profesor Adjunto en Economía Agraria en Ciencias Veterinarias y Profesor Adjunto en Economía Política en Trabajo Social.  Investigador del IPAF Región pampeana INTA. Coordinador del proyecto “Mercados y Estrategias Comerciales” del INTA.